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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El depuesto gobernante venezolano Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos, a través de su cuenta en X, apoya el diálogo nacional para consolidar la paz en Venezuela. A pesar de estar en Nueva York, Maduro insta a la unión nacional y al respeto mutuo en la diversidad. La negociación entre el chavismo y la oposición, impulsada por EE.UU., comenzó con un compromiso sobre los derechos políticos y la atención a las víctimas de los sismos.

La cuenta en X del depuesto gobernante venezolano Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos, saludó el domingo “todo camino de diálogo que ayude a consolidar la paz, la convivencia y el encuentro” en su país, un día después de que el chavismo y un grupo opositor comenzaran un proceso de negociaciones impulsado por Washington para avanzar hacia una transición.

“Con unión nacional, oración y acción, Venezuela siempre verá grandes logros nacidos del esfuerzo, del diálogo fecundo y de la sabiduría del hombre y la mujer de a pie”, reza el escrito publicado en la red social y fechado en Nueva York, donde el chavista se encuentra detenido junto a su esposa, Cilia Flores.

Maduro, capturado junto a su esposa el pasado enero en Caracas por fuerzas estadounidenses, considera que “hablar de un renacimiento nacional como meta común es hablar de respeto mutuo en la diversidad, de inclusión de todos y todas y de acción creadora para levantar una Venezuela renovada”, según su cuenta en X, que frecuentemente publica mensajes pero se desconoce quién la administra.

El exlíder del régimen chavista no dispone de acceso a internet ni a periódicos y solo cuenta con permiso limitado a llamadas telefónicas mensuales para comunicarse con su familia y abogados.

El proceso de negociación impulsado por EEUU comenzó el sábado con el compromiso de la delegación del Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y de un grupo opositor de abordar los “derechos y garantías políticas” en el país sudamericano.

Si bien se esperaba que el encuentro fuese presencial, el presidente del Parlamento y hermano de la mandataria, Jorge Rodríguez, y la exdiputada opositora Dinorah Figuera iniciaron el proceso con una llamada telefónica, durante la que también acordaron abordar el “fortalecimiento” de la democracia y la atención a las víctimas de los devastadores sismos del pasado junio.

En las horas previas a los anuncios, hubo en Caracas varias protestas de diferentes sectores, entre ellos un grupo de chavistas convocados por el Frente Popular Antimperialista que denunciaron una “injerencia” de Washington.

Afirmaron que el diálogo forma parte del “proceso de transición maquiavélicamente ideado por el imperialismo para acabar” con el legado del fallecido presidente Hugo Chávez y poner en el sistema de justicia y en el organismo electoral a “personalidades títeres al Gobierno estadounidense para, posteriormente, convocar a unas inconstitucionales elecciones”.