Internacional
Miércoles 03 abril de 2019 | Publicado a las 17:58 · Actualizado a las 23:19
Enfermo de salud y poder: la caída del presidente de Argelia analizada por un exembajador chileno
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Lo que el mundo ha visto desde Argelia, es digno de una explicación.

‚ÄúEs fant√°stico‚ÄĚ, asegura el exembajador chileno en territorio argelino, Ariel Ulloa. Se refiere a las manifestaciones en esa naci√≥n musulmana, pac√≠ficas, sin v√≠ctimas que lamentar y con una transici√≥n en puertas, ordenada, dada la muestra de civismo de el pueblo local.

Ariel Ulloa / Facebook
Ariel Ulloa / Facebook

El también exalcalde de Concepción habló con BioBioChile del momento histórico, que ha tenido una especie de génesis, pero también un apocalipsis para un político aferrado al poder. Haber fungido como diplomático entre 2000 y 2006, le otorga a Ulloa, la facultad de elaborar un diagnóstico de la mala salud política de la que gozaba el saliente presidente Abdelaziz Buteflika. La salud física venía deteriorada desde 2013 cuando sufrió un accidente cerebrovascular que lo mermó en sus facultades.

Buteflika tiene 82 a√Īos. Gobern√≥ dos d√©cadas un pa√≠s que el diplom√°tico chileno describe con una ‚Äúsemidemocracia‚ÄĚ, pese a contar con un sistema multipartidario de corrientes pol√≠ticas variadas. Claro, despu√©s de una cruenta guerra civil y de un proceso para accesar a la democracia.

RYAD KRAMDI / Agencia France-Presse
RYAD KRAMDI / Agencia France-Presse

Lo preced√≠a su experiencia pol√≠tica como Ministro de Exteriores en la d√©cada de los sesentas, en la era del presidente Houari Boum√©di√®ne. Tras la muerte de √©ste, comenz√≥ a perder influencia en el gabinete de gobierno. Para la d√©cada de los ochentas, una acusaci√≥n y condena por corrupci√≥n por el desv√≠o de fondos p√ļblicos, lo oblig√≥ a autoexiliarse, pero m√°s tarde, regresar√≠a para quedarse.

Haberse independizado de Francia, (1962) le dejaba a Argelia el camino para crecer. Durante la era del saliente presidente Liamine Z√©roual, para quien Buteflika no quiso trabajar en ning√ļn ministerio, (1994-1999) el pa√≠s no logr√≥ despegar su industria sider√ļrgica y era totalmente dependiente del petr√≥leo para mantenerse a flote.

La postulaci√≥n de Buteflika como candidato presidencial, vino en 1999, despu√©s de cabildeos internacionales que incluyeron Suiza. No obstante, es recordada en la actualidad como una sinfon√≠a agridulce. ‚ÄúPr√°cticamente los militares lo pusieron en el poder‚ÄĚ, dice el ex embajador Ulloa. Ahora, 20 a√Īos despu√©s, son las mismas milicias las que lo obligan a renunciar.

Detr√°s del desconocimiento militar, que acab√≥ en su renuncia el pasado 2 de abril, est√° el jefe del Ejercito Argelino Gaid Salah, quien declar√≥: ‚ÄúSomos un ejercito del pueblo y haremos lo que diga el pueblo‚ÄĚ, al ver la convocatoria en las calles pidiendo la renuncia del entonces presidente.

Los pecados de Buteflika

BioBioChile consultó, entre varias de las interrogantes al exembajador Ulloa, cuáles fueron los pecados de una presidencia, que llevaron a la gente a salir masivamente a las calles desde el pasado 22 de febrero.

‚ÄúEra un modelo autoritario, controlado por clanes, con una vasta corrupci√≥n‚ÄĚ, dice el ex diplom√°tico chileno. Durante la conversaci√≥n, habl√≥ adem√°s de otro de los errores de la administraci√≥n Buteflika: el haber favorecido a la oligarqu√≠a para permitir su creciente enriquecimiento en una naci√≥n de 46 millones de habitantes. (con 23% de la poblaci√≥n viviendo por debajo del umbral de la pobreza)

‚ÄúA un amigo del hermano Buteflika lo tomaron preso (hace algunas horas) en la frontera tunecina, tratando de arrancar‚Ķ Imag√≠nese. A las tres de la madrugada en el paso fronterizo de El Tarf (paso a T√ļnez ) Hay varios m√°s detenidos. Ali Haddad, era el presidente (hasta el s√°bado pasado) del F√≥rum de chefs d‚Äô entreprises. (FCE) Algo as√≠ como la Sofofa de ac√° . Era considerado ‚Äúel patr√≥n de los patrones‚ÄĚ, agrega.

Y es que los pecados presidenciales no eran exclusivos del presidente de Argelia. Desde su accidente cerebro vascular, las decisiones no las tomaba él.

El poder detr√°s del trono lo ostentaba Said Buteflika, su consejero especial. ‚ÄúNo mencionan nombres en el comunicado, pero (los militares) dejan ver que eran otros quienes elaboraban las propuestas por Buteflika‚ÄĚ, concluye el exembajador Ulloa.

La gota que derramó el vaso del descontento social, vino cuando el octogenario mandatario se postuló a un quinto periodo presidencial, pese a que ya no gobernaba con sus propias facultades. No se sabe a ciencia cierta si fue obligado por su hermano o demás miembros de un clan familiar, pero la gente se encargo de dejar claro lo que quería y lo que ya no quería desde la presidencia.

Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia
Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia

El ejercito, el pueblo y las calles

Cuando Ulloa habla de las protestas, tiene claras las cifras y las condiciones con las que se llevaron a cabo en todo el territorio argelino. Se ha devorado los periódicos europeos para estar al tanto.

‚Äú30 millones de personas salieron en las calles en Argelia, seg√ļn la prensa francesa‚ÄĚ, asegura Ulloa. En un pa√≠s con esa cantidad de habitantes, pesa, como los millonarios pasos en el cemento.

Las fotografías que ha recibido desde finales de febrero, hablan elocuentemente de la transición que el pueblo argelino obligó con su salida a las calles.

Desde la ciudad de Oran, su amiga Haffida, le envió hasta Chile el registro de una de las manifestaciones más grandes que se llevaron a cabo en ese territorio.

Describe m√°s all√° de lo evidente: ‚ÄúLo que tienes en frente es la bah√≠a . All√≠, a mano izquierda, est√° la Base Naval de Meselkivir, donde la escuadra inglesa hundi√≥ la escuadra francesa despu√©s de la derrota de Francia a manos de Alemania en la Segunda Guerra Mundial‚ÄĚ, cuenta Ulloa. Ahora, los argelinos se encargan de escribir un suceso propio a la historia local.

Los j√≥venes son los que encabezan el esfuerzo. Seg√ļn el exdiplom√°tico, su cercan√≠a con las costumbres europeas los mantienen informados y politizados, al punto de liderar las protestas que insiste, son pac√≠ficas ante todo.

‚ÄúNo han quebrado un solo vidrio. Me contaron que cuando terminan de protestar en las calles, los j√≥venes se encargan de dejar limpio todo. La gente es la que est√° decidiendo como va todo. Vamos a ver hacia a d√≥nde van los argelinos‚ÄĚ.

Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia
Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia

Cuando le consultamos si hay alguna fuerza interna o externa, e incluso militar, que est√© moviendo los hilos por razones pol√≠ticas, responde contundentemente que ‚Äúno‚ÄĚ. De hecho, asegur√≥ que ‚Äúalgunos medios en la prensa francesa han escrito que se trata de injerencia, pero los mismo j√≥venes han corrido a los islamistas de las protestas‚ÄĚ.

Hablando de no simpatizar, los descontentos con el ahora expresidente, tampoco creen en una transición política a medias. Si bien el presidente del Tribunal Constitucional Mohamed Benzala es el encargado de gobernar ante la reciente renuncia, su figura no es la más querida, por lo que está obligado a llamar a elecciones en un plazo de 90 días.

Tampoco se trata de dejar a los militares gobernar a sus anchas. Al jefe del Ejercito Gaid Salah, no lo respaldan para integrar la transición que consiguieron en las calles de forma cívica.

Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia
Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia

‚ÄúMira lo que pasa en Venezuela. Compara, por favor‚ÄĚ

‚ÄúEse ejercito escuch√≥ al pueblo‚ÄĚ, dice el exalcalde penquista. Habla de la forma en que, al ver el descontento ciudadano, lleg√≥ la declaraci√≥n desde las milicias, dejando de lado todo apoyo a Buteflika. ‚ÄúNo como lo que ocurre en Venezuela‚ÄĚ.

Se refiere a la forma en la que el Ejercito se niega a dar un paso al costado contra Maduro. La situación en inversa y hasta trágica, con centenares de muertos desde 2017, cuando el pueblo venezolano se volcó a las calles sin el apoyo de las milicias. Todo lo contrario.

‚ÄúEn d√≠as pasados discut√≠a con un amigo argelino por Whatsapp que, luego de planteamiento del Ej√©rcito, exig√≠a m√°s y m√°s. Yo le dije. ‚Äėmira, all√≠ (Argelia) por lo menos a esta altura el pueblo ha sido escuchado. ¬°Pero mira lo que ocurre en Venezuela! ¬°Compara por favor!"‚ÄĚ.

Es una comparación obligada con una nación a la que dice querer mucho, como a su ahora expresidente Abdelaziz Buteflika, a quien considera un amigo.

‚ÄúEn lo personal, mi familia y yo sentimos a Argelia como una segunda patria . Yo no olvidar√© jam√°s las deferencias que el expresidente tuvo con nosotros . Es mi amigo y lo ser√° siempre‚ÄĚ, sostiene. Sin embargo, sabe que la transici√≥n lleg√≥ para quedarse. La muestra en las calles fue tan grande como poderosa, al punto en que hoy, vendr√° una nueva primavera pol√≠tica, como la √°rabe que a su juicio, inspir√≥ los procesos en una generaci√≥n demandante de altura democr√°tica.

Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia
Ariel Ulloa / Whatsapp / Argelia

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