Tom Cruise regresó a la portada de GQ después de más de dos décadas y eligió una forma bastante directa de hacerlo: a sus 64 años, el actor posó con una camisa abierta que dejó su torso al descubierto, en una sesión que rápidamente llamó la atención.
El protagonista de Mission: Impossible encabeza la edición de octubre de la revista, en medio de la promoción de su próxima película, Digger, que llegará a los cines el próximo 2 de octubre.
El fotógrafo italiano, Mario Sorrenti, estuvo a cargo de las fotografías de la producción, que muestran a Cruise con jeans vintage y una camisa completamente desabrochada. En la portada, el intérprete mira directamente a la cámara mientras sostiene su cinturón con una mano y lleva la otra hacia su cabello.
La sesión tampoco quedó encerrada en un estudio. GQ llevó al actor hasta Hollywood Boulevard, en Los Ángeles, donde caminó entre turistas mientras lucía distintas combinaciones de jeans, camisetas vintage y blazers de lana.
De vuelta a las entrevistas
La aparición marca un hito para Cruise ya que rompe un largo periodo en que el actor evitó las entrevistas extensas. Cuando el periodista Zach Baron le preguntó por qué había mantenido tanta distancia de este formato, Cruise entregó una explicación bastante sencilla.
“He estado muy ocupado”, respondió.
El actor explicó que durante los últimos años concentró gran parte de sus esfuerzos en sacar adelante sus películas, especialmente las dos últimas entregas de Mission: Impossible, cuyos rodajes enfrentaron las dificultades provocadas por la pandemia.
“Estábamos en un sprint continuo a un ritmo muy largo contra muchas cosas”, recordó Cruise sobre aquel periodo, en el que aseguró que intentaron mantener al equipo trabajando “a un nivel muy, muy alto”.
“Soy intenso”: Tom Cruise explica su forma de enfrentar la vida
La conversación también dejó espacio para uno de los rasgos que, según el propio Cruise, lo ha acompañado desde mucho antes de convertirse en una de las mayores estrellas de Hollywood: su intensidad.
“Incluso cuando era chico, me decían, ‘Ay, vamos, Tom. Eres tan intenso’. Y yo les digo, ‘No sé qué decir. Soy intenso’”, reconoció el actor.
Esa intensidad también aparece en su manera de trabajar. Cruise explicó que intenta conocer realmente a las personas con las que comparte un proyecto y entender qué buscan antes de comenzar.
Su forma de enfrentar los riesgos tampoco parece demasiado distinta. A lo largo de su carrera, el actor ha convertido las escenas de acción extremas en parte de su sello, desde saltar con una motocicleta desde un acantilado hasta colgarse del exterior de un avión.
“Podrían mirar mi vida y decir, me gusta pararme al borde de un acantilado, física y metafóricamente”, señaló.
Luego resumió su filosofía de una manera todavía más clara: “Veo la vida como una aventura, y siempre lo hice”.
Digger, su nueva película
Cruise aseguró además que prefiere mirar hacia lo que viene antes que quedarse atrapado en sus éxitos anteriores. Cuando revisa el pasado, explicó, lo hace principalmente para preguntarse qué funcionó y qué podría mejorar.
Ese enfoque ahora está puesto en Digger, donde interpreta a Digger Rockwell, un magnate petrolero sureño. El actor incluso calificó el papel como uno de los mayores retos de su trayectoria.
“Es la culminación de todas mis habilidades. Nunca lo había hecho antes”, afirmó Cruise, antes de definirlo como “el personaje más desafiante que he tenido”.
Una declaración que, considerando su gusto por llevar sus películas —y a él mismo— al límite, parece bastante acorde con esa intensidad que lo acompaña desde niño.