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Viernes 19 julio de 2019 | Publicado a las 16:18
El problema que la NASA debe resolver urgentemente para regresar a la Luna: faltan trajes espaciales
Por Camilo Suazo
La información es de Agence France-Presse
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El ingeniero espacial argentino Pablo de Le√≥n, que est√° dise√Īando para la NASA dos prototipos de trajes espaciales para la Luna y Marte, cree que es “bastante optimista” pensar en volver al sat√©lite en 2024. Para comenzar, los astronautas a√ļn no tienen qu√© ponerse.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó regresar a la Luna en 2024.

Sin embargo, “la NASA no tiene un traje todav√≠a pensado para esto porque esta decisi√≥n de ir a la Luna en 2024 es algo que apareci√≥ por generaci√≥n espont√°nea”, dijo De Le√≥n a la AFP cuando visitaba el Centro Espacial Kennedy de Cabo Ca√Īaveral, en el oeste de Florida.

“Por un lado tienes un mandato de llegar a la Luna en 2024 y por otro ni siquiera tienes trajes espaciales desde 1977”, prosigui√≥.

Ciertamente, los trajes que usan los estadounidenses a bordo de la Estaci√≥n Espacial Internacional (ISS), y que sirven para hacer “salidas extra vehiculares” en el espacio, fueron dise√Īados en los a√Īos 1970 y hoy d√≠a solo queda un pu√Īado de ellos a√ļn operativos.

El ingeniero argentino, que lleva 30 a√Īos trabajando en trajes espaciales, dirige el laboratorio de Vuelos Espaciales Humanos de la Universidad de Dakota del Norte, con financiamiento de la agencia espacial estadounidense.

All√≠ desarrolla el traje NDX-1 para Marte, el NDX-2 para la Luna, y un h√°bitat inflable que utiliza la misma tecnolog√≠a textil de los trajes espaciales con miras a establecer una base en el planeta rojo en los a√Īos 2030.

Hace 50 a√Īos, cuando las misiones Apolo conquistaron la Luna, el presupuesto de la NASA ajustado a la inflaci√≥n “era 10 veces el presupuesto de la NASA de ahora”, explic√≥ el experto aeroespacial.

Comparativamente, a√Īadi√≥, el presupuesto actual de 21.000 millones de d√≥lares “no es suficiente para un proyecto de esta magnitud y con esa fecha de realizaci√≥n”. “Pensar que se puede hacer con eso [un viaje a la Luna] es bastante optimista”, prosigui√≥.

Un traje que es una nave espacial

Un traje “es una m√°quina que tiene la complejidad de una nave espacial, porque tiene que proveer a los astronautas del mismo ambiente, temperatura, presi√≥n, humedad, protecci√≥n de radiaciones, comunicaciones y energ√≠a que tiene una nave espacial, pero todo eso en una prenda de vestir”, dijo De Le√≥n.

Los trajes que se usan en la ISS no sirven para la Luna ni para Marte, porque una cosa es una actividad extravehicular en el espacio, y otra muy distinta es dar un paseo por la superficie de un planeta o una luna.

“Con el traje espacial para Gravedad Cero que se usa en la ISS, vos no est√°s caminando en ning√ļn lado, porque flot√°s. Entonces los trajes son pr√°cticamente inm√≥viles de la cintura para abajo”, dijo De Le√≥n. En otras palabras, “en el espacio, las piernas no sirven para nada”.

Pero un traje espacial para una superficie planetaria, por muy tenue que sea su gravedad, tiene que proveer al astronauta una flexibilidad de movimientos que le permita desplazarse, trabajar y recoger muestras.

Buzz Aldrin saluda la bandera en la Luna en 1969 | NASA
Buzz Aldrin saluda la bandera en la Luna en 1969 | NASA

Otro desaf√≠o es “el problema del polvo” en la Luna, un asunto que los pioneros desconoc√≠an cuando enviaron a los astronautas hace 50 a√Īos. “Esos trajes se habr√≠an hecho flecos en tres d√≠as”, dijo De Le√≥n. Pero las misiones duraron menos y no ocurri√≥ ning√ļn desastre.

En la Tierra, la erosi√≥n “se ha encargado a lo largo de millones y millones de a√Īos de redondear las piedras, la arena, el polvo”, dijo. Sin embargo, como en la Luna no hay erosi√≥n, “las piedritas, aunque sean part√≠culas muy peque√Īas, son altamente cortantes. Cortan la tela como una sierra”.

Estas part√≠culas “hicieron un da√Īo impresionante” en las telas de los trajes de las misiones de Apolo y se incrustraron en sus cierres. “Con dos o tres cerradas m√°s de cierre, se habr√≠an desarmado en medio de la caminata espacial”, dijo el ingeniero.

Pero Marte plantea otro desafío: tiene percloratos, un elemento tóxico para el ser humano.

“Hay que aislar todo lo que ha estado en contacto con el exterior en el momento en que los astronautas se saquen el traje”, explic√≥ De Le√≥n.

Cada traje est√° hecho de cerca de 350 materiales diferentes y casi 20 capas de tela.

Los cient√≠ficos seguir√°n explorando distintos materiales hasta que se decrete un “design freeze” o congelamiento de dise√Īo. Entonces transferir√°n la tecnolog√≠a al contratista que producir√° los trajes luego de una licitaci√≥n de la NASA.

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