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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El diputado Francisco Orrego (RN) defendió el despliegue comunicacional de la Operación Cancerbero y criticó la contradicción de la oposición al cuestionar tanto la falta como el exceso de comunicación del gobierno. Reconoció descoordinación entre ministros por el requerimiento al Tribunal Constitucional y respaldó a Claudio Alvarado como jefe de gabinete. Sobre Chile Vamos, defendió la libertad de RN para mantener diferencias internas y respaldó a Evelyn Matthei. Apoyó el indulto a uniformados condenados por hechos del estallido social y cuestionó el rol de TVN. Se reconoció como parte de una nueva generación política surgida desde espacios como Sin Filtros y reivindicó un estilo confrontacional en política. Defendió la comunicación de la Operación Cancerbero como cumplimiento de una promesa de campaña y abogó por respaldar a los uniformados. Considera que TVN debe arrendar instalaciones a precios de mercado y se identifica con el estilo confrontacional de Sin Filtros en la política.

El diputado Francisco Orrego (RN) defendió el despliegue comunicacional de la Operación Cancerbero y acusó una “contradicción” de la oposición, porque —dice— critica al gobierno tanto cuando comunica sus acciones como cuando no lo hace.

Sobre la conducción política, Orrego reconoció una “descoordinación evidente” entre los ministros Claudio Alvarado y Jorge Quiroz por el requerimiento ante el Tribunal Constitucional y advirtió que este tipo de errores “no pueden volver a pasar”. A la vez, respaldó a Alvarado como jefe de gabinete y descartó que los ministros actúen al margen de la autoridad presidencial.

Respecto de Chile Vamos, defendió la libertad de Renovación Nacional (RN) para mantener diferencias internas y valoró el rol de Evelyn Matthei, incluso cuando sus críticas a La Moneda son duras. También reafirmó su apoyo al indulto de uniformados condenados por hechos del estallido social, aunque recalcó que la decisión final corresponde al Presidente.

Orrego, además, cuestionó el rol actual de TVN y dijo no ver problemas en que arriende sus instalaciones a privados si los valores corresponden a precios de mercado. También se reconoció como parte de una nueva generación política surgida desde espacios como Sin Filtros y reivindicó un estilo más directo y confrontacional en política.

La Operación Cancerbero ha recibido críticas por su fuerte despliegue comunicacional. Se ha acusado que parece más una puesta en escena al estilo Bukele. ¿Dónde pone el límite entre una política de seguridad firme y una puesta en escena comunicacional?

Esa crítica proviene principalmente de la oposición y yo los llamaría a ponerse de acuerdo con ellos mismos porque, por un lado, nos están criticando la falta de comunicación que ha tenido el gobierno desde el cambio de gabinete y la salida de Mara Sedini y, ahora que estamos comunicando un operativo que resulta sumamente exitoso para la seguridad del país, nos critican porque comunicamos. Entonces, se tienen que poner de acuerdo entre ellos mismos. Respecto del operativo en sí, nosotros realizamos una promesa en campaña y lo que estamos haciendo es cumplir con la palabra. Una de esas promesas en materia de seguridad era la segregación efectiva de aquellos reos que son peligrosos porque están vinculados al crimen organizado, al narcotráfico o a bandas de carácter internacional como Los Gallegos, Los Pulpos o el Tren de Aragua. Lo que estamos realizando en este momento es un operativo que da cuenta de que la mano cambió y esto va a seguir siendo de esta forma porque este gobierno tiene la misión de segregar efectivamente a esos reos de mayor peligrosidad. Y eso, tenemos la obligación de estar comunicándolo a la ciudadanía para transmitirle en qué está trabajando el gobierno.

Ya que hablamos de comunicación, recientemente hubo una descoordinación entre los ministros Alvarado y Quiroz por el requerimiento al Tribunal Constitucional. ¿Lo ve como un simple error puntual o evidencia un problema en la conducción política del gobierno?

Es una descoordinación evidente entre dos ministros que, por el rol que cumplen, deberían estar absolutamente alineados en lo que es la comunicación estratégica del gobierno en una decisión tan importante como lo es haber llevado al Tribunal Constitucional la reconexión de servicios básicos en Estado de Excepción Constitucional. Acá hay una descoordinación; yo no voy a defender aquello que es indefendible. Hay una molestia también que, al parecer, por lo que nosotros vimos, por parte del ministro Claudio Alvarado, ministro del Interior, al señalar públicamente —esto es un hecho público notorio— que había que actualizar su teléfono. Pero es una oportunidad para poder seguir mejorando, lógicamente, pero este tipo de errores no nos pueden volver a pasar en el futuro.

Se lo pregunto en buen chileno: ¿Cree que hay ministros que se arrancan con los tarros?

