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El Papa insta a jóvenes a evangelizar en gigantesca misa frente al mar
Publicado por: Agencia AFP
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El Papa Francisco inst√≥ a los j√≥venes peregrinos cat√≥licos a salir sin miedo a evangelizar, en una misa celebrada este domingo fresco y soleado en la c√©lebre playa de Copacabana, a la que asistieron tres millones de personas, seg√ļn el Vaticano.

“El Evangelio no es para algunos sino para todos. No es s√≥lo para los que nos parecen m√°s cercanos, m√°s receptivos, m√°s acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, tambi√©n a quien parece m√°s lejano, m√°s indiferente”, dijo el primer papa latinoamericano de la historia, en portugu√©s y en espa√Īol.

Francisco, de 76 a√Īos, lleg√≥ a la misa en papam√≥vil descubierto, saludando a cientos de miles de j√≥venes peregrinos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que pasaron la noche en la playa, en una gigantesca vigilia. Decenas de personas se ba√Īaron en el mar mientras escuchaban la misa.

En el papam√≥vil, al llegar a la misa, el papa argentino estrech√≥ manos varias veces y volvi√≥ a tomarse un mate que le ofreci√≥ un joven. “¬°Viva el papa!”, gritaba la gente, en delirio.

Antes de la celebraci√≥n, la multitud de j√≥venes protagoniz√≥ un masivo “flash mob”, con m√ļsica y coreograf√≠as, al que se unieron miles de sacerdotes, obispos y cardenales.

Al final de la misa, el ambiente en la playa era de carnaval: fiesta, tambores, ritmo de samba y mucho baile.

Las presidentas de Brasil y Argentina, Dilma Rousseff y Cristina Kirchner, así como el presidente de Bolivia, Evo Morales, asistían a la misa.

Francisco anunci√≥ que la pr√≥xima JMJ ser√° realizada en Cracovia (Polonia) en 2016, tierra natal de Juan Pablo II (1920-2005), que ser√° proclamado santo por el papa este a√Īo.

“Meterse en la vida”

La v√≠spera, al inicio de la vigilia, el papa pidi√≥ a los j√≥venes “meterse en la vida” y no mirarla pasar desde el balc√≥n, ser protagonistas del cambio, interesarse por la pol√≠tica y los problemas sociales y no dejarse ganar por la apat√≠a.

“Los j√≥venes en las calles quieren ser protagonistas del cambio. Por favor no dejen que otros sean protagonistas del cambio”, pidi√≥ ante una gigantesca muchedumbre que le aclamaba, muchos llorando, tras recientes protestas callejeras que sacudieron Brasil en demanda de mejores servicios p√ļblicos y contra la corrupci√≥n y el derroche del gasto p√ļblico.

Francisco se reunirá en la tarde con el comité de coordinación de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam), integrado por unos 45 obispos, en la residencia del arzobispo de Rio en el morro de Sumaré, en medio de la exuberante selva tropical atlántica. Allí pronunciará un discurso destinado a los obispos de la región donde nació y vivió casi toda su vida este argentino hijo de italianos.

En Brasil, Francisco ha llamado a la Iglesia a reconquistar a quienes se convirtieron en evang√©licos o viven sin Dios, buscando la sencillez en actos y palabras y trabajando en “favelas, cantegriles, villas miseria” para frenar la sangr√≠a de fieles.

Al igual que en Brasil, el país con más católicos del mundo, en el resto de la región la Iglesia católica pierde terreno frente al crecimiento de las iglesias neopentecostales y al aumento de las personas sin religión.

Las urgencias de Brasil

Y como lo hizo a los j√≥venes, Francisco pidi√≥ a los obispos y cardenales brasile√Īos no tener miedo de involucrarse en asuntos relativos a “la educaci√≥n, la salud, la paz social”, que son “las urgencias de Brasil”, inst√°ndolos a comprometerse m√°s con la realidad social.

El papa dijo que la Iglesia brasile√Īa ha aplicado con originalidad el Concilio Vaticano II (1962-1965), que adapt√≥ la Iglesia a los tiempos modernos y cambi√≥ su perfil cerrado y doctrinario hacia el de una Iglesia pastoral.

Sin embargo, se√Īal√≥ que en esa aplicaci√≥n, adoleci√≥ de “enfermedades infantiles”, lo que fue interpretado como una referencia a la Teolog√≠a de la Liberaci√≥n, que llev√≥ a muchos cat√≥licos y miembros del clero a integrarse a movimientos revolucionarios en las d√©cadas del 60 y 70.

Esta corriente, que tuvo en Brasil uno de sus principales viveros, fue combatida por Juan Pablo II, en plena guerra fría, acusada de contaminación marxista.

Antes de regresar al Vaticano a las 19h00 (22h00 GMT), su intensa agenda prev√© una reuni√≥n con los miles de voluntarios de la JMJ en el centro de conferencias Riocentro, en el oeste de Rio, y un discurso de despedida en el aeropuerto internacional, el 15¬ļ y √ļltimo de su visita.

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