El animador Eduardo Fuentes cumplió 30 años trabajando en televisión, una carrera que lo ha llevado a casi todos los canales de TV abierta, y con diferentes labores, desde dar el tiempo a ser conductor de matinal.

En conversación con BioBioChile.cl, Fuentes abordó su extensa carrera televisiva, el complejo momento de TVN en donde lleva 4 años, la diferencia entre la televisión pública y otros canales, además de su paso por La Red.

-¿Cómo has sentido este 2026 en Buenos Días a Todos?

Muy bien, como ha sido desde el primer día en TVN. Siento mucho cariño por parte de mis colegas detrás de cámara y yo valoro mucho su entrega. No es fácil hacer un matinal, es un programa de gran responsabilidad editorial y eso pesa sobre los hombros. Pero lo tomo con sentido de deber para con mis compañeros y especialmente para con la audiencia.

-Pronto cumplirás 4 años en TVN ¿Cómo evalúas tu paso por el canal?
Se me ha pasado volando el tiempo. Hice ‘Buenas Noches a Todos’, ‘Chile conectado con China’, el matinal y varias transmisiones especiales, desde las entrevistas a los candidatos presidenciales hasta el día del patrimonio.

Animé uno de los festivales más importantes del país como Olmué durante 4 años, cosas muy importantes en mi carrera. Conversaba con otro colega y me hizo ver que este año cumplo 30 años en la tele, desde esa perspectiva mis 4 años acá han sido un ejemplo de cómo me gusta vivir este trabajo: haciendo cosas distintas que van desde lo más formal a lo más espontáneo.

Crisis de TVN

-¿Crees que TVN pueda volver a liderar la audiencia? ¿Qué crees que falta para eso?

Por supuesto. Y no se trata de creer, no es un acto de fe, es un imperativo. Tenemos gente muy capaz tomando decisiones acorde a la realidad de nuestro canal y el resto tenemos que dar lo mejor de cada uno cada día desde sus lugares de empleo.

Tenemos una misión de TV pública que nos obliga a hacer cosas que otras estaciones desecharían, pero bueno, nadie dijo que sería fácil.

-¿Qué sientes que te falta por hacer en televisión?

Muchas cosas, la TV tiene eso: nunca deja de sorprenderte. Así que cada día me levanto dispuesto a dejarme asombrar. Jamás imaginé ir a China y ahí estuve casi un mes recorriendo ese maravilloso país para contárselo a la gente de Chile y de Latinoamérica ¿Cómo no va a ser especial trabajar acá?

-Algunos rostros han pasado a ocupar cargos ejecutivos ¿Te ves trabajando detrás de cámaras o en la toma de decisiones?

“No. Al menos no desde una gerencia o algo así. No tengo tanto talento como Julio César Rodríguez, ni tanta tolerancia al estrés. Me ofrecieron alguna vez ser productor ejecutivo del Mentiras Verdaderas y me resultaba incompatible con ser el conductor y leer todo lo que había que estudiar cada día”.

“No obstante, me gusta crear ideas, espacios, momentos. Con Mari (María Luisa Godoy) hemos pensado en crear espacios al alero de ‘Mari con Edu’ y eso me seduce mucho.
Pero soy híper consciente de mis limitaciones y si eso me impide tener tiempo para estar con mi familia, o sentarme a leer con placidez, creo que ahí no será”.

-Has estado en casi todos los canales de la televisión abierta -solo falta Chilevisión- ¿Sientes que TVN es muy diferente al resto?

“Sí, me falta Chilevisión. Alguna vez estuve cerca de llegar pero no se dio. Efectivamente TVN es un canal distinto. El primer día acá me hicieron una inducción, otros trabajadores y dirigentes sindicales, de la responsabilidad de hacer TV pública. Y lo notas en cada uno de ellos que llevan con orgullo la misión pública”.

“Además tenemos el famoso libro rojo que son los estándares editoriales y de conducta propios de una señal que nos pertenece a todos. Es TV pero con un sentido de responsabilidad país diferente. No lo digo con superioridad moral, al contrario, lo digo desde la humilde convicción que la TV pública es necesaria y que quien quiera venir a trabajar acá lo debe saber porque de otro modo se perderá conocer y experimentar ese halo extra e interesante”.

Recuerdo de La Red

-¿Cómo ves el caso de La Red? ¿Te genera nostalgia que prácticamente no tenga programación?

“Me da profunda tristeza. Y separo acá las cosas: me irrita recordar que dejaron a muchos trabajadores sin sus ingresos. Gente que sufrió problemas mayores por no contar con el sueldo que habían ganado dando todo su talento. Y hasta ahora a nadie en esta industria le importó. El canal sigue e incluso dice tener ganancias. Es inconcebible”.

“Por otro lado, La Red es y será para mí el lugar donde pude crecer profesionalmente y hacer uno de los proyectos que más satisfacciones me dio. Mentiras Verdaderas será siempre parte esencial de mi corazón y de mi vida. Un programa único, en vivo, horario prime, con entrevistas profundas, humanas, divertidas. Con chistes sin censura y con especiales musicales. Un programa que no paró ni en pandemia en su interés de contar la crónica de nuestros días. Un espacio donde para darnos ánimo, en los días más oscuros, llevamos una parrilla eléctrica y la escondíamos en uno de los baños con un ventilador gigante para no accionar los aspersores de humo. Ahí hacíamos asados porque estaba todo cerrado y queríamos mantener el ánimo en alto. En la incertidumbre de un virus que estaba matando a millones nosotros queríamos seguir siendo la conversación necesaria, la mirada crítica y la risa que distiende”.

-Además de la TV ¿Qué otros proyectos te mantienen ocupado?

“Estoy vinculado al mundo digital desde hace más de 5 años con proyectos como TXSPlus.com (radio de ciencia y tecnología donde hago un programa sobre minería e industria) y hoy ese mundo digital está cada vez más maduro”.

“‘Mari con Edu’ comenzó como un “hagamos algo con Mari ahora que se va del matinal” a un proyecto profesional que involucra a una decena de personas. Yo soy una persona inquieta y me gusta trabajar. Así que desde ahí me integro a estos nuevos proyectos”.

“Lo mismo con Neverland: vinieron a contarme la idea de un programa de concursos que era un disparate… y eso me encantó y pronto anunciaremos el estreno de ‘Uno nunca sabe’ en dicha plataforma. Y ojalá hagamos más cosas con Edo Caroe y su gente que son muy creativos y están pitiados de la cabeza… en eso nos parecemos mucho. Es un soporte distinto pero detrás de esto hay una sola cosa: amar y respetar el oficio de comunicar”.