Un video de la reciente detención de Britney Spears en California, en marzo pasado, evidenció un comportamiento errático de la cantante estadounidense al momento del arresto. En la secuencia, se ve a la artista emitir frases sin sentido y bajo estado de intemperancia.
De acuerdo a extractos del informe policial, al que tuvo acceso el diario estadounidense The New York Times, Spears pronunciaba frases “incoherentes”, hablaba de forma errática y expresó “cambios de humor drásticos” ante las autoridades.
Los hechos se remontan al 4 de marzo pasado en Ventura, estado de California, cuando Britney fue detenida por vulnerar normas del tránsito. La misma publicación detalla que, ante las autoridades, la artista “pasó de desafiante y agitada a extravagante y dócil” en cuestión de minutos.
El informe apunta a que la detenida hablaba a veces con “voz infantil” o en distintos acentos. “En ocasiones parecía hablar con acento británico”, apunta el texto, donde también se hace alusión a desvíos a temas sin relación aparente con las pruebas que le realizaban.
Según el video y el informe, divulgados por la revista People, cuando Spears fue detenida ofreció una comida a los agentes, e insistió en que solo había tomado una champaña seis horas antes.
“Probablemente podría beber cuatro botellas de vino y cuidarlos. Soy un ángel”, afirmó la cantante, señalando que consideraba en “cero” su nivel de embriaguez. Posteriormente, Spears se declaró culpable de un cargo menor de conducción temeraria relacionada con alcohol y drogas.
“Te hemos parado porque ibas zigzagueando entre dos carriles”, le comentó un oficial, de acuerdo a las imágenes difundidas. A modo de respuesta, Spears le ofreció disculpas y aseguró que estaba utilizando el teléfono móvil al momento de la maniobra temeraria.
Preocupación por Britney Spears
Los agentes encontraron en el vehículo un vaso de vino vacío y pastillas de Adderall sin prescripción médica. La cantante explicó a los policías que consumía Prozac y Lamictal, y reconoció que también tomaba Adderall para mantenerse “animada”.
En las imágenes de vídeo difundidas por People, la cantante trató de mostrarse amistosa con los agentes. “Pueden venir a mi casa, prepararé comida o lasaña o lo que quieran. Tengo piscina”, dijo.
Al principio, Spears se negó a bajar del auto, pero finalmente accedió. Las pruebas de alcoholemia registraron tasas de 0,05 % y 0,06 %, valores que se encuentran por debajo del límite legal en California, aunque las autoridades sostienen que el consumo combinado de sustancias afectaba igualmente su capacidad para conducir.
Cuando los agentes le solicitaron acudir al hospital para realizar un análisis de sangre, Spears reaccionó con hostilidad, según el informe policial. De acuerdo a The New York Times, en una de las grabaciones, ya dentro de la patrulla y entre lágrimas, la cantante protestó por el trato recibido. “Están siendo malos conmigo. Me están mintiendo”, dijo.
La detención de Spears pone de nuevo el foco sobre la situación personal de la cantante, cuatro años después de que su tutela judicial terminara tras una intensa campaña impulsada por sus seguidores bajo el título ‘Free Britney’.