VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

"Fiebre de Baile" regresó a CHV en 2025, destacando el debut de la "maestra" Edymar Acevedo. Acompañada por su hija María José Córdoba, la joven revela a BioBioChile su experiencia trabajando juntas desde su formación en el Teatro Municipal. Aunque su pasión era la producción televisiva, hoy disfruta capturando momentos en la danza. Incluso, comparte su visión sobre la televisión.

En 2025, ‘Fiebre de Baile’ volvió en gloria y majestad a CHV con una nueva camada de famosos para desafiarse en la pista de baile. Pero con ellos no solo debutaron rostros de la televisión y redes sociales, sino que también un nuevo jurado; entre ellos resaltó inmediatamente la “maestra” Edymar Acevedo.

Para muchos la bailarina era una desconocida de la pantalla chica, y tenían razón, pues su mayor fama estaba en las tablas del Teatro Municipal donde se formó. Pero la artista no llegó sola al programa, sino que arribó de la mano de su hija María José “Cote” Córdoba, que se convirtió en su mano derecha detrás de las cámaras.

Hace un tiempo, dentro del programa se percataron de la presencia de la joven de 29 años, quien no pasaba desapercibida con su cabello azul revoloteando alrededor de Edymar. Tras ser captada tomando fotografías de su madre en plena pista de baile, varios se enteraron de que era su hija y que, tal como relató a BioBioChile, llevan varios años trabajando juntas, desde que se crió detrás de los telones del Teatro Municipal.

– ¿Cómo es trabajar con tu mamá?

“Mucha gente dice que trabajar en familia no es bueno, porque igual es cierto que pueden haber muchos roces, pero yo trabajo con ella desde que yo soy chica, porque ella tenía su academia, yo siempre iba, la ayudaba en todos los temas, o sea, como sonidista, la ayudaba, por ejemplo, con las niñas chiquititas, ayudaba a ordenarlas, las finanzas, todo en general. Entonces nos acostumbramos a trabajar juntas y siempre ha sido entretenido.

Si bien siempre hay estrés, a mí me encanta lo que es trabajar como detrás de escena, porque yo me crié detrás de escena en el Teatro Municipal.

Soy audiovisual, productora de profesión; por eso cayó como anillo al dedo cuando mi mamá empezó con lo de la tele. Fue como: “¿Quién la va a ayudar con las redes sociales, quién le va a sacar fotos?”, tengo que hacerlo yo. Fue muy lindo, siento que nos reencontramos”.

– ¿Tienes lazos con la danza como tu madre?

“Hice ballet cuando chiquitita, lo disfrutaba cuando era niña, y un día mi mamá me dice, porque ya pasábamos al siguiente nivel, “¿Tú quieres seguir en ballet? Para comprarte la mallita” y me acuerdo que le dije: “No, no quiero, porque yo no quiero llegar igual de cansada que tú a la casa” y hasta ahí quedó mi trayectoria como bailarina.

Hoy me arrepiento, me hubiera gustado meterme a bailar, porque yo tengo el ojo muy desarrollado para ver baile, pero en mi cuerpo no tengo el training. En general, amo el ballet, la danza. He hecho trapecio, pole dance, urbano, pero nunca profesional”.

– ¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando en televisión?

“Mi sueño siempre ha sido trabajar en la tele, no obviamente como rostro, porque yo soy audiovisual; me encanta la producción, me encanta la producción en programas en vivo. Yo hice la práctica en un matinal y fue muy entretenido. Ahí me enamoré de la tele y dije: “Yo quiero trabajar en la tele, quiero trabajar aquí como productora”.

Por cosas de la vida no lo ejercí, estuve haciendo otro tipo de cosas, estuve sacando fotos y hoy en día que se me haya dado la posibilidad de poder trabajar primero con mi mamá, poder sacar fotos a bailarines, para mí era un sueño, porque también me encanta la fotografía, y más encima poder trabajar en la tele complementando todo lo anterior; de verdad que hace muchos años que no me sentía tan realizada así completamente”.

– ¿Te gustaría dedicarte a la televisión? ¿O quizás como influencer?

“Espero poder trabajar en la tele pronto, porque de verdad la amo, me encanta mucho.

Me encanta crear contenido porque soy audiovisual, lo encuentro entretenido, pero nunca me he planteado ser influencer; de vez en cuando hago videos. De hecho, mi pololo es influencer, entonces como que si me cae la teja, digo: “Igual me encanta”.

(Por ahora) estoy haciendo de todo lo que me gusta”.

– Pero la televisión también tiene su lado oscuro. En ese sentido, ¿has tenido experiencias no tan agradables o anecdóticas?

“Lo único fue el asunto que sucedió con un influencer sobre un animalito (Manu TV), que yo a este chico lo conocía, compartía con él; no puedo decir que éramos mejores amigos, éramos compañeros de trabajo. Creo que eso fue lo que más me dolió porque soy muy animalista y no comparto ese tipo de cosas.

Yo hasta salía con él, fuimos a tomarnos algo con varios chiquillos, lo cuidábamos mucho; eso me lastimó, la verdad”.

– Hace un tiempo tu mamá salió a desmentir los rumores de que se llevaba mal con Raquel Argandoña, pero ¿cómo ha sido tu caso en relación con ella?

“Me da mucha risa, porque salieron esas polémicas en la primera temporada de que “La maestra Edymar salía llorando del programa” y yo miraba y decía: “Chuta, ¿cuándo? Que yo no la vi y yo estoy con ella todo el día.

La verdad, me gustaría saber quién inventa esas cosas, pero nada de eso fue real, nunca han pasado roces ni nada, de hecho, siempre se han llevado súper bien. La Raquel ha sido súper amable con mi mamá, le ha enseñado ciertas cosas y viceversa.

(Conmigo) Fue super linda, porque una vez llevó berlines a una reunión de pauta para todas las personas del programa y mi mamá, cuando llega de pauta, me dice: “Raquel te mandó un berlín especialmente para ti” y yo como “¿qué?” cuando no tendría por qué, yo no soy nadie, así que ha sido muy amable conmigo”.