La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, consideró que el incremento de la cotización del oro, que este lunes ha marcado nuevo máximo histórico al superar los US$5.100, demuestra que “la incertidumbre es la nueva normalidad”.
“Cuando digo que la incertidumbre es la nueva normalidad, el precio lo demuestra claramente”, recalcó en un evento organizado por el centro de estudios Bruegel en Bruselas.
Tras ser preguntada por si esta tendencia del metal precioso tendrá mucha continuidad, la también exvicepresidenta de la Comisión Europea certificó, preguntando a los asistentes al acto, que “nadie” piensa que la actual incertidumbre geopolítica y económica finalizará pronto y, en consecuencia, instó a estar preparados para ello.
“En momentos de incertidumbre, los países, las empresas y los individuos tienden a confiar en lo conocido y el oro ha sido conocido durante siglos como reserva de valor en la que puedes confiar”, explicó la política búlgara.
El precio del oro, reflejo de la incertidumbre
El precio del oro, aupado por un orden mundial menos estable y la depreciación del dólar, ha alcanzado este lunes antes de la apertura del mercado un nuevo máximo histórico al superar los US$5.100 la onza, duplicando de este modo su valor en tan sólo un año y medio.
Tras superar por primera vez en su historia la barrera de los US$5.000 durante la pasada madrugada, a las 08:00 horas, antes de la apertura de los mercados, el metal dorado lograba un nuevo récord y se situaba en US$5.109,73 la onza
En lo que va de año, el oro registra ya una subida próxima al 20% y ha duplicado su valor en cerca de año y medio, al pasar de US$2.508,1 el 16 de agosto de 2024 a los aproximadamente US$5.100 actuales.
Los metales preciosos han visto intensificados sus repuntes después de que la semana pasada el mensaje del Foro Económico Mundial de Davos se centrara en la necesidad de prepararse para un orden mundial menos estable.
A ello se suman las persistentes tensiones geopolíticas, con la última amenaza del presidente de EEUU, Donald Trump, a Canadá, a la que impondrá aranceles del 100 % en caso de que llegue a un acuerdo comercial con China.
Entre el ruido geopolítico, los mensajes sobre un posible anuncio de un nuevo presidente de la Reserva Federal esta semana y las proyecciones de la Casa Blanca, que sitúan el crecimiento de la economía estadounidense entre el 4% y el 5% en términos reales —el doble de las previsiones de consenso—, aumenta la presión política para impulsar la economía mediante una bajada de tipos.