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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La coreógrafa Georgia Macedo trae a Chile su obra "Agua redonda y extendida", inspirada en la cosmovisión del pueblo Kaingang de Brasil, que busca explorar la relación entre humanidad, naturaleza y territorio a través de la danza. La propuesta surge de un intercambio artístico con KimvnTeatro, cía. mapuche de teatro, y se presenta por primera vez fuera de Brasil. La obra refleja la complementariedad de lo redondo y lo extendido, concepto fundamental en la cosmología Kaingang, donde el agua juega un papel central como elemento transformador y equilibrador en la vida.

Artista de danza contemporánea trae a Chile una propuesta construida a partir del diálogo con la cosmovisión del pueblo Kaingang, del sur de Brasil.

Por Leopoldo Pulgar

Agua redonda y extendida explora una concepción del mundo que se basa en la “complementariedad de lo redondo y lo extendido”: las aguas que nacen y las que fluyen, los seres humanos y los seres no humanos.

Una obra de danza que no busca representar el agua en escena, “sino llevar al cuerpo una forma de comprender la relación entre humanidad, naturaleza y territorio”, explica la coreógrafa Geórgia Macedo.

La presencia brasileña y su obra responde al intercambio artístico entre el grupo visitante y KimvnTeatro, cía. mapuche de teatro que dirige Paula González. Incluye talleres en pleno desarrollo.

Los Kaingang, uno de los pueblos indígenas más numerosos de Brasil, se concentran en los estados del sur de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul, además de Sao Paulo.

En su historia, y como respuesta a los efectos de la colonización y las pérdidas territoriales, han vivido procesos contemporáneos de afirmación, transmisión y revitalización cultural que les permitieron generar comunidades, escuelas, producción cultural y sostener reivindicaciones.

Su organización social y cosmológica, cuenta la realizadora, corresponde a una manera de entender las relaciones entre seres humanos, animales, plantas, territorio y todos elementos del mundo natural.

“Esta concepción es fundamental para comprender Agua redonda y extendida, una obra que se presenta por primera vez fuera de Brasil, por lo que estoy feliz de traer hasta este territorio un poco de los saberes del pueblo Kaingang sobre las aguas”, dice la coreógrafa Geórgia Macedo.

Agua redonda y extendida, Dani Berwanger

Capacidad de transformación

En la obra están la ideas del agua como núcleo de una cosmovisión y la búsqueda del equilibrio entre lo humano y su entorno. ¿Existe un desequilibrio desde la mirada Kaingang?

“Para poder hablar de ese desequilibrio primero tenemos que comprender la epistemología, la forma de conocimiento del pueblo Kaingang. Desde 2015 trabajo con mujeres Kaingan en distintos proyectos culturales. En 2022 comenzamos otro, relacionado con las artes escénicas. Para mí era muy importante acercarme desde el respeto y la escucha.

“Para hablar de Agua redonda y extendida es necesario explicar que la idea de lo redondo y lo extendido está presente en su cosmología. El pueblo Kaingang se organiza en dos grandes mitades o marcas clánicas: Kairú y Kamé.

“Se expresan en sus pinturas corporales: marcas circulares y otras alargadas que identifican a dónde pertenecen. Lo interesante es que esta clasificación no se limita a los seres humanos. Animales, árboles, plantas y las aguas tienen una de esas marcas. Las personas y todo lo que existe en la Tierra participan de esa relación.

“Por eso la complementariedad es una idea muy fuerte en ellos. No es un mundo donde el ser humano está arriba y todo lo demás abajo. El ser humano forma parte de una red de relaciones”.

¿Cómo es posible materializar la complementariedad de las aguas redondas y las aguas extendidas?

“El agua que nace de la tierra son las aguas redondas, es agua que da nacimiento al río. Después tenemos el agua que se desplaza, que fluye por los ríos: son las aguas extendidas.

Es importante no interpretar esto como agua quieta frente a agua en movimiento. El agua redonda brota de la tierra. Lo fundamental es comprender la relación entre ambas. El río nace de esa agua. Una forma de agua da origen a la otra”.

¿En esta cosmovisión, el agua equivale a un Dios Creador? ¿Por qué no el aire, por ejemplo?

“Esa respuesta tendría que darla alguien del pueblo Kaingang. Sólo puedo decir que en su cosmovisión el agua es tan humana como el ser humano, los animales y los árboles: todos participan de esta condición. Está presente en todas partes y tiene una enorme capacidad de transformación”.

Objetos animados

El agua puede adoptar diversas formas y movimientos, se podría decir muy “coreográficos”.

“A partir de otros proyectos hablamos sobre la importancia del agua. Hicimos grabaciones musicales, canciones e historias. De ese proceso nos preguntamos cómo traducir esos conocimientos al cuerpo”.

¿Cómo se traduce en movimiento corporal una concepción del mundo sin convertirla en una representación?

“Fue un desafío. No queríamos representar un río de manera literal ni hacer una imitación del agua. Queríamos investigar qué ocurre cuando llevamos al cuerpo las ideas de lo redondo y lo extendido.

“Desde mis primeros trabajos autorales investigo la creación de movimiento corporal a partir de la interacción con objetos. Pero no pienso el objeto como algo inanimado. Por eso la coreografía no surge solamente de una persona que decide qué movimiento hacer. Surge también de la relación entre los cuerpos.

“Trabajamos con diferentes formas de movimiento y también con objetos. Hay una tela y una lona: una más liviana y otra con más peso. Estos elementos permiten crear imágenes y modificar la relación del cuerpo con el espacio.

“Los objetos también proponen. Cuando se entra en contacto con objetos se modifican tus movimientos y te indican posibilidades: hacia dónde puedes ir, cómo puedes desplazarte, qué puedes hacer con tu cuerpo”.

Agua redonda y extendida, Dani Berwanger

Jugar a la libertad de jugar

¿Aparece el juego en ese proceso?

“Durante la creación jugábamos mucho. Pero poco a poco nos dimos cuenta que esos juegos tenían una potencia escénica. Y transformamos el juego cotidiano en un juego para la escena, sin perder su libertad.

Niños y niñas pueden ver muchas cosas en esas imágenes, muchos seres. Los adultos, en cambio, recuerdan su propia infancia, esa sensación de libertad que existía cuando jugar no tenía necesariamente un objetivo.

“Jugar a la libertad de jugar, a experimentar, a no saber qué va a ocurrir tiene que ver con el cuerpo. Si dejamos de controlar el movimiento y percibimos lo que ocurre entre nosotros, los objetos y el espacio, aparecen otras posibilidades”.

¿Qué ocurre con el público indígena y no indígena?

“Hemos tenido experiencias distintas. En algunas presentaciones las personas indígenas nos dijeron en las conversaciones después de la función que se habían sentido tocadas por el hecho de llevar al escenario la idea de la humanidad del agua.

“El público no indígena no necesita conocer toda la cosmología Kaingang para relacionarse con la obra. La obra no habla en nombre de un pueblo indígena. Lo fundamental es que las personas de esos pueblos puedan mostrar cómo quieren ser vistas: a través de sus propias voces y conocimientos.

Mi lugar es el de una mujer no indígena que lleva años aprendiendo y trabajando junto a personas indígenas. Ese lugar implica responsabilidad, porque el conocimiento de los pueblos indígenas ha sido colonizado. Durante mucho tiempo otras personas hablaron sobre ellos, los clasificaron y decidieron cómo debían ser vistos”.

¿La propuesta funciona mejor en lo más íntimo o más masivo?

“Hemos presentado el espectáculo en teatros con gran capacidad, pero no fueron las experiencias que sentimos como más potentes. Cuando existe mayor cercanía entre los cuerpos y el público sentimos que ocurre algo diferente. La obra es muy íntima. Necesita de cierta proximidad para que las personas puedan percibir los pequeños movimientos, las transformaciones, los sonidos y la relación con los objetos”.

Agua redonda y extendida, @diogovazzz

Agua redonda y extendida

Coreografía: Geórgia Macedo
Intérpretes: Geórgia Macedo y Nayane Gakre

Teatro Camino
Antupirén 9400. Peñalolén.
Única función. Sábado 26, 19.00 horas.
Entrada general $ 10.500; estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad, $ 8.500.
www.teatrocamino.cl