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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Carla Lobos y Andrés Gutiérrez lideran el Laboratorio de Danza desde el Alma en Butoh, la "Danza de la Oscuridad" japonesa, explorando la estética y emocional de esta disciplina posguerra. Lobos, pionera del Butoh en Chile, fusiona la sensibilidad latinoamericana con temas como el trauma histórico y la identidad disidente. El laboratorio busca transmitir conocimientos sobre el Butoh y el campo aurático, siendo una oportunidad para explorar la transformación de la oscuridad en luz.

El objetivo de la actividad es mostrar “técnicas y miradas reflexivas a partir del Butho chileno y el campo aurático”, según los cultores Carla Lobos y Andrés Gutiérrez.

Por Leopoldo Pulgar Ibarra

Al frente de esta propuesta de intercambio colectivo de saberes y de práctica coreográfica, están los artistas chilenos Carla Lobos, pionera en danza Butho en Chile, y Andrés Gutiérrez, un cultor con casi tres décadas en la especialidad.

El Butoh es una forma de danza teatro japonesa contemporánea -conocida como la Danza de la Oscuridad– que nació en la posguerra. Se caracteriza por sus “movimientos lentos, controlados, a menudo grotescos y transformadores, que exploran el dolor y la intimidad del cuerpo”.

“Por esa vía”, dice Andrés Gutiéreez, cultor chileno del Butho y fundador de la cía. Danza Teatro Bayku, “rompieron tabúes y se conectaron con el trauma de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki”. Agrega que esta danza teatro se distingue por su estética impactante con cuerpos pintados de blanco y su profunda carga emocional y filosófica, buscando expresar lo que no se puede decir con palabras.

Butho nacional

El Butoh chileno, en tanto, nació en la mitad de la década de los 90 con la obra Auca Butoh, nombre de la compañía fundada por Carla Lobos e Ítalo Tai. La artista posee una vasta trayectoria y ha sido pionera en la práctica, enseñanza y expansión del Butoh en América Latina.

Su obra, desarrollada desde los años 90, se caracteriza “por una profunda investigación corporal, filosófica y política, donde el cuerpo se convierte en archivo de la memoria, territorio de resistencia y canal de lo invisible.

Carla Lobos aporta una particularidad: su estética reinterpreta el Butoh desde una sensibilidad latinoamericana, abordando temas como el trauma histórico, la identidad disidente, la ancestralidad y la feminidad silenciada. Sus trabajos han sido exhibidos en escenarios nacionales e internacionales.

En teatro, ha compartido escenario con directores como Alfredo Castro y Horacio Videla. Mientras que, en el cine, con Sebastián Lelio, James Becket y Rod Saez Chávez, y con actores como Malcolm Mc Dowell, Michael Ironside, Valentina Vargas y Christian Svensson, entre otros.

Hoy, “existe una sólida corriente, cultivada por muchos artistas, que se perfeccionan con maestras y maestros japoneses que visitan nuestro país”, afirma Andrés Gutiérrez, co responsable del Laboratorio Danzas desde el Alma.

Butho, foto de Lori Zarricueta

Cuatro días esenciales

¿Enumera los elementos destacados de Danza desde el Alma?

“El laboratorio tiene dos partes: el trabajo desde el campo aurático y la generación de una coreografía con el material humano que se va encontrando. Lo primero está a cargo de Carla Lobos, labor que ejerce a través de la poesía, la memoria, y desde los movimientos introspectivos de la danza. La segunda parte, a cargo mío, consistirá en crear una composición coreográfica desde el primer día del encuentro.

“Serán cuatro días en los cuales aplicaremos las metodologías que hemos venido aprendiendo y desarrollando desde hace 8 años. Carla Lobos hace 30 años que está en el Butho. Partió con la obra Aukabutho, junto a Ítalo Tai. Por mi parte llevo 26 años investigando en este lenguaje”.

¿Cuál es el sentido de un laboratorio de este tipo?

Este laboratorio no es sólo para quienes cultivan esta técnica u otras: está abierto a todas las personas que quieran conocer este lenguaje artístico. No es un laboratorio de formación, pero los conocimientos que reciban les permitirán saber cómo están con sus cuerpos y sus vidas. Y, a partir de allí, generar una composición coreográfica final que voy a encabezar.

“Durante siete años hicimos el encuentro Eco Butho, en la Región del Maule. Este año tomamos la decisión de abrir caminos y trabajar a nivel nacional, comenzando con este laboratorio en Santiago. Estamos trabajando también en un audiovisual, Danzas desde el Alma, que hablará sobre la geografía de Chile”.

Laboratorio Danza desde el Alma, foto de Aucabutho

Necesidades generacionales

¿Danza desde el Alma responde también al cambio generacional?

“Sí. A Carla la conocí cuando yo tenía 22 años. Entonces, ¿qué ha pasado durante todo este tiempo? Y dijimos: ‘Si contamos algo, a través de las generaciones, estaremos hablando de la historia, de la muerte y la geografía del país’. A Carla también le interesa hablar de las estrellas y de la evolución del ser humano.

“Respecto del audiovisual, puedo decir que incluirá siete cuadros. Actualmente, en la etapa de preproducción, estamos escribiendo el guion y consiguiendo a las personas que van a estar en su distribución en el extranjero”.

¿Es tan necesario un laboratorio con este formato?

“El laboratorio es para personas que tengan o no aspiraciones artísticas. No será un taller de formación técnica, sino de traspaso de conocimiento sobre el Butho y el campo aurático.

“El Butho es una corriente artística pura. Nace de la oscuridad, de la muerte, pero tiene algo súper transformador: la oscuridad la transforma en luz. Por lo general, las personas que buscan el Butho sienten una sombra dentro de ellos, como ha ocurrido con todos nosotros. Y la quieren sacar”.

Carla Lobos y Andrés Gutiérrez, foto de Aucabutho

Laboratorio Danzas desde el Alma

6, 7, 8 y 9 enero 2026, 10:30 a 13:00 horas.
Balmaceda Arte Joven.
Av. Balmaceda 1215. 5to. Piso.
Más informaciones en #gatobayku