Esta semana empresas Iansa comunicó que no comprará remolacha para la temporada 2026-2027 en el mercado local, lo que significará un duro golpe para los agricultores de la zona centro-sur del país.
Los empresarios del sector, agrupados en la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), manifestaron su preocupación por dicha situación, apuntando a que el cultivo de remolacha, que llegó a superar las 60 mil hectáreas en Chile, “hoy arriesga su fin”.
Por ello, llamaron al Gobierno a tomar medidas.
La determinación de Iansa, explicaron, afectará “seriamente las oportunidades a más de 250 productores y cerca de 7.000 hectáreas, que se trabajan con los más altos estándares de calidad y productividad”.
“Chile se había convertido en el país con los mayores rendimientos por hectárea de remolacha a nivel mundial, es decir una producción altamente competitiva y sustentable”, dijo Antonio Walker, presidente de SNA.
Seguidamente, realizó un “llamado urgente” a la empresa Iansa y al Gobierno, para que, junto a los agricultores afectados, “puedan evaluar alternativas que permitan extender la producción al menos parcialmente”.
“Si ello no es posible, es indispensable avanzar en un plan de transición real y oportuno para los agricultores, porque el país no puede perder un cultivo tradicional emblemático sin una salida responsable y los agricultores deben tener espacio y oportunidades para desarrollar nuevos cultivos, utilizando la alta tecnología y capacidad que tienen”, apuntó Walker.
Por último, el timonel de la SNA sostuvo que esta situación se da, además, en un momento “especialmente complejo para el agro”, donde otros cultivos tradicionales también enfrentan incertidumbres y dificultades de rentabilidad, “por el alza de costos de producción y los bajos precios internacionales”.