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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El artista urbano Pailita se sumó a la ayuda en la región del Bío Bío tras los incendios, donando y colaborando con voluntarios. En un gesto desconocido hasta ahora, entregó una PlayStation y juegos a Martín, el niño héroe de Lirquén, quien salvó a su madre y hermanas mellizas del fuego. Martín sacrificó su consola para ayudar a sus hermanas, conmoviendo a Pailita, quien le envió una consola al hospital donde se encuentra internado, recuperándose de las quemaduras que sufrió.

Desde que se desató la emergencia en la región del Bío Bío a raíz de los incendios, el artista urbano Pailita llegó a la zona para prestar ayuda.

Ahí, la voz de “Venga pa’ acá” ha estado presente con donaciones y hasta sacando escombros junto a un grupo de 150 voluntarios que logró convocar.

Pero esto parece ser solo una parte de su generosidad, pues el bombero Eduardo Monsálvez que protagonizó el angustiante rescate de unas mellizas entregadas por su madre para escapar del fuego, reveló el noble gesto que tuvo el cantante con Martín, quien ahora es conocido como “el niño héroe de Lirquén”.

Tal como se ha dado a conocer en los medios, el pequeño de 10 años fue quien salvó con vida a su madre y sus hermanas de las llamas, esto, pues, fue quien logró llegar hasta personal de Bomberos para conseguir ayuda.

El niño resultó con quemaduras al igual que su madre, motivo por el que se encuentran internados fuera de riesgo vital, en tanto sus hermanas resultaron ilesas.

“Hoy día, viendo las redes sociales, me encuentro con la grata sorpresa de que Pailita le fue a dejar una PlayStation al hospital y se la entregó una pelota de fútbol también, y algunos juegos de Play“, contó según consigna Página 7.

El gesto del artista urbano, lejos de ser banal, tiene motivo en el actuar del pequeño. Es que tal como relató el voluntario, el niño se despojó de la única pertenencia que logró rescatar del fuego para ayudar a sus hermanas.

“Martín llevaba una mochila porque en algún momento les pedí algo para taparle la cabeza a la bebé que me tocaba llevar a mí. Y me acuerdo que él saca su mochila y, no sé si una polera, un polerón; y después supe, porque en el momento no se veía nada con el fuego y el humo, que adentro estaba su Play“, relató.

Fue el mismo niño de 10 años quien le manifestó a su familia por la consola, pues no sabía dónde había quedado o si está había sido consumida por las llamas. Al enterarse de ello, el Cuerpo de Bomberos estaba juntando dinero para regalarse, pero Pailita se adelantó.

Al respecto, Monsálvez reflexionó: “Martín vivió una situación súper compleja. Si nosotros como bomberos estamos afectados, imagínense para un niño de 10 años por lo que tuvo que pasar”.