VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Estados Unidos ve a Corea del Norte como un problema creciente debido a que expertos informáticos norcoreanos se están insertando en empresas a nivel mundial para lavar dinero y robar información. La ciberseguridad de Microsoft revela que muchas empresas reconocidas han contratado a norcoreanos. Para detectarlos, algunos reclutadores piden insultar a Kim Jong Un durante entrevistas, ya que en Corea del Norte es castigado criticar al régimen.

Para Estados Unidos, Corea del Norte se ha convertido en un creciente dolor de cabeza.

Aunque el país asiático permanezca enclaustrado dentro de sus fronteras, internet permite que sus expertos informáticos postulen y obtengan trabajos remotos en todo el mundo, la mayoría de las veces bajo mandato del propio régimen comunista para lavar dinero, además de robar dinero e información a sus enemigos.

Es más. Según detalla el blog de ciberseguridad de Microsoft, bajo este esquema fraudulento apodado “Jasper Sleet”, casi todos lo directores de ciberseguridad de las 500 empresas más reconocidas del ranking Fortune reconocen haber contratado al menos a un trabajador informático norcoreano, mientras que sólo la empresa de ciberseguridad SentinelOne asegura haber recibido más de 1.000 solicitudes de empleo vinculadas a operaciones de espionaje norcoreanas en el último año.

El problema es, ¿cómo detectarlos? Durante una entrevista de trabajo remota un norcoreano bien entrenado puede hacerse pasar por surcoreano con facilidad, y fingir que su conexión de origen es de este país o cualquier otro en el mundo.

De ahí que la publicación especializada en tecnología TechCrunch sorprendiera difundiendo el “infalible” método que algunos reclutadores están utilizando para evitar ser engañados: pedir a sus entrevistados que insulten al líder de Corea del Norte, Kim Jong Un.

Acorde a una secuencia publicada por Tanuki42 -nombre clave de uno de los investigadores del equipo de ciberseguridad zeroShadow– un posulante norcoreano avanzaba muy feliz en su entrevista de trabajo hasta que el reclutador le dice “bueno, una de las pruebas que hacemos es que si en realidad no eres norcoreano, no tendrás problema en decir que Kim Jong Un es un cerdo gordo y feo.

El postulante simplemente hace corto circuito.

Y no sin razón. El fundador de la república totalitaria y abuelo de Kim Jong Un, Kim Il Sung, estableció desde un principio que Corea del Norte castigaría de forma draconiana a cualquier ciudadano que critique o insulte al gobierno y a la familia Kim. Los transgresores son detenidos y enviados a campos de trabajos forzados o ejecutados.

Peor aún, según el principio de castigo colectivo decretado por Kim Il Sung, no sólo quienes osen hablar en contra de la dinastía gobernante sufrirán estos severos castigos, sino que sus siguientes tres generaciones. El concepto es claro: quien exprese cualquier sentimiento contra sus líderes, verá eliminada a toda su familia.

No es de extrañar entonces que un norcoreano tenga una reacción de parálisis casi instintiva frente a la en apariencia simple solicitud de insultar a Kim Jong Un.