Inglaterra, con su primer ministro David Cameron a la cabeza, está redoblando sus esfuerzos de última hora para defender la candidatura del país para organizar el Mundial de 2018, un día antes de que la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) tome la decisión en Zúrich, Suiza.

Inglaterra compite con Rusia y las candidaturas conjuntas España-Portugal y Holanda-Bélgica.

“El primer ministro siguió trabajando para apoyar a la candidatura de Inglaterra hasta bien entrada la noche (del martes), con reuniones con los delegados de la FIFA de Camerún, Costa de Marfil y Estados Unidos”, informó el miércoles por la mañana un comunicado de Downing Street.

El primer ministro se reunió con Issa Hayatou, presidente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), uno de los tres miembros del comité ejecutivo de la FIFA acusado de corrupción en un documental emitido el lunes por la televisión británica BBC.

Hayatou habría recibido 100.000 francos suizos de International Sports and Leisure (ISL), una empresa de márketing que obtuvo en exclusividad los derechos de varios mundiales, antes de su liquidación en 2001.

El martes Hayatou reconoció haber recibido dinero de ISL “en el marco de la organización del 40 aniversario de la confederación africana” y aseguró que el documental de la BBC no influiría en el voto.

Andy Anson, director general de la candidatura inglesa, consideró por su parte “antipatriótica” la difusión del documental tres días antes del voto por parte de la FIFA, el jueves, de los países organizadores de los Mundiales de 2018 y 2022.

David Cameron tiene que volver el miércoles a Londres para participar en la sesión de control del parlamento pero estará de vuelta en Zúrich para poder participar en la presentación final del jueves.

Además del primer ministro, el astro británico David Beckham y el príncipe Guillermo también estarán en Zúrich para defender a su país.

Este miércoles el tabloide británico The Sun pidió a la FIFA el apoyo para Inglaterra en una “carta abierta” publicada en primera página.

“La BBC puede haber dado la falsa impresión de que el pueblo inglés no quiere acoger el Mundial pero el fútbol está en nuestros genes y creemos que nuestro país es el mejor para acoger su competición”, afirmaba el periódico.

Por su parte el Daily Mail decía que “si perdemos, al menos podremos estar orgullosos de que la BBC no haya tenido miedo de revelar la corrupción que existe al más alto nivel del mundo del fútbol”.