El Gobierno de Venezuela espera que la reciente suspensión temporal de varias sanciones por parte de Estados Unidos sea el primer paso hacia un levantamiento "definitivo y sin condiciones" de "todas las medidas coercitivas" impuestas a la nación suramericana.

“Este primer paso que da el Gobierno de Estados Unidos (…) lo acogemos con beneplácito y debe marcar la ruta al levantamiento total y definitivo, y sin condiciones, de todas las medidas coercitivas unilaterales contra nuestro país”, dijo el canciller de Venezuela, Yván Gil, al canal estatal VTV.

La Administración de Joe Biden anunció el miércoles la suspensión de sanciones, incluidas las del petróleo y el gas, por seis meses, aunque advirtió que podría reconsiderar la decisión si no se liberan a los “presos políticos” estadounidenses en Venezuela y si la antichavista María Corina Machado sigue inhabilitada para ejercer cargos públicos de elección popular.

Gil, quien reiteró que las sanciones son “ilegales, contrarias al derecho internacional y unas medidas de castigo”, señaló que el Gobierno ha conversado con embajadores sobre la entrada, “a partir de este momento”, de la nación caribeña al “mercado internacional energético”.

En este sentido, el ministro dijo que el país, “una vez más” y de “manera responsable”, pone “todo su potencial” a disposición para “estabilizar el mercado energético mundial”, afectado “por guerras” y “sanciones que aplica el llamado Occidente”, y para “compartir, con el resto del mundo, las mayores reservas de petróleo y una de las mayores” de gas.

El alivio en las sanciones se produjo un día después de que el Gobierno de Nicolás Maduro y la opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD) firmaran en Barbados dos acuerdos, unos de ellos sobre garantías para las presidenciales del segundo semestre de 2024, que incluirán observación internacional.

La delegación oficialista reiteró este jueves que los políticos que estén inhabilitados no pueden ser candidatos a la Presidencia.