Notas
Sebasti√°n Pi√Īera es el d√©cimo candidato en estas elecciones
Publicado por: Alberto Gonzalez
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Este domingo nueve candidatos se disputar√°n el sill√≥n presidencial para gobernar nuestro pa√≠s por los pr√≥ximos cuatro a√Īos, o as√≠ al menos aparecer√° en la papeleta. No obstante, se sabe que hay un d√©cimo postulante que inici√≥ su campa√Īa hace alg√ļn tiempo, pensando en el 2017.

Sebasti√°n Pi√Īera decidi√≥ abandonar el mundo de las empresas y dedicarse de lleno a la “cosa p√ļblica”, como el mismo lo ha se√Īalado, reiterando que no volver√° a los negocios. Al fin y al cabo su patrimonio sufri√≥ una variaci√≥n positiva aumentando en 200 millones de d√≥lares durante su “ausencia” voluntaria, al estar acogido al fideicomiso ciego.

Y al hablar de su “candidatura” no me refiero al intervencionismo electoral, como tanto han vociferado desde la oposici√≥n. Si fuera por comparar, Bachelet sac√≥ a todos sus ministros a la calle a apoyar a Frei cuando se enfrent√≥ a Pi√Īera. El tejado de vidrio de la Concertaci√≥n disfrazada de “Nueva Mayor√≠a” es un ejemplo elocuente de la mala memoria de algunos.

No, no me refiero a intervencionismo. Pi√Īera ha participado los justo y necesario en la candidatura de Matthei y solo se ha limitado a dar “gestos” para mantener el equilibrio en ese matrimonio con conveniencia entre la UDI y RN, y que tiene fecha de divorcio.

Por lo anterior, no ser√° un misterio el desmembramiento de la Alianza luego de las elecciones de este domingo, m√°s si la candidata oficialista no logra pasar a segunda vuelta y recibe una aplastante derrota en las urnas. Pol√≠ticos de peso, como el senador gremialista Hern√°n Larra√≠n, ya comenzaron a hablar de “an√°lisis profundos” al interior de la derecha tras los comicios.

Y ese “an√°lisis” deriva en un solo punto: la derecha necesita una refundaci√≥n, un comenzar desde cero con nuevos referentes que no est√©n “manchados” por la dictadura militar, personajes que no aparezcan en fotos con el general Pinochet. Ah√≠ aparecen nombres como los de Felipe Kast, Mario Desbordes y Laurence Golborne, dejando a un costado o maniobrando en las sombras, a otros como Joaqu√≠n Lav√≠n o el hist√≥rico Jovino Novoa.

¬ŅY en d√≥nde aparece Pi√Īera? Claramente se requiere de un personaje carism√°tico para liderar ese nuevo proceso en la derecha. Y Pi√Īera cree firmemente ser el indicado para liderar esta nueva etapa, pese a que tendr√° que “defender” su trinchera ante un rival que trata de reivindicarse tras su frustrada carrera presidencial: Andr√©s Allamand.

La opción del ex ministro de Defensa dependerá de si consigue el triunfo en las parlamentarias ante Pablo Zalaquett, y si logra una cantidad apreciable de votos. De hecho Allamand en esta pasada está midiendo su tonelaje político pensando en La Moneda más que en el Congreso, claro está.

Pero por otro lado tambi√©n el mandatario deber√° “negociar” con el gremialismo, que ya comenz√≥ el adoctrinamiento del hombre que pretenden sea su nueva figura pol√≠tica y heredero pol√≠tico de un tradicional de la sede del partido de Avenida Suecia, Jovino Novoa. Me refiero a Laurence Golborne. Pese a su resonada “bajada” -que seg√ļn comentarios de pasillo fue orquestada desde La Moneda- los dirigentes de la ultra conservadora UDI esperan que el ex ministro adquiera r√°pidamente el roce pol√≠tico que careci√≥ mientras fue “presidenciable”, y se empape del discurso gremialista en el caso que logre llegar a la C√°mara Alta dejando en el camino a Ossand√≥n. No obstante, los tiempos en pol√≠tica son importantes, y nada asegura que cuatro a√Īos en el Senado sean suficientes para cimentar la opci√≥n del ex ejecutivo de Cencosud.

Y es ah√≠ donde Pi√Īera deber√° desplegar todas sus armas para diferenciarse de sus eventuales contendores. Para eso deber√° echar mano a sus logros durante sus cuatro a√Īos de administraci√≥n en La Moneda, como las cifras de desempleo, el post natal, el cierre del Penal Cordillera, el rechazo a la termoel√©ctrica de Barrancones, la reconstrucci√≥n tras el 27F, y otros, ser√°n las constantes en sus discursos.

A su favor, jugar√°n las altas expectativas que la ciudadan√≠a tiene en el eventual gobierno de Bachelet, quien como expliqu√© en una columna anterior, s√≥lo ser√° el “caballo de troya” de los mismos de siempre que gobernar√°n, aunque esta vez incluyendo a los comunistas. Puede que no hayan tantas protestas y que el PC mantenga a los movimientos sociales a raya, pero la gente al fin y al cabo no es tonta, como algunos pretenden creer.

Ese sistema de gobierno asistencialista basado en bonos y comisiones termina por cansar hasta al ciudadano m√°s republicano de este pa√≠s que poco a poco gira hacia la derecha amparado en un sistema neoliberal, consumista y veleidoso, que pretende replicar un modelo que se sostiene a punta de especulaciones de mercados, un modelo que Pi√Īera conoce y que pretende volver a dirigir el 2017.

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