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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Google anunció la creación de un nuevo cable submarino que conectará República Dominicana, Panamá y Chile, reforzando la infraestructura de internet del país. Este cable, denominado Alisios, aumentará la capacidad y resiliencia de la red, permitiendo una mayor estabilidad en las conexiones internacionales y mejores condiciones para servicios digitales. Google ya opera el cable Curie que une Chile con Estados Unidos y está desarrollando el proyecto Humboldt, que conectará Chile con Australia a través de más de 21.000 kilómetros de infraestructura submarina.

Google anunció la construcción e instalación de un nuevo cable submarino, una ruta de fibra óptica que conectará República Dominicana, Panamá y Chile, para expandir su infraestructura digital en América, que contempla el sistema “Alisios”.

Aunque permanecen ocultos bajo el océano, estos cables son fundamentales para el funcionamiento de internet. De hecho, la compañía estadounidense, con sede en California, estima que las redes submarinas transportan cerca del 99% del tráfico internacional de internet.

En concreto, los mencionados cables que llegan al país por debajo del mar permiten que datos, videollamadas, servicios en la nube, contenidos de streaming y transacciones digitales viajen entre continentes.

Google anuncia cable submarino en Chile

Google explica que el nombre Alisios hace alusión a los vientos alisios, el término para los vientos que soplan a través de los trópicos y el Caribe, y añaden que el cable permitirá sumar una nueva ruta a las conexiones internacionales de Chile, aumentando la capacidad y, especialmente, la resiliencia de la red.

Esto sería relevante, pues contar con distintos caminos para transportar los datos reduce la dependencia de una única ruta y permitiría desviar el tráfico si una infraestructura presenta problemas, de acuerdo a Claud, de la misma empresa.

Para los usuarios, el efecto no necesariamente será una mayor velocidad contratada en el hogar, pero sí puede traducirse en conexiones internacionales más estables, menor congestión y mejores condiciones para servicios digitales, añade el sitio especializado Subseacables.

También favorece actividades como computación en la nube, telemedicina, educación online, videojuegos y plataformas de streaming.

¿Son fáciles de instalar?

El proyecto se suma a la creciente infraestructura submarina que conecta a Chile con el resto del mundo. Google ya opera el cable Curie, que une nuestro país con Estados Unidos.

Además, se suma el proyecto Humboldt, que conectará Chile con Australia y contempla más de 21.000 kilómetros de infraestructura submarina.

Construir estas rutas está lejos de ser sencillo. Antes de tender el cable, especialistas deben estudiar el fondo marino y determinar una ruta que evite zonas de riesgo y actividades marítimas.

Luego, enormes buques especializados despliegan kilómetros de fibra óptica desde el océano hasta estaciones en tierra, donde se conecta con las redes terrestres.