El PIB, conforme a la proyección, tendrá una variación de entre -0,5 y 0% este año, para retomar tasas de expansión positivas en los dos ejercicios siguientes.

El tercer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año 2023 fue publicado este jueves por el Banco Central.

Tanto en el primer como segundo informe, el instituto emisor remarcó la necesidad de encaminar la inflación hacia la meta del 3%.

Y en este último reporte se destacó que la inflación ha bajado, aunque sigue alta, “en un contexto donde la actividad y la demanda han seguido avanzando en su proceso de ajuste, las presiones de costos se han reducido y las expectativas de inflación a dos años plazo se ubican en 3%”.

Una inflación en menor rebeldía conllevó a que en las últimas horas el Consejo del Banco Central determinara un nuevo ajuste para reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM), ubicándola en 9,5%.

Las proyecciones del escenario central, en tanto, indican que el PIB tendrá una variación de entre -0,5 y 0% este año, para retomar tasas de expansión positivas en los dos ejercicios siguientes.

Lo anterior configura “pocos cambios” en relación al IPoM previo emitido en junio, dijo el Banco, cuando se proyectó que la actividad crecería entre -0,5 y 0,25%.

El consumo privado, en tanto, se ha estabilizado y su proyección se mantiene, mientras la inversión se contraería este año algo menos que lo previsto.

“Se espera que la inflación total continúe disminuyendo, para alcanzar el 3% en la segunda mitad de 2024. La inflación subyacente lo haría a inicios de 2025″, sostuvo el IPoM.

Sobre la tasa de política monetaria (TPM), enfatizó que de materializarse las proyecciones del actual escenario central, en el corto plazo las tasas continuarán la trayectoria de los ajustes a la baja.

“De todos modos, la magnitud y temporalidad del proceso de reducción de la TPM tomará en cuenta la evolución del escenario macroeconómico y sus implicancias para la trayectoria de la inflación”, dijo el instituto emisor.

Si bien los escenarios de riesgo más extremos han ido perdiendo relevancia, el proceso de convergencia inflacionaria “continúa presentando desafíos significativos”, puntualizó.