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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Chile, altamente dependiente de importaciones de petróleo, enfrenta desafíos ante fluctuaciones internacionales. A pesar de su pequeña producción local, importó 8,9 millones de toneladas en 2024, siendo el segundo mayor comprador de Latinoamérica. Esta alta demanda, especialmente de diésel para transporte y minería, crea una dependencia "inelástica" en el corto plazo. La experta de XTB Latam, Emanoelle Santos, destaca la importancia del abastecimiento marítimo y la planificación de compras para garantizar la continuidad operativa.

Chile es un país que depende casi totalmente de las importaciones de petróleo para cubrir su demanda de combustibles. Si bien existe producción local de crudo, esta es pequeña y está concentrada en el extremo sur.

Esto hace que el mercado interno quede altamente expuesto a las variaciones en los precios internacionales del recurso, tal como puede pasar en períodos de volatilidad e incertidumbre, como la guerra entre Estados Unidos (EEUU)/Israel contra Irán.

Según datos de MarketWatch, el barril de WTI, de referencia para EEUU, subió 0,54% a las 14:43 hasta los US$74,97 el barril, mientras que el Brent europeo se apreciaba 0,22% a US$81,58 el barril.

Chile: país que depende de importar petróleo

En este contexto, desde XTB Latam compartieron a BioBioChile un análisis sobre el panorama del petróleo en la región.

Así se reveló que en 2024, Chile exportó 24.238 toneladas de petróleo, muy lejos de los principales exportadores de la región, Brasil y México con 89,1 millones de toneladas y 39,1 millones de toneladas respectivamente.

Sin embargo, en el caso de la importación, Chile queda en segundo lugar con 8,9 millones de toneladas de petróleo, un 26,4% de todo el crudo que compra Latinoamérica.

El primer lugar es, sorprendentemente, Brasil con 13,9 millones de toneladas, un 41,4% del total, mientras que el tercer lugar es de Perú con 6,4 millones de toneladas (19,1%).

A nivel global, el top 3 de exportadores pertenece a Rusia (212,9 millones de toneladas), Canadá (209 millones) y Estados Unidos (202,9 millones). Por importaciones, China lidera con 553,4 millones de toneladas en 2024, seguido de Estados Unidos (319,3 millones) y la India (240,9 millones).

Contexto: Luis Bozzo B. | Agencia UNO

La analista de mercados en XTB Latam, Emanoelle Santos, explicó que Chile no puede abastercer ni el consumo interno ni una operación de refinación nacional con los niveles de producción que ostenta al día de hoy.

“El sistema depende del abastecimiento marítimo y de una planificación de compras que combina el crudo para refinerías con la importación directa de gasolinas, diésel y otros destilados cuando el arbitraje lo justifica o cuando hay paradas de mantenimiento”, aseguró.

Un mercado de importación “inelástico”

La alta demanda de importación de petróleo y combustibles hace que la misma sea “bastante inelástica en el corto plazo”.

“Aunque bajen los precios o suban, el país igual necesita un volumen base para mover el transporte, la industria y las cadenas logísticas, y además debe sostener niveles de inventario y continuidad operativa, lo que tiende a suavizar la volatilidad de los volúmenes, incluso si cambian los proveedores o los plazos de contratación”.

En el detalle de esta demanda, Emanoelle señala el alto peso del diésel por el transporte de carga y actividades intensivas como la minería.

Tal matriz “hace que la sustitución hacia otras fuentes sea gradual, entonces la importación sigue siendo el mecanismo natural de ajuste, y el tamaño relativo del flujo importador termina siendo grande para una economía que no produce crudo en cantidades relevantes”, explicó la experta.

Y a todo esto se debe añadir la evolución en el precio del dólar, los precios de referencia en el mercado internacional del crudo -el barril de WTI y Brent han presentado alzas tras los ataques a Irán-, fletes y seguros, los márgenes de refinación y la disponibilidad de productos en el Atlántico y Pacífico “que determinan si conviene traer más crudo para procesar o más producto terminado”.

Durante la tarde de este miércoles, la Enap informará sobre los cambios para los precios de los combustibles, variación que regirá desde el jueves y por tres semanas. Las expectativas de Clapes UC apuntan a una subida de 20 pesos por litro ($/lt) en las gasolinas y 18$/lt en el diésel.

Desde la estatal siempre reiteran que no fijan ni regulan los precios de los combustibles, siendo las compañías distribuidoras quienes fijan “de manera autónoma” el precio final a los clientes.

A su vez, para calcular la estimación de precios se consideran los valores de importación desde la Costa del Golfo de EEUU y otros costos propiso de la importación de los combustibles, sumado a las normas del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) y del Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP).