"Freeland" se titula la nueva novela de Julio Rojas, autor chileno que remeció al mundo con el podcast "Caso 63".

Desde los peligros de los movimientos antivacunas y terraplanistas hasta el ascenso de los gobiernos populistas. El nuevo libro del autor del exitoso podcast Caso 63, Julio Rojas, lleva por título “Freeland” y nos sitúa en otro universo distópico, que conecta con la realidad en múltiples aspectos.

En su tercera novela, Rojas narra la historia de Alexander Humboldt, un joven de diecisiete años que desafía a las autoridades al sugerir −en una tarea escolar− que la Tierra no es plana y orbita alrededor del Sol; una afirmación contraria a las ideas que el oficialismo se ha encargado de esparcir en Freeland, un pueblo donde parece que nunca sucede nada.

Cuando escribí Caso 63, investigué muchas teorías de conspiración. Y muchas tenían una derivación científica, pero otras eran completamente ilógicas y eran pensamiento mágico voluntarista. Me intrigó esa línea de pensamiento que iba en contra del modelo científico, esa manera alternativa de explicar la realidad saltándose la ciencia, como si la ciencia fuera una opción ideológica”, cuenta sobre el germen de “Freeland”.

“Me pregunté, ¿qué hace que alguien ponga en el mismo nivel años de metodología científica rigurosa y decida que la Tierra es plana, que las vacunas no funcionan o que los dinosaurios son una invención? ¿Y cómo una ideología política o religiosa secuestra esas ideas, las hace suyas, derrumba el pensamiento científico y ese derrumbe es utilizado para generar una narrativa populista?”, agrega.

Por atreverse a cuestionar la verdad del régimen, Alex será recluido en un centro de reeducación. En medio de su encierro, entablará amistad con un grupo de jóvenes disidentes e iniciará un romance con Hipatia, quien lo anima a emprender un viaje hacia la Frontera, el único lugar donde podrán encontrar la ansiada libertad.

“Freeland” es una novela de descubrimiento y crecimiento, donde el protagonista, atraviesa las angustias, revelaciones y decepciones propias de la juventud. “(Alex) sin querer comprende que está sumergido en un sistema que, aunque funciona, está incorrecto, y quise conectarlo con la maduración de la adolescencia y esa dolorosa ruptura de la burbuja para comprender que hay algo mal en el mundo”, comenta el autor.

El relato, circunscrito a la ciencia ficción, también reflexiona sobre el avance de la tecnología. “No hace falta ver mucha ciencia ficción para descubrir que hay que huir de cualquiera que te muestre un camino único de pertenencia y de odio hacia otros. Y si a eso le añadimos algo de pensamiento mágico, aparecen las alarmas. Distopía inminente”, advierte.

“Estamos viviendo ahora, en muchos lugares del planeta, la fragilidad de las democracias en un mundo vulnerable que es caldo de cultivo de todos estos elementos. Incluida la posibilidad de la presencia de un líder no humano, como una IA”, apunta.