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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El informe de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif) revela que comprar una vivienda se ha vuelto más difícil, ya que el precio de las casas ha aumentado tres veces más que los ingresos de los hogares en las últimas dos décadas. Entre 2002 y 2023, el Índice de Precios de la Vivienda subió un 170%, mientras que los ingresos reales de los hogares solo crecieron un 57%. Esto ha llevado a que actualmente las familias destinen el 39,1% de sus ingresos al pago de dividendos, en comparación con el 25% de principios de siglo. A pesar de que las condiciones de financiamiento se mantienen estables, con un financiamiento promedio del 80% del valor de las viviendas, el desafío radica en el desfase entre precios y salarios.

Comprar una vivienda siempre ha sido una empresa que requiere de amplios esfuerzos, ya sea de una persona o familia entera. Y en los últimos años, más ha aumentado el sentimiento de que el sueño de la casa propia está más fuera del alcance a comparación de generaciones anteriores.

En este sentido, un informe de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif) sostiene que el principal desafío hoy no está en las condiciones de financiamiento, sino “en el creciente desfase entre el precio de las viviendas y los ingresos de los hogares”.

Desde el gremio lo remarcan de forma directa: el precio de las viviendas creció tres veces más que los ingresos de los hogares en las últimas dos décadas”.

El sueño de la vivienda: precio versus ingresos

Según explicaron desde la Abif, entre 2002 y 2023, el Índice de Precios de la Vienda subió 170%. En parelero, los ingresos reales de los hogares -es decir, ajustados a la inflación-, crecieron solo un 57%.

Así, mientras una familia destinaba el 25% de sus ingresos al pago de dividendo a inicios del siglo, en 2025 la proporción subió al 39,1%, lo que se explica principalmente “por el mayor valor de las viviendas”.

Por otro lado, las condiciones de financiamiento han sido “relativamente” estables, con una mediana de financiamiento en torno al 80% del valor de las viviendas, dejando un pie cercano al 20%. Además, cerca del 35% de las nuevas operaciones tienen un financiamiento superior al 80%.

E incluso, las tasas hipotecarias van en caída sostenida desde 2024, logrando su menor nivel de los últimos cinco años en mayo (3,96%).

En sus informes mensuales, la Abif reporta el comportamiento de las distintas carteras de crédito, y agrega también la evolución en el uso del subsidio a la tasa hipotecaria.

Al respecto, con los datos al 19 de junio, el sector bancario recibió 90.480 solicitudes elegibles, de las cuales 48.990 obtuvieron aprobación comercial y 26.948 créditos ya fueron cursados.

El sector de la construcción fue uno de los más golpeados por la pandemia. El encarecimiento de materiales y problemas en las cadenas de suministro, sumados a el impacto de la paralización de faenas por las medidas sanitarias conllevó un incremento de los costos que aún sigue teniendo eco actualmente.

De ahí el surgimiento de medidas como el subsidio al dividendo o la idea de suspender el IVA a nuevas viviendas para así intentar promover la venta de las unidades sin vender. Según estimaciones del sector, solo por el impacto de la guerra en Irán, las obras han visto nuevos impactos de entre un 5% y 16,6% en los costes de construcción.

Con todo, el stock de viviendas disponibles, que solo en la región Metropolitana está cerca de las 60 mil, estarían limitando el impacto que tuvo el alza internacional de los combustibles.