El precio del barril de Brent para entrega en noviembre llegó a subir un 3,34% tras llegar a los US$108,65 este lunes a las 08:29 GMT, ante la escalada de tensión en Oriente Medio.
El repunte de los precios del petróleo, con el West Texas Intermediate (WTI), referente estadounidense, que avanzó también un 3,17% hasta los US$103,22 el barril, se produce después de que el pasado fin de semana se hayan producido varios episodios que han elevado la tensión, con nuevos ataques en el estrecho de Ormuz y el cierre por Arabia Saudí del oleoducto de Yanbu (oleoducto Este-Oeste), al parecer por seguridad en un contexto de ataques hutíes al reino saudí.
Sin embargo, luego los precios aminoraron su alza hasta marcar alrededor de U$105 y US$101, respectivamente.
A ello se une, que según la última estimación de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la demanda global de crudo se reducirá en 2,5 mbd este año por la falta de normalización de flujos del crudo.
La oferta global se reducirá en 5,7 mbd por las disrupciones en Oriente Medio, lo que aumenta el déficit y tensiona los precios.
Unos precios del petróleo más altos plantean un escenario de inflación al alza, lo que añade presión a los bancos centrales para las subidas de tipos, en una semana en la que la Reserva Federal estadounidense (Fed) decidirá su política monetaria el miércoles; el Banco de Inglaterra (BoE), el jueves; y el Banco de Japón (BoJ), el viernes.