Libros de diversas texturas y formas llegaron el año pasado a revolucionar la vida de cientos de niños y niñas de 21 jardines infantiles administrados por Junji y Fundación Integra de la región de Valparaíso, que fueron beneficiados por el proyecto “Nacidos para Leer”, enmarcado en el Plan Nacional de Fomