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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un nuevo estudio sorprende a los astrónomos al revelar que Mercurio, el planeta más cercano al Sol, se está contrayendo más rápido de lo esperado, encogiéndose entre un 10% y un 30% más de lo estimado. Este fenómeno, que ha creado su distintiva geología de crestas y pendientes, sugiere un posible núcleo metálico más grande.

Un nuevo estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters está sorprendiendo a los astrónomos. Resulta que Mercurio, el planeta más cercano al Sol, se está encogiendo más rápido de lo que habían estimado.

Los científicos ya sabían que este planeta se está “desinflando” como si fuera un globo. Por años, han observado que está perdiendo volumen mientras que se enfría, contrayéndose hacia su núcleo.

De hecho, esta es la razón por la que sus capas más externas se arrugan y fracturan, originando su particular geología superficial, que está cubierta de crestas y pendientes muy pronunciadas.

Sin embargo, esperaban menos encogimiento. Gaku Nishiyama, científico planetario del Instituto de Investigación Espacial del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y autor principal del estudio, explica que “más encogimiento significa que Mercurio podría tener un núcleo metálico más grande”.

Asimismo, el planeta podría tener menos elementos ligeros como el silicio mezclados en su núcleo de metal, o una temperatura inicial más alta de lo que estimaban, señala el experto.

Saber cuánto se ha encogido Mercurio exactamente les puede ayudar a comprender mejor cómo es su interior y cómo han evolucionado sus temperaturas.

¿Cuánto se ha encogido Mercurio?

Con el nuevo estudio, que analizó datos cartográficos de todo el planeta tomados por las distintas sondas espaciales que han recogido información de su superficie, los astrónomos calculan que se ha encogido entre un 10% y un 30% más de lo que pensaban.

Esto se traduce en que el diámetro del planeta se ha reducido hasta unos 23 kilómetros. Previamente, se pensaba que se había encogido entre 4 y 16 kilómetros.

El 30 % es un poco sorprendente, pero la cantidad corregida de contracción en realidad tiene sentido para mí”, señala Nishiyama en declaraciones a Agencia Sinc.

Nishiyama y su equipo corrigieron estas mediciones porque detectaron que algunas características de la superficie de Mercurio impiden ver cuánto realmente se ha encogido. En el planeta hay muchos escombros por los diversos impactos que recibe y los cráteres que se forman.

Los astrónomos creen que este material forma una especie de “velo” sobre la superficie que hace más difícil detectar los signos de contracción del planeta. Entonces combinaron mapas previos sobre evidencias de contracción y nuevas cartografías de rugosidad superficial, lo que les permitió llegar a una medición más clara.

Fotos de Mercurio
Fotos de Mercurio | ESA

Se esperan más datos

Sin embargo, la limitación del estudio es que los datos que utilizaron para estas mediciones no son tan precisos, por lo que pudo haberse encogido aún más. La mayoría de la información topográfica de este planeta fue recopilada por la misión MESSENGER de la NASA, pero esta terminó en 2015, hace ya 11 años. Además, no podía medir las estructuras más pequeñas de la superficie del planeta.

Ahora, hay otra misión espacial camino a Mercurio, la BepiColombo, un esfuerzo conjunto de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) que está por llegar a las cercanías del planeta.

De acuerdo con la ESA, se espera que entre en órbita el próximo 21 de noviembre y desde allí estudiará el planeta con mayor profundidad, proporcionando más información a los astrónomos.

Nishiyama dijo que esta misión podrá ver más relieves, crestas y cráteres en detalle, permitiéndole continuar su estudio sobre cuánto se ha encogido este cuerpo celeste.

Referencia:

Gaku Nishiyama y otros autores. Underestimation of Planetary Contraction due to Obscuration by Surface Roughness: The Case of Mercury, Revista Geophysical Research Letters, 2026.