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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Brasil cierra definitivamente el Hospital-Colonia de Barbacena tras 123 años, donde murieron cerca de 60.000 personas. Los últimos 14 pacientes psiquiátricos fueron trasladados a Minas Gerais. El lugar fue escenario de graves violaciones de derechos, internamientos forzados y abandono oficial. Funcionó como manicomio para alcohólicos, epilépticos, homosexuales, madres solteras y más, con métodos como lobotomías y electroshock.

Este martes, Brasil confirmó el cierre definitivo del Hospital – Colonia de Barbacena, un manicomio donde murieron cerca de 60.000 personas en 123 años. Los últimos 14 pacientes psiquiátricos fueron trasladados a un centro en Minas Gerais.

De acuerdo a lo que indica El País, el lugar forma parte de la historia más infame de la psiquiatría brasileña. En el lugar ocurrieron vulneraciones de derechos, internamientos forzados y abandono de autoridades.

Cierre del manicomio de Barbacena en Brasil

“Es un momento de reparación histórica, de colocar un candado definitivo en esta historia de dolor y de recordar un pasado que no se debe repetir”, indicó uno de los últimos residentes, antes de salir.

La historia del lugar indica que el centro comenzó a funcionar como clínica para la clase acomodada a comienzos del siglo XX, pero con el paso de los años se transformó en manicomio.

Los registros informan que hasta allí llegaron alcohólicos, epilépticos, homosexuales, madres solteras y prostitutas.

Asimismo, aseguran que familia de clase alta enviaron a niñas consideradas rebeldes y personas que no encajaban con ciertos estándares sociales. En muchos casos, no figuraban con enfermedades.

Según el citado medio, los medidas generalmente eran castigos físicos, uso de camisas de fuerza, lobotomías y electroshock.

De hecho, hace varias décadas el psiquiatra italiano Franco Basaglia comparó el lugar con un campo de concentración del nazismo, ya que no existía agua potable ni electricidad. Aquello motivó algunas reformas.

Otros antecedentes indican que Colonia de Barbacena llegó a tener su propio cementerio. Junto con eso, existieron denuncias sobre venta de hasta 2.000 cadáveres a instituciones educativas.