Notas
Encuesta CEP: Presidenciables oficialistas luchan con una candidata fantasma
Publicado por: Alberto Gonzalez
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Revuelo caus√≥ la √ļltima encuesta CEP correspondiente al mes de abril, principalmente por el abrumador apoyo a la ex presidenta Michelle Bachelet, dejando en un segundo plano los resultados del Gobierno del presidente Pi√Īera, que siguen estando en n√ļmeros rojos.

Pese a que falta m√°s de un a√Īo para las elecciones, los resultados que se conocieron esta semana no hizo m√°s que levantar el tema de las pr√≥ximas elecciones presidenciales que seguramente tendr√°n como una de las protagonistas a Bachelet.

Es necesario, sin embargo, aclarar que lo de candidata pasa por un deseo de la gente y de la Concertación, pues nada asegura que ella decida volver a Chile dejando su comodidad de Nueva York, y dejar de lado las claras opciones que tiene de seguir escalando en la política internacional.

En ese sentido, y con los n√ļmeros de la CEP en la mano, queda claro que causar√≠a una debacle importante al interior del conglomerado opositor si ella declina participar, pues claramente no existe “plan B”. A esto se suman la intensa pugna interna ante la ausencia de un l√≠der y la arremetida de los comunistas en busca de apoyos en la clase pol√≠tica de izquierda.

Incluso el propio presidente del Partido Socialista Osvaldo Andrade se√Īal√≥ tras la publicaci√≥n de la encuesta que la actual directora ejecutiva de ONU Mujeres, es “la √ļnica que derrota a la derecha, clara y definitivamente”.

Pero la figura de la otrora jefa de Estado no es lo √ļnico interesante que analizar. En el sondeo aparece nuevamente un nombre que en su momento puede inclinar la balanza -pensando en una eventual segunda vuelta-, como lo es el siempre d√≠scolo Marco Enr√≠quez-Ominami.

Ser√≠a iluso pensar que √©l pueda ser el pr√≥ximo presidente, y no lo digo s√≥lo como algo antojadizo. Me baso en quienes se sintieron traicionados en las elecciones pasadas con su apoyo a Frei, y en quienes a√ļn no toman en serio sus planteamientos pol√≠ticos poco ortodoxos, pese a lo cual no deber√≠a tener inconvenientes en lograr un porcentaje de m√°s de 2 d√≠gitos, los que ser√≠an suficientes para volver a ser factor determinante.

M√°s a√ļn si se trata de juntar fuerzas con alguien como Bachelet, quien pese a todo el futuro en la ONU, no creo que deseche ocupar la Moneda nuevamente.

Frente a ese escenario, claramente le beneficiar√≠a verse enfrentada a unas primarias, no s√≥lo por los acuerdos y las se√Īales de “democracia” que pretenden dar desde la Concertaci√≥n, sino como una forma de reposicionarse pol√≠ticamente m√°s all√° de su figura c√°ndida y cercana que explican sus porcentajes de aprobaci√≥n.

¬ŅY qu√© pasa con los “presidenciables” oficialistas?

Respecto a las cartas del oficialismo, está claro que sólo aparecen con opciones Laurence Golborne y Andrés Allamand, ambos frutos de sendas tragedias ocurridas en nuestro país, y en donde se vieron fortalecidos sus principales atributos: el carisma del titular del MOP y el liderazgo del ministro de Defensa.

Sin embargo, ninguno de los dos logra opacar la figura de Bachelet, pese a su ausencia de la contingencia nacional, lo que la convierte en una especie de candidata fantasma.

No cabe duda que al interior de la Alianza tienen asumido que no existen actualmente otras figuras que tengan el potencial suficiente para enfrentar a la ex mandataria. Y de tal forma lo asumen en la UDI, que son capaces de aceptar la opción presidencial pese a que no tenga un pasado político como Pablo Longueira.

Incluso, el actual titular de Econom√≠a ya ha dejado entrever su apoyo a Golborne, reconociendo t√°citamente que ser√≠a un suicidio esta vez enfrentarse a Bachelet siendo que a√ļn no cuenta con un piso electoral importante fuera del gremialismo.

Lo mismo ocurre con Evelyn Matthei, en lo que parece una suma de apoyos desde el partido conservador que espera por contar con un hombre carism√°tico, para llegar por fin al gobierno tras el retorno a la democracia.

De todas maneras ser√≠a impropio, tanto para el gremialismo como para Golborne, confiarse en que es el √ļnico candidato de la derecha. Allamand ya advirti√≥ -a prop√≥sito de la CEP- que los n√ļmeros demuestran que la carrera presidencial “ni siquiera ha partido”.

Si bien este a√Īo estar√° marcado por las elecciones municipales, desde ya se avizoran que los comicios presidenciales volver√°n a marcar la historia de nuestro pa√≠s, por enfrentar a candidatos, que por ahora, siguen demostrando que en Chile se vota por la figura y no por el partido pol√≠tico.

Tendencias Ahora