Internacional
Miércoles 16 mayo de 2018 | Publicado a las 11:26
¬ŅC√≥mo superar√° Argentina su nueva crisis?
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Desde hace semanas los argentinos observan angustiados como cae el peso frente al dólar. La noticia de que el presidente liberal Mauricio Macri busca el auxilio del FMI reavivó viejos fantasmas de crisis y dolorosos ajustes.

Sin embargo, el gobierno se empe√Īa en enviar un mensaje tranquilizador y asegura que Argentina es un pa√≠s solvente.

¬ŅQu√© llev√≥ a Argentina a la crisis cambiaria y financiera, y qu√© necesita para conjurarla?

Déficit crónico

Los analistas coinciden en que el problema principal de la economía argentina es su déficit fiscal (3,9% del PIB en 2017) y de balanza comercial (8.470 millones de dólares en 2017).

Desde hace dos a√Īos y medio Macri desarrolla un programa de ajustes considerado “gradualista” que trata de llevar al pa√≠s desde el modelo proteccionista de los gobiernos de N√©stor Kirchner y Cristina Fern√°ndez (2003-2015) hacia uno de apertura.

Entre sus primeras medidas, eliminó el control de cambios y negoció con los fondos especulativos para sacar al país del default. Ello le permitió financiar el déficit con créditos del exterior por montos de unos 30.000 millones de dólares anuales.

Ramiro Casti√Īeira, analista de la firma Econom√©trica, sostiene que Macri “asumi√≥ un pa√≠s quebrado. Con mucho esfuerzo hizo avances, como salir del default, salir de las restricciones y recuperar el crecimiento econ√≥mico. Pero no pudo resolver lo estructural: el d√©ficit”.

Margen de maniobra

Muchos argentinos rememoran por estos días la crisis económica y social de 2001, que provocó la caída de cuatro presidentes en una semana y llevó al país a declarar la mayor cesación de pagos de la historia.

Y aunque hay similitudes entre los dos momentos, como la depreciación acelerada del peso y el pedido de auxilio al FMI, los expertos subrayan que hay diferencias que conceden un margen de maniobra al gobierno de Macri.

En 2001 reg√≠a el “1 a 1”, como se conoci√≥ la pol√≠tica cambiaria de tasa fija de un peso igual a un d√≥lar. En cambio, en este momento el tipo de cambio flotante y la pol√≠tica monetaria aut√≥noma “debe facilitar un ajuste que evite que la crisis cambiaria escale a una crisis bancaria y termine en depresi√≥n econ√≥mica”, seg√ļn Edward Glossop, de la firma Capital Economics.

Una pol√≠tica monetaria aut√≥noma permite al Banco Central aumentar las tasas de inter√©s para apuntalar los flujos de capital. Al mismo tiempo, un debilitamiento de la moneda ayudar√≠a a la estabilizaci√≥n, al recuperar la competitividad y al hacer m√°s atractivos los activos locales”, opin√≥ Glossop.

Gradualismo

El lema del gobierno de Macri ha sido el “gradualismo”. Es decir, hacer los ajustes poco a poco para no provocar ni un shock social ni un nivel de conflictividad que afecte la gobernabilidad.

As√≠, elimin√≥ paulatinamente subsidios a las tarifas de los servicios p√ļblicos, abri√≥ el pa√≠s a las importaciones y redujo el gasto, pero sin lograr todav√≠a el equilibrio.

El retiro de subsidios a servicios como los de gas, electricidad o agua encareció, en algunos casos astronómicamente, el gasto de los hogares cuyo poder de compra está carcomido por una inflación de más del 20% anual.

Marcos Pe√Īa, jefe del Gabinete, sostuvo: “No podemos seguir pensando que la culpa es de otro. La culpa de que gastemos m√°s de lo que tenemos es de los argentinos”.

¬ŅSe puede salir de la crisis?

El gobierno subraya que acudió al FMI para prevenir una crisis mayor. Aunque todavía no se ha definido el monto del auxilio que recibirá, se da por descontado que el ente multilateral pondrá algunas condiciones.

“El FMI va a replantear el gradualismo”, vaticina Casti√Īeira. “Argentina tiene que tomar conciencia de la situaci√≥n en que se encuentra para poder hacer el ajuste necesario y no tener que endeudarse en el exterior”, sostuvo.

Para Marina dal Poggetto, de la firma EcoGo, “no depender del cr√©dito externo requiere un ajuste muy violento, que pol√≠ticamente es complicado”.

De cara a un 2019 marcado por elecciones presidenciales y sin mayoría parlamentaria, la tarea luce cuesta arriba.

Tendencias Ahora