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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Víctor ‘Sikosis’ Valenzuela se abre paso en la historia del deporte chileno con su carrera en las artes marciales mixtas. Proveniente del karate, su disciplina y evolución lo llevaron a la UFC, donde debutó con una victoria emotiva dedicada a su abuela fallecida. Valenzuela se proyecta a seguir ascendiendo en la organización, influenciado por su recorrido internacional y su mentalidad enfocada en el éxito.

Víctor ‘Sikosis’ Valenzuela empieza a escribir su nombre con fuerza en la historia del deporte chileno. Proveniente de una formación marcada por la disciplina temprana y una personalidad intensa dentro y fuera del octágono, su camino en las artes marciales mixtas (MMA) refleja perseverancia, evolución y carácter.

Tras sus inicios en peleas callejeras y en el karate, el oriundo de Pedro Aguirre Cerda decidió canalizar su energía en el entrenamiento formal, sentando las bases de una carrera profesional.

Con el paso de los años, el peleador de 32 años fue puliendo su estilo y ampliando su experiencia en escenarios internacionales. Su recorrido por ligas competitivas en Estados Unidos y Japón le permitió medirse con rivales de alto nivel, consolidando su confianza y demostrando que tenía las herramientas necesarias para aspirar a la élite.

El gran salto llegó con su esperado debut en la UFC, el escenario más importante de las MMA a nivel mundial. Y Valenzuela obtuvo una victoria en su primera aparición, en un logro poco común que lo instala inmediatamente como un nombre a seguir.

Su triunfo no solo tuvo un valor deportivo, sino también emocional. La victoria se la dedicó a su abuela recientemente fallecida, un pilar en su vida.

Convertido en el tercer chileno en llegar a la UFC, ‘Sikosis’ asume ahora un nuevo rol y es el de referente para futuras generaciones.

Víctor habló con BioBioChile para contar sus inicios, su desarrollo en lo más alto de la disciplina e incluso defendió las artes marciales mixtas como un deporte.

¿Cómo fueron tus inicios en las artes marciales mixtas? Un deporte que exige demasiado tanto en lo físico como en lo mental.

“La verdad es que siempre me gustó pelear. Antes de entrenar ya era bueno para pelear en la calle o en el colegio. A los 10 años empecé con karate y ahí dejé de lado ese lado más desordenado, enfocándome solo en entrenar, que era lo que realmente me gustaba”.

Tu apodo ‘Sikosis’ es bastante llamativo, ¿cómo nació?

“Es un poco chistoso. Cuando era chico, como en octavo o primero medio, me gustaba salir a pintar y como la psicosis es una enfermedad donde ves cosas en todos lados yo, en mi imaginación de niño, decía ‘ya, voy a ir a pintar en todos lados para que vean que ‘Sikosis’ está en todos los lugares’”.

¿En qué momento te hizo el click y pensar que podías llegar a la liga mayor de la MMA?

“Cuando empecé a entrenar afuera con peleadores que estaban en UFC o en ligas grandes. Me di cuenta de que podía competir de igual a igual con ellos. Ellos mismos me lo decían, que tenía el nivel, y ahí dije: sí, realmente puedo lograrlo”.

¿Qué importancia tiene para ti tu primera victoria en el octágono más importante del mundo? ¿Y qué significa eso para el deporte chileno?

“Es muy importante. El porcentaje de peleadores que gana en su debut es bajo, así que lo hace especial… Siento que es un hito importante para el país, porque soy el tercer chileno en la historia que está firmado con UFC”.

¿Cómo te proyectas a corto plazo dentro de la organización?

“Mis planes están pelear en agosto y luego en noviembre. Quiero tener un año bastante activo e ir subiendo poquito a poquito, ganando peleas y posicionándome en el ranking”.

¿Cómo influyó el recorrido previo que realizaste, incluyendo experiencias internacionales y participaciones en eventos clasificatorios, en tu llegada a la elite de la MMA?

“Mucho. Peleé en ligas grandes como LFA (Legacy Fightning Alliance) y Fury FC, y también en Japón. Eso hizo que me vieran como un peleador sólido, que gana peleas y compite en buenos eventos”.

¿Qué desafío enfrentaste en tu debut contra el experimentado Mack Griffin y qué aspectos de tu desempeño fueron claves para obtener la victoria?

“Lo más duro fue la pérdida esa semana de un familiar muy querido (abuela). Todo pasó a segundo plano, pero sabía que tenía que presentarme, pelear y ganar. Fue lo único que importaba en ese momento”.

No te esperabas ser llamado tan pronto a la UFC e incluso hay una premonición familiar por ahí ¿Cómo se dio esa sorpresa de llegar antes de lo esperado a pelear en la mayor empresa de MMA en el mundo?

“Fue inesperado. Había terminado de pelear en Japón recién, estaba llegando de vuelta a Miami y me llama mi abuela y me dice ‘oye ¿sabes qué? tuve un sueño contigo, soñé que te pasarán cosas muy buenas, cuídate y mantén la dieta porque viene algo grande para ti’. Le preste atención, me cuide la dieta y poco después me llamaron para pelear y no dudé en tomar la opción”.

¿Qué sentiste después de ganar en tu estreno en la UFC?

“Fue una mezcla de emociones. Venía de una semana difícil, así que lo único que quería era ganar y dedicarle la victoria a mi abuela”.

-¿Cómo enfrentas la exigencia física y mental de este deporte?

“Es muy duro. Entrenamos todos los días varias horas, trabajando técnica y físico. También es clave el apoyo psicológico, porque la mente es fundamental en este deporte”.

Hoy eres un referente para muchos, ¿cómo llevas esa responsabilidad?

“Es difícil. Hay gente que me ve como ejemplo, pero soy humano, cometo errores. Quiero ser auténtico y que la gente vea al deportista real, no alguien perfecto”.

Para terminar ¿Qué le dirías a quienes cuestionan las MMA y no lo consideran un deporte?

“Decirles que sí es un deporte. Hay que tomar decisiones bajo mucha presión, prepararse física y mentalmente, y resolver problemas en tiempo real. Un peleador de MMA es un atleta completo”.