Este miércoles el dólar abrió con una marcada presión alcista, marcado a nivel local por una nueva caída de la actividad económica más factores geopolíticos.
Ayer el billete verde promedió $922 y esta jornada -en la apertura- escaló casi $10, ya que tocó $931 de máximo.
En nuestro país se reportó una quinta caída consecutiva del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), que en mayo de 2026 disminuyó 0,9% en comparación con igual mes del año anterior, amenazando con hacer realidad la recesión técnica.
Las cifras sectoriales tampoco aportaron al escenario económico: durante el trimestre marzo-mayo, la tasa de desocupación en Chile se ubicó en 9,4%, un nuevo máximo de los últimos cinco años. Y el Índice de Producción Industrial, por su parte, cayó un 7,5% interanual en mayo, la mayor baja de los últimos nueve años.
Felipe Sepúlveda Soto, analista jefe de Admirals Latinoamérica, complementó que el dollar index subió 0,4% hasta los 101,25 puntos, apoyado por el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro y por señales de resiliencia del mercado laboral estadounidense, luego de que las vacantes laborales subieran a máximos de dos años en mayo.
El cobre, por su parte, caía 1,71% hasta los US$6,13 por libra, revirtiendo parte de las ganancias previas.
“El metal se ve afectado por la expectativa de un reporte del Departamento de Comercio de Estados Unidos, que podría abrir la puerta a aranceles sobre el cobre refinado, además de datos económicos sólidos en EEUU que mantienen viva la expectativa de una Fed más restrictiva”, explicó el experto.
Por todo, y pese a los conflictos externos, el factor dominante hoy es la combinación de menor actividad en Chile, cobre más débil y dólar global más fuerte.
“Para la jornada, el tipo de cambio podría moverse en un rango cercano a $925-$936, con sesgo alcista si el cobre profundiza las caídas o el dollar index se mantiene sobre los 101 puntos”, proyectó el analista jefe de Admirals Latinoamérica.