Alebardo de la Espriella generó polémica en Colombia, al publicar un video donde muestra supuestos cadáveres de personas que murieron en operativos contra el crimen organizado en ese país.
Hasta ahora han sido dos registros. Uno de ellos luego tras una ofensiva contra Autodefensas de la Sierra Nevada, en donde los cuerpos estaban puestos justo delante de él, que daba un discurso, y otros funcionarios.
Abelardo de la Espriella posa con cadáveres
En otro se le pudo ver con cadáveres luego de una acción denominada como Operación Azarías, desarrollada en la zona Guaviare.
“Hoy es un gran día para Colombia. La Operación Centinela de la Patria dio un golpe contundente al narcoterrorismo: gracias a una acción impecable de nuestra Policía Nacional y de un comando especial de la DIJIN, fue dado de baja alias Naím o “Bendito Menor”, uno de los criminales más peligrosos del país”, indicó en ese momento.
“Llegó a su fin la trayectoria sanguinaria de este narcoterrorista, responsable de sembrar extorsión, narcotráfico y terror en La Guajira y el Caribe colombiano”, agregó.
En su análisis, el medio The New York Times detalló que el presidente colombiano busca emular lo que realizan mandatarios como Donald Trump o Nayib Bukele.
“El video fue una expresión especialmente cruda de una táctica política cada vez más visible en todo el continente americano: líderes que hacen campaña sobre la aplicación de la ley y el orden utilizando imágenes de presuntos criminales como un espectáculo de poder estatal”, indicaron.
“Los expertos dicen que las imágenes reflejan una tendencia regional de tratar a las personas señaladas como terroristas como si fueran enemigos que no merecen las protecciones del debido proceso”, añadieron.
La situación fue cuestionada por la Defensora del Pueblo en Colombia, Iris Marín, quien llamó al respeto.
“El Estado y el Gobierno no pueden entrar en una competencia por demostrar quién puede ser más cruel, que los muertos sean respetados y tratados dignamente”, indicó.
“No deberíamos normalizar que los cuerpos de personas muertas hagan parte de la escenografía de una declaración pública ni que la muerte se convierta en una forma de exhibir autoridad”, agregó.
Por su lado, la senadora del opositor Pacto Histórico, María José Pizarro, aseguró que: “son perturbadoras las imágenes divulgadas tras la Operación Azarías”.