Notas
Paciente sueco escuchó a médicos discutir donar sus órganos sin poder avisar que seguía consciente
Publicado por: Christian Leal
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Como salido de uno de los clásicos relatos de terror de Edgar Allan Poe, un paciente sueco interpuso una queja en contra del personal de un hospital, luego de que un médico no detectara que seguía consciente, llegando a escuchar cuando pedía a sus familiares la donación de sus órganos.

Se trata de Jimi Fritze, quien hace dos a√Īos sufri√≥ un colapso que comenz√≥ a paralizar su cuerpo. Debido a que se encontraba en una zona apartada de Suecia, no logr√≥ llegar con suficiente celeridad a un centro asistencial, quedando totalmente paralizado.

El entonces administrador de una tienda de abarrotes fue diagnosticado erróneamente con muerte cerebral por el médico de turno en el Hospital de la ciudad de Gotemburgo, llegando al punto de escuchar como discutía con su familia la posibilidad de donar sus órganos, pero sin poder intervenir debido a su condición.

“Escuch√© cuando le dec√≠a a mi novia y a mis familiares que no hab√≠a esperanza para m√≠. No pod√≠a hacer nada m√°s que ver y escuchar. No pod√≠a mover mi cuerpo”, narr√≥ el hombre de 43 a√Īos al diario brit√°nico The Telegraph.

“Miraron una radiograf√≠a de mi cerebro y luego le dijeron a mi novia que no estaba nada bien y que no sobrevivir√≠a. La escuch√© llorar todo el tiempo pero no pod√≠a decirle nada”, agreg√≥.

Fritze contó que tras ello quedó inconsciente, hasta que volvió a recuperar el sentido justo para escuchar a los médicos discutir la donación de sus órganos.

“Quer√≠an hacerle algunas pruebas a mis ri√Īones y mi h√≠gado para ver si pod√≠an d√°rselos a alguien m√°s. Para entonces estaba muy asustado porque pensaba que iba a morir y que ser√≠a una muerte horrorosa. Recuerdo que pens√©, ¬Ņqu√© suceder√° si me creman? ¬Ņllegar√© a ver y sentir el fuego?”, relat√≥.

Seg√ļn explica el matutino, la familia del hombre lleg√≥ a darle el √ļltimo adi√≥s cuando los m√©dicos les pidieron donar sus √≥rganos. Fritze explica que el hecho de que a√ļn no hubiera sido declarado oficialmente con muerte cerebral iba en violaci√≥n de las normas sanitarias sobre la materia.

Para fortuna del atribulado paciente, un doctor con más experiencia regresó de sus vacaciones tres días después de haber sido hospitalizado, corrigiendo el diagnóstico e indicando que tenía una buena posibilidad de recuperarse.

En efecto, Fritze comenz√≥ a recuperarse, logrando comunicarse con movimientos de cabeza despu√©s de algunos d√≠as. A dos a√Īos del incidente, ya es capaz de hablar y moverse, aunque todav√≠a debe usar una silla de ruedas para desplazarse.

“De no haber sido por este m√©dico, creo que me habr√≠an confinado en la cama hasta que mi cuerpo dejara de funcionar y pudieran extraerme los √≥rganos”, confidencia.

En marzo, Fritze presentó una queja formal ante la administración del hospital de Gotemburgo, en la esperanza de que esto no le vuelva a ocurrir a otros pacientes.

Por su parte el vocero del recinto asistencial, Stefan Saraj√§rvi, dijo que el recinto hospitalario realizar√° una investigaci√≥n y le responder√° formalmente a Fritze durante abril. “Tomamos todos los reclamos con la mayor seriedad y haremos todo lo que est√© en nuestro poder para que esto no vuelva a suceder en el futuro”.

Tendencias Ahora