Un día como hoy se cumplen 100 años del nacimiento de Marilyn Monroe, ícono de Hollywood y de la moda.
Es que por años la actriz marcó tendencias con su estilo destapado y provocador que en más de una ocasión le valió duras críticas.
Y aunque han transcurrido más de 60 años desde su deceso, la estrella continua presente en la moda actual. Por ello, en 2022 la socialité Kim Kardashian ocupó el vestido que ella usó en 1962, solo tres meses antes de su muerte, para cantarle al presidente John F. Kennedy “Happy Birthday, Mr. President”.
El diseño fue creado alrededor de 1918 por un joven Bob Mackie, que jamás pensó que su boceto se haría realidad unas décadas más tarde, según contó a “Bold Luxury: Bob Mackie, Stage Glamour & The Couture Edit”.
El bosquejo fue llevado a la realidad por el diseñador Jean Louis, quien tomó el dibujo que simulaba un cuerpo desnudo, pero lleno de cristales que lo adornaban, dandole un aura de sensualidad.
De acuerdo a Los Angeles Times, el vestido fue creado con tela soufflé, parecido a la organza o el tul, por su apariencia eterea. A él, el modisto bordó detalles con cristaleria.
El atuendo era tan delicado y hecho a la medida, que de acuerdo a Vanity Fair, fue cocido al cuerpo de Marilyn Monroe la misma noche de la presentación en el Madison Square Garden
En aquella época, la actriz pagó la suma no menor de 1.440 dólares, que de acuerdo a Grazia Magazine, equivale a 13.700 dólares a día de hoy. Pero como todo lo que hacía Marilyn se convertía en “grito y plata”, tras usarlo en la sensual presentación el precio subió a 1.26 millones de dólares.
Y así continuó subiendo. En 2016 fue comprado por el Museo Ripley en 4.8 millones, pero cuando lo usó Kim Kardashian en la MET Gala, la cifra se había doblado y equivalía a casi 9 mil millones de pesos chilenos.
Aunque la pieza no se devaloró, luego de que lo usó la socialité, el icónico vestido resultó completamente destruido, pues aunque la empresaria bajó más de 7 kilos para entrar en la prenda, su cuerpo no era el de Marilyn, los cierres se reventaron y varios cristales se descocieron.
Esto le valió varias criticas a la más famosa del clan Kardashian, incluso del diseñador original, Bob Mackie, quien no la perdonó: “Fue un gran error”, dijo publicamente de acuerdo al Los Angeles Times.