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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El fondo E encabezó las rentabilidades de octubre, con un alza real de 3,2%, seguido por el D (1,8%) y el C (1%). En cambio, el B no registró variación y el A cayó 0,3%. El repunte de los fondos conservadores se atribuyó a la baja de las tasas de largo plazo en Chile y Estados Unidos, tras fuertes pérdidas asociadas a apuestas con swaps. En lo que va del año, el E acumula una caída de 7,6%, mientras el A lidera con un avance de 8,3%.

Hasta septiembre, el fondo E acumulaba una caída del 10,30% real, en un contexto donde las AFP se apresuraban a desarmas sus apuestas con “swaps” que terminaron por lastrar los resultados de los fondos más conservadores. Sin embargo, la situación aparenta girar en los resultados de octubre.

Según el análisis de la Asociación de AFP con los datos al 29 del mes pasado, el fondo E lideró las alzas del mes con un 3,2% real anual (que considera el impacto de la inflación), mientras que el D subió un 1,8% y el C un 1%.

Por el contrario, el fondo B no registró variación y el A, el más riesgoso, bajó un 0,3%.

En el acumulado en lo que va del año, las rentabilidades serían de -7,6% en el E; -4,7% para el D; -0,5% el C; 5,2% para el B y 8,3% en el A.

Adelanto de resultados de los multifondos de AFP

El gerente de estudios del gremio de las AFP, Roberto Fuentes, explicó que “el desempeño de estos fondos estuvo favorecido por la disminución de las tasas de interés de largo plazo, tanto en Chile como en Estados Unidos”.

“En el mercado estadounidense, las preocupaciones sobre las perspectivas de las empresas tecnológicas, junto con las expectativas económicas y de política monetaria, contribuyeron a un mayor interés por instrumentos de renta fija. En Chile, las tasas de los bonos de largo plazo también registraron una disminución durante el mes”, explicó.

Respecto a los fondos más riesgosos, el rendimiento estuvo marcado por bajas en las principales bolsas internacionales y el mercado chileno.

Por ejemplo, en octubre el Nasdaq cayó 3,4%, el S&P 500 un -0,9% y el IPSA un -6,5%, mientras que el MSCI Wolrd retrocediói un -0,8%. Las bajas fueron parcialmente contrastadas por el alza del 2,2% del dólar frente al peso, lo que “pudo favorecer el valor de las inversiones extranjeras sin cobertura cambiaria”.

El 20 de octubre, la Superintendencia de Pensiones (SP) anunció el inicio de un proceso sancionatorio contra las siete AFP: Capital, Cuprum, Habitat, Modelo, PlanVital, ProVida y Uno, para investigar si las empresas incumplieron el deber de lealtad y diligencia en el manejo de los fondos previsionales.

Todo luego de que Bloomberg revelara que las distintas administradoras se apresuraban a desarmar las apuestas con swaps de tasas de interés acumuladas durante los últimos años, y que terminaron en cuantiosas pérdidas para los fondos conservadores, el D y E, que concentraban la mayoría de los derivados, y que a septiembre perdían 6,38% y 10,39%, respectivamente.

¿Qué son los swaps, los instrumentos financieros con que las AFP apostaron los ahorros previsionales?

Un swap es una especie de “trueque” donde dos partes acuerdan intercambiar pagos de dinero a futuro. Dicho extremadamente en simple: “tú me pagas un porcentaje fijo pase lo que pase, y a cambio yo te pago un porcentaje variable según cómo esté el mercado”.

En este caso, las siete AFP en manada apostaron a estos “trueques” con bancos internacionales. En términos simples, las AFP se aseguraban de recibir siempre un porcentaje fijo (por ejemplo, 4), y se comprometían a pagar lo que dictara la tasa de interés de EEUU.

Con esto, las AFP buscaban asegurar una ganancia fija para el Fondo E, apostando a que las tasas en EEUU iban a bajar (por ejemplo, a 2), quedándose con la diferencia a favor. Pero toda esta fórmula funcionaba solo si las tasas de EEUU bajaban… y no bajaron: subieron. Al subir, las AFP terminaron obligadas a pagarles a los bancos mucho más de ese 4 fijo que recibían.

Con lo anterior, los contratos perdieron valor masivamente, acumulando pérdidas por US$11 mil millones para el conjunto del sistema.