El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibió el martes en la Casa Blanca a su homólogo israelí, Shimon Peres, para tratar las recientes transformaciones políticas en Medio Oriente y el bloqueo del proceso de paz israelo-palestino.
“Hablamos largamente de lo que ha pasado en Medio Oriente”, declaró Obama ante los periodistas, haciendo referencia a las revueltas populares que derrocaron, a principios de año, a los regímenes tunecino y egipcio.
Egipto ha constituido durante los últimos 30 años un polo de estabilidad para la política israelí y estadounidense en la región.
Peres “y yo mismo, compartimos la opinión según la cual (estas evoluciones) representan a la vez una dificultad y una oportunidad”, agregó el presidente estadounidense, quien recibió esta tarde en el Salón Oval a Peres, cuyo puesto es más bien honorífico.
El dirigente israelí “tiene ideas interesantes sobre estas cuestiones y reconoce el hecho de que en un país como Egipto, no sólo se debe cuidar la democracia sino también garantizar que las oportunidades de crecimiento económico aumenten” para los egipcios, agregó Obama.
Peres, de 87 años, combatiente por la independencia de Israel en 1948 “es un amigo y un socio de Estados Unidos desde hace muchos gobiernos”, había asegurado anteriormente el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
El 7 de diciembre, Estados Unidos reconoció el fracaso de sus esfuerzos para convencer a Israel de decretar una nueva moratoria sobre la colonización, condición exigida por los palestinos para retomar las negociaciones de paz.
Las negociaciones israelo-palestinas se habían reanudado el 2 de septiembre de 2010 en Washington, pero se interrumpieron el 26 de septiembre cuando expiró una moratoria israelí sobre las construcciones en las colonias judías de Cisjordania.
El lunes, la municipalidad israelí de Jerusalén aprobó un proyecto de construcción de 942 nuevas viviendas en el barrio de colonización judía de Gilo, en el este de Jerusalén, que ha sido ocupado y anexado según un consejero municipal.
En marzo de 2010, en plena visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden a Israel, el ministro israelí del Interior había anunciado un proyecto de construcción de 1.600 viviendas en el este de Jerusalén.
Este anuncio inició una grave crisis en las relaciones entre Washington y el gobierno israelí. Biden criticó una decisión que “socava la confianza necesaria” para llevar a cabo el diálogo israelo-palestino.
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