No, para nada. Yo creo que todos los ministros están sujetos hoy día a la autoridad del Presidente de la República. Pero lo que sí tenemos que tener claro en esta materia es que el jefe del gabinete es Claudio Alvarado y el resto de los ministros deben rendir cuenta en los comités políticos a Claudio Alvarado. Y eso lo dejó clarísimo el presidente cuando tuvimos la discrepancia entre la Secom, Segundo Piso y los ministros.

La UDI dice ser el partido más leal al gobierno. ¿Qué le responde a quienes creen que Renovación Nacional ha tenido una actitud menos leal y más crítica hacia La Moneda?

Renovación Nacional tiene demasiadas visiones al interior del partido. Somos un partido absolutamente leal con el Presidente de la República, pero nosotros vamos a tener divergencia al interior de nuestra bancada porque tenemos diputados que piensan de forma muy distinta y eso implica que en varios proyectos de ley vamos a seguir teniendo discrepancia en torno a las votaciones. Ese es un tema de la historia de Renovación Nacional que no dice relación con la lealtad con el gobierno, dice relación con la coordinación y debate interno que tiene el partido, que en ningún momento coloca en jaque nuestra lealtad con José Antonio.

¿Las críticas tienen que ser públicas o se hacen en privado?

Las críticas siempre se hacen en pegado, pero los parlamentarios tienen todo el derecho de opinar libremente, porque los medios de comunicación, cuando lo requieren, están totalmente autorizados para preguntar lo que quieran. Y los parlamentarios tenemos la obligación de contestar a la prensa. La prensa es un poder que fiscaliza al poder político y lo que corresponde es siempre dar la cara a cualquiera que sea la pregunta o la dificultad de la pregunta.

Una de las voces más críticas ha sido Evelyn Matthei. ¿Preocupa que estos cuestionamientos terminen tensionando la relación de Chile Vamos y debilitando al gobierno, o cree que estas críticas pueden ser un aporte para corregir el rumbo?

Evelyn Matthei sin duda es una de las líderes más importantes que tiene Chile Vamos. Fue nuestra candidata presidencial; le tocó enfrentar una candidatura que fue bastante difícil y ella, como una líder del sector, con la trayectoria que tiene, con los años de carrera que tiene, con la cantidad de cargos que ha ocupado, tiene su absoluta libertad para poder opinar libremente de aquellas cosas que le están gustando del gobierno y aquellas cosas que no. Yo prefiero una Evelyn Matthei que esté opinando en la agenda pública, aunque sea dura en sus críticas, antes que una persona que no esté aportando desde lo público.

¿Eso no genera tensión con el gobierno? ¿No muestra un desorden al interior de Chile Vamos? Pese a que ella tendría las credenciales que, claro, todo el mundo las tiene, ¿pero no muestra un desorden?

Ella tiene unas credenciales que son superiores al resto de nosotros (se ríe). Yo no tengo las mismas credenciales que Evelyn Matthei. Uno está partiendo recién en política y ella tiene un carrete mucho, pero mucho más largo. Pero finalmente, lo que importa es que Chile Vamos termine cuadrándose en lo que al gobierno le importa, sobre todo desde el Parlamento, que es lo que a mí me corresponde en los proyectos de ley más emblemáticos. Y en esa materia, el 100% de los votos de Chile Vamos han estado por aprobar las leyes propuestas por el gobierno en todos los casos.

¿Es partidario de que se indulte a los uniformados condenados por hechos del estallido social o se debe analizar caso a caso?

Nosotros lo planteamos en campaña y lo mío fue un compromiso con mis votantes del distrito número 10: voy a impulsar los indultos para todos aquellos uniformados que fueron condenados en el marco del estallido delictual, por una razón bastante simple. Ellos lo que hicieron fue defender la democracia y el Estado de derecho en un momento de quiebre institucional que fue bastante duro. El Estado fue el encargado de mandar a nuestros Carabineros y a nuestras Fuerzas Armadas a la calle con los implementos de defensa con los que cuenta el Estado. Nuestros carabineros simplemente utilizaron sus armas de servicio autorizadas por las reglas de uso de la fuerza y salieron a la calle a defendernos a todos nosotros de la primera línea. Entonces ellos tienen que tener el respaldo político de nosotros desde el Parlamento, para darles la seguridad de que si volvemos a tener un episodio tan grave como un nuevo estallido delictual, van a contar con todas las garantías procesales y no tener que estar preocupados de la persecución en tribunales. Soy partidario absolutamente del indulto a nuestros uniformados, pero la decisión final le corresponde al Presidente de la República. Él es quien toma la decisión y él ya nos dijo a todos, nos advirtió de que iba a analizar caso a caso y los plazos los pone el Presidente de la República. Pero nosotros, como parlamentarios, tenemos plena libertad de expresar nuestra opinión públicamente porque fueron compromisos de campaña y uno tenía que ser leal con su votante.

