Internacional
Miércoles 16 mayo de 2018 | Publicado a las 18:53
Con reproches y fuertes tensiones: inicia di√°logo entre Gobierno y opositores en Nicaragua
Publicado por: Matías Vega
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Un esperado diálogo nacional comenzó este miércoles en Nicaragua con un presidente Daniel Ortega duramente cuestionado que no logró calmar los ánimos tras casi un mes de protestas contra su gobierno que dejan al menos 58 muertos.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), que preside el cardenal Leopoldo Brenes, es mediadora en las pl√°ticas, en las que los sectores estudiantiles, empresarios y grupos de la sociedad civil que se oponen al gobierno buscan una democratizaci√≥n e incluso la renuncia del mandatario, seg√ļn lo recoge la Agence France-Presse.

Las conversaciones se realizaron en el seminario de Nuestra Se√Īora de F√°tima, en el suroeste de Managua, donde se despleg√≥ un amplio operativo de seguridad, incluso a√©rea, mientras manifestantes se manten√≠an en puntos de la ciudad a la espera de las pl√°ticas.

Ortega y su esposa y vicepresidente, Rosario Murillo, llegaron al lugar de la reuni√≥n a bordo de un jeep Mercedes Benz con las ventanas cerradas y una caravana de veh√≠culos de la polic√≠a, lo que no impidi√≥ que pobladores le gritaran “¬°Asesinos!”.

Exigencias

Ortega inici√≥ su discurso desconectado de la actual crisis, evocando la guerra que dej√≥ 50.000 muertos contra la dictadura de la familia de los Somoza (1934-1979) y sus siete a√Īos en la prisi√≥n.

Pero fue interrumpido varias veces con gritos de “cese la represi√≥n” y “asesino”, por parte de representantes estudiantiles que participan en las conversaciones.

“Venimos a exigirle ahora mismo que ordene el cese inmediato de los ataques. Usted es el jefe de los paramilitares de sus tropas y turbas adeptas al gobierno”, increp√≥ a Ortega el dirigente de la coalici√≥n universitaria, Lester Alem√°n.

El obispo de Estel√≠, Abelardo Mata, agreg√≥ que “esta no es una petici√≥n. Es una exigencia que pide la Conferencia Episcopal: que se retire la polic√≠a a sus cuarteles, y que dejemos actuar a la CIDH”, exhort√≥ el prelado en alusi√≥n a una esperada misi√≥n de la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos.

Mata se√Īal√≥ que, si el gobierno quiere desmontar las protestas, “no es con bala de goma ni de plomo (…) escuche al pueblo (…) ha comenzado una revoluci√≥n no armada; aqu√≠ no est√° ej√©rcito contra ej√©rcito, es una poblaci√≥n que esta desarmada”.

Sangre derramada

Ante el asedio, Ortega se vio obligado a detener su relato para afirmar que “no debe seguir corriendo la sangre de hermanos en Nicaragua” y que “la polic√≠a tiene √≥rdenes de no disparar” a los manifestantes.

Y aleg√≥ que “la justicia no es solo para uno; no es que s√≥lo de un lado vamos a ver los muertos. Los muertos est√°n de todos lados” y que la polic√≠a ha sido agredida por los manifestantes.

En un gesto de hondo dramatismo, un representante estudiantil le pregunt√≥ a Ortega si quer√≠a la lista de los fallecidos y procedi√≥ a leer sus nombres; los compa√Īeros respond√≠an: “presente”.

Estudiantes diciendo "presente"
Estudiantes diciendo “presente” | Agence France-Presse

El gobierno est√° interesado en hacer justicia por los muertos en el marco de las protestas y “por eso hemos invitado” a la CIDH, dijo Ortega.

Ante los reclamos, el mandatario se pregunt√≥ si la polic√≠a “debe tolerar” actos vand√°licos, encerrarse en los cuarteles y dejar que se aplique el caos para que el pa√≠s “se llene de venganza, de odio”.

Los que protestan “no son angelitos”, asever√≥, y agreg√≥ que quienes no participan en las protestas reclaman que se les deje “trabajar y movilizarse en paz, que no destruyan sus negocios y que no maten a los nicarag√ľenses”.

Ortega acus√≥ que de la Universidad Polit√©cnica (Upoli), donde est√°n atrincherados estudiantes desde el 19 de abril, “salen bandas paramilitares, de ah√≠ salen armas. Vayan a la Upoli, ah√≠ van a encontrar un arsenal de armas, de fusiles, bombas y de ah√≠ salen a asaltar”.

Los manifestantes “se dan el lujo de filmar el hecho” de acciones vand√°licas, dijo Ortega en alusi√≥n a las denuncias ciudadanas de la represi√≥n colgada en las redes sociales y enviadas a medios de comunicaci√≥n.

Decepción

Estudiantes de la Upoli, que siguen atrincherados en la universidad, rechazaron las acusaciones de Ortega y anunciaron que no van a desistir.

“Le pedimos a la poblaci√≥n que no nos abandone”, dijo una estudiante con el rostro cubierto con una playera.

“√ćbamos a negociar, (pero) ahora exigimos que se vaya Daniel Ortega y su familia, no los queremos es este pa√≠s”, agreg√≥ la joven.

Cientos de estudiantes y pobladores marcharon desde la Universidad Centroamericana (UCA) hacia el seminario de Nuestra Se√Īora de F√°tima para apoyar a sus representantes en la mesa de di√°logo, pero fueron impedidos por la polic√≠a, que estableci√≥ un per√≠metro de seguridad.

En tanto, continuaban bloqueos de rutas, principalmente en el centro y norte del país.

“Se esperaba una respuesta del presidente (Ortega) y lo que vimos fue negativa” manifest√≥ el presidente de la Uni√≥n de Agricultores de Nicaragua (UPANIC), Michael Healy.

Por su lado, el dirigente del gremio empresario Jos√© Aguerri urgi√≥ a pensar en el pa√≠s: “no podemos dejar que el pa√≠s se destruya, pongamos al pa√≠s en primer lugar”, afirm√≥.

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