Una ejecutiva de alto rango del banco JPMorgan Chase, la institución financiera más grande de occidente y el mayor banco de Estados Unidos, enfrenta graves acusaciones de abuso sexual y acoso racial.
Según un reportaje del Daily Mail, la demanda fue presentada ante la Corte Suprema de Nueva York por un empleado identificado como “John Doe” (nombre que se usa en EE.UU para ocultar identidad), quien asegura haber sido víctima de una serie de conductas inapropiadas por parte de su superior directa, Lorna Hajdini, de 37 años.
Escándalo sacude al banco más grande de occidente
De acuerdo a un documento judicial, el denunciante, un banquero casado, afirma que los hechos comenzaron en abril de 2024, poco después de que Hajdini asumiera un cargo ejecutivo.
Desde entonces, sostiene que fue sometido a insinuaciones sexuales constantes, tocaciones y amenazas contra su carrera profesional si no accedía a mantener relaciones íntimas.
Entre lo descrito, asegura que su jefa le decía: “Si no tienes sexo conmigo, voy a arruinarte. Nunca olvides que te pertenezco”.
La demanda también detalla presuntos actos de contacto físico no consentido en el lugar de trabajo y durante eventos corporativos, además de comentarios de carácter sexual y racial.
En una oportunidad, supuestamente, ella le quitó los pantalones a la fuerza y le practicó sexo oral en contra de su voluntad. La víctima comenzó a llorar, pero Hajdini lo regañó por no haber logrado una erección.
“Deja de llorar, maldita sea. ¿Crees que alguien te va a creer? Eres un imbécil ¿Ni siquiera puedes tene una erección para mí?”, le habría reclamado.
Otras acusaciones
Otro de los aspectos graves de la acusación es que Hajdini habría admitido suministrarle sustancias sin su consentimiento, incluyendo Rohypnol, fármaco asociado a agresiones sexuales, conocido como “droga de la violación”.
También el documento menciona haber usado Viagra, destinada a facilitar la erección, con el objetivo de forzarlo a participar en encuentros sexuales. El denunciante describió los episodios como “humillantes y no consensuados”.
Asimismo, el trabajador relata un incidente en su propio domicilio, donde, según su versión, la ejecutiva se presentó sin previo aviso, realizó tocaciones sexuales y lo agredió verbalmente, incluso descalificando a su esposa.
En ese contexto, asegura haber sido forzado a mantener contacto sexual bajo presión y miedo a represalias laborales.
JP Morgan niega los hechos
El hombre sostiene que, tras presentar una queja formal ante Recursos Humanos en mayo del 2025, fue objeto de represalias, incluyendo amenazas telefónicas anónimas, suspensión laboral y bloqueo de acceso a los sistemas de la empresa.
Por su parte, en un comunicado enviado a distintos medios luego del reportaje, JPMorgan Chase negó las acusaciones, señalando que una investigación interna no encontró evidencia que respalde los hechos denunciados.
“No creemos que estas afirmaciones tengan mérito”, indicaron, agregando que el demandante no colaboró en el proceso investigativo.
En la misma línea, los abogados de Hajdini rechazaron las imputaciones, asegurando que su clienta “nunca participó en ninguna conducta inapropiada” y que incluso “jamás estuvo en el lugar donde supuestamente ocurrieron los hechos”.