¿Se ha demorado el gobierno en esa materia?

No, yo creo que el gobierno está trabajando en los plazos que corresponden. Teníamos un énfasis muy grande en lo que era la mega reforma y todos los esfuerzos del gobierno estaban desplegados en esa materia. Espero que en esta segunda etapa que estamos iniciando, que es una vuelta de página —ya cerramos la etapa de reformas de carácter económico—, entremos en una segunda etapa que es materia de seguridad. Y en materia de seguridad, claramente yo espero que el gobierno respalde a aquellos que tienen el legítimo uso de la fuerza pública, que son nuestros carabineros. Por ende, deberíamos estar incluidos en esta segunda etapa o en este segundo tiempo del gobierno.

¿Qué le parece que TVN, siendo un canal público, arriende sus instalaciones a Próceres, este streaming, mediante un contrato que ha generado cuestionamientos? ¿Cree que el gobierno debería intervenir para revisar ese acuerdo?

Mi problema con TVN es que en la actualidad no cumple un rol público en su señal abierta. La señal principal de TVN es un canal que compite en lógicas de mercado, al igual que el resto de los canales, y que no está marcando absolutamente ninguna diferencia con Canal 13 o Megavisión. Para financiarse, TVN tiene que recurrir al financiamiento privado. Y si eso implica el arriendo de sus instalaciones, yo no veo problema con aquello. Pero sí me interesa que esto sea dentro de los precios de mercado, para que no haya una alteración a la libre competencia. Entonces, en la medida en que ellos logren acreditar que los precios que están trabajando son los precios de mercado, no le veo ningún tipo de problema. De lo contrario, nosotros tendríamos que fiscalizar y oficiar al gobierno para ver por qué se generan estas discrepancias en los valores. Pero esa información a la fecha no la manejamos.

Usted estuvo en Sin Filtros, un espacio marcado por la confrontación y el debate con un tono bastante duro. Algunos dicen que ese estilo ahora llegó de lleno a la política. ¿Se reconoce en esa nueva forma de hacer política o cree que en el Congreso se debe mantener un límite que en televisión no necesariamente existe?

Yo soy absolutamente un defensor del programa Sin Filtros y soy políticamente hijo de Sin Filtros. Yo pertenezco, antes que a la bancada de Renovación Nacional, a la bancada de aquellos políticos que surgimos y estuvimos presentes en la agenda pública gracias a este tipo de programas que son realmente un semillero en la renovación de los liderazgos políticos. Ese debate que se da en la televisión, efectivamente, Sin Filtro lo cambió respecto de lo que eran los debates de los últimos 30 años. Es un formato muy distinto a lo que estábamos acostumbrados: muy directo, muy confrontacional, muy álgido, de muchas pasiones, y eso implica que haya muchas discrepancias que en la televisión se ven bastante duras. La televisión es un espacio para aquello. Yo mantengo el mismo tono en el Parlamento, pero en el Parlamento lógicamente las instancias de debate directo no existen porque la tramitación en la Cámara de Diputados es muy lenta. Entonces no se da esa instancia para generar esos encuentros tan directos, sin perjuicio de que efectivamente se dan cada cierto tiempo y aquellos que somos un poquito más apasionados terminamos siendo multados por el Parlamento, y lo que corresponde es que cuando nos salimos de nuestras casillas nos multan.

¿Entonces se reconoce en esta nueva forma de hacer política?

Cien por ciento.

Se acerca un nuevo 11 de septiembre y el gobierno tendrá que definir cómo enfrentar esta fecha. En su momento, el expresidente Sebastián Piñera habló de los cómplices pasivos, reconoció responsabilidades civiles en dictadura. ¿Qué esperaría usted del presidente José Antonio Kast?

No, yo en esa materia no tengo la potestad para pautear al Presidente de la República en torno a lo que van a ser los actos respecto de esa fecha en particular. Efectivamente, es una fecha que genera mucha discrepancia en nuestro país, es una fecha bastante álgida, es una fecha de bastantes movilizaciones sociales también, pero yo espero que lo podamos enfrentar con altura de miras. Pero es el presidente el que tiene que decidir cuáles van a ser sus actuaciones públicas.

Usted fue rival de Claudio Orrego en la elección de gobernador de Santiago y hoy existe un proceso ante el Tricel que podría terminar con su destitución. ¿Cómo evalúa la situación actual del gobernador y qué desenlace espera de este proceso?

Yo soy un fiel defensor de las instituciones y me gusta mucho la frase “que las instituciones funcionen”. Si una institución determina que Claudio Orrego es inocente, él es inocente con todos los elementos que establezca la ley. Tenemos que esperar, lógicamente, cualquier tipo de intervención de un organismo de carácter público, pero las resoluciones de un organismo público se respetan absolutamente.