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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Departamento de Salud de EE. UU. anuncia cambios importantes en la pirámide alimenticia, enmarcados en el impacto del movimiento Make America Healthy Again. La Casa Blanca publicó las Pautas Alimentarias 2025-2030, destacando priorizar proteínas de alta calidad, grasas saludables y evitar alimentos procesados y carbohidratos refinados. La pirámide invertida ahora ubica cereales y carbohidratos en la base, promoviendo carnes, grasas, vegetales y frutas en la cima. Expertos reaccionan positivamente, destacando el enfoque en alimentos reales y la reducción de azúcares y ultraprocesados. Algunos expresan preocupación por el consumo elevado de carnes rojas, sodio y grasas. Influencers como Carlos Ríos celebran el enfoque en la reducción de azúcares y ultraprocesados, mientras que nutricionistas como Ismael Galancho señalan posibles imprecisiones en las guías.

El Departamento de Salud de Estados Unidos anunció cambios importantes en la pirámide alimenticia, pauta que desde mediados del siglo pasado guiaba las directrices nutricionales en la mayoría de los países del mundo. Lo anterior se enmarca en el impacto que ha tenido el movimiento Make America Healthy Again (MAHA), impulsado por el secretario Robert F. Kennedy Jr.

“Hoy, la Casa Blanca publicó las Pautas Alimentarias 2025-2030 para los estadounidenses, el reajuste más significativo de la política nutricional federal en décadas”, anunció el ente gubernamental.

A través de un comunicado, explican que las nuevas pautas dietéticas recomiendan priorizar las proteínas de alta calidad, las grasas saludables, las frutas, las verduras y los cereales integrales, y evitar los alimentos altamente procesados ​​y los carbohidratos refinados.

Revisemos a continuación cuáles fueron los principales cambios y cómo reaccionaron los expertos.

¿Cómo es la nueva pirámide alimenticia de Estados Unidos?

Los cambios son evidentes. Además de presentarse ahora como una pirámide invertida, la distribución de los alimentos es distinta.

Lo primero que salta a la vista es que los cereales y ciertos carbohidratos, que antes ocupaban un papel protagónico, ahora se encuentran relegados a la punta inferior de la pirámide. En contraste, las carnes y algunas grasas están en la cima, junto con los vegetales.

Las frutas están distribuidas a lo largo de la pirámide y no se observa en ningún lugar un espacio reservado para golosinas con azúcares y harinas refinadas, considerando que antes se ubicaban en el extremo superior para graficar que deben comerse solo ocasionalmente. Revisa la nueva versión a continuación:

nueva pirámide alimenticia
HHS

Estas son las principales indicaciones hechas por el organismo gubernamental junto con la presentación de la nueva pirámide:

— Priorizar las proteínas.

— Evitar los alimentos altamente procesados.

— Evitar azúcares añadidos.

— Poner fin a la guerra contra las grasas saludables.

— Promover los granos integrales y evitar los carbohidratos refinados.

— Incluir dietas más bajas en carbohidratos para controlar las enfermedades crónicas.

Respecto a las proteínas, lácteos y grasas saludables, señalan que «cada comida debe priorizar proteínas de alta calidad y densidad nutricional, tanto de origen animal como vegetal, acompañadas de grasas saludables provenientes de alimentos integrales como huevos, mariscos, carnes, lácteos enteros, frutos secos, semillas, aceitunas y paltas». El consumo recomendado según el organismo es de 1,2 a 1,6 gramos por kilogramo de peso corporal al día.

En el caso de las frutas y las verduras, se indica que estas «son esenciales para una nutrición basada en alimentos reales. Consume una amplia variedad de verduras y frutas enteras, coloridas y ricas en nutrientes, en su forma original, priorizando la frescura y el mínimo procesamiento». La recomendación de consumo son 3 porciones de verduras y 2 de fruta al día.

Por último, «se fomenta el consumo de granos integrales. No así el de carbohidratos refinados. Prioriza los granos integrales ricos en fibra y reduce de manera significativa el consumo de carbohidratos refinados y altamente procesados, que desplazan una nutrición real». El objetivo son 2 a 4 porciones al día.

En contraste, a continuación puedes revisar un ejemplo de cómo es el modelo que propone la anterior pirámide alimenticia, vigente actualmente en diferentes países, de acuerdo a la Fundación Española del Corazón.

Antigua pirámide alimenticia
Fundación del Corazón

Cómo reaccionó el mundo de la nutrición y la salud a las nuevas recomendaciones

La Asociación Médica Estadounidense (AMA) celebró las nuevas guías alimentarias publicadas por la administración Trump. Lo anterior, especialmente “por apuntar a los alimentos altamente procesados, las bebidas azucaradas y el exceso de sodio que propician las enfermedades cardíacas, la diabetes, la obesidad y otras enfermedades crónicas”.

“Las Guías afirman que los alimentos son medicina y ofrecen directrices claras que pacientes y médicos pueden seguir para mejorar la salud”, aseguran.

Una opinión distinta fue la que expresó la Asociación Americana del Corazón, la que, si bien acogió las nuevas directrices dietéticas y elogió la inclusión de varias recomendaciones importantes con base científica —como la disminución en el consumo de azúcares y alimentos ultraprocesados—, se manifestó preocupada por el posible consumo elevado de carnes rojas, sodio y grasas.

“Nos preocupa que las recomendaciones sobre la sal, los condimentos y el consumo de carne roja puedan inducir inadvertidamente a los consumidores a exceder los límites recomendados de sodio y grasas saturadas, principales causantes de enfermedades cardiovasculares. Si bien las directrices destacan los lácteos enteros, la Asociación del Corazón fomenta el consumo de productos lácteos bajos en grasa y sin grasa, que pueden ser beneficiosos para la salud cardiovascular”, señalaron.

Los influencers y divulgadores sobre nutrición en redes sociales también han salido a dar sus opiniones sobre el tema. Algunos, como el español Carlos Ríos, celebraron que el foco principal esté en disminuir el consumo de azúcares y ultraprocesados. “En los últimos 10 años, estudios observacionales, ensayos clínicos y meta-análisis coinciden: el alto consumo de ultraprocesados se asocia con diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas”, apuntó en su cuenta de redes sociales.

Por otra parte, el nutricionista Ismael Galancho apuntó a posibles imprecisiones en las nuevas guías, señalando que, si bien es positivo desalentar el consumo de productos dañinos como los ultraprocesados, la representación gráfica contradice sus propias recomendaciones cuantitativas.

“Ponen en último lugar a los cereales integrales, como si fuesen alimentos a consumir puntualmente, pero luego dicen literalmente: ‘consumir entre 2-4 raciones diarias de cereales integrales’. No entiendo nada”, planteó en una publicación de Instagram, donde apuntó a que algo similar ocurre con las recomendaciones de grasas y frutas.

En tanto, figuras del movimiento MAHA, como Vani Hari de The Food Babe, celebró la medida y aseguró en su cuenta que “parece hecha a nuestra medida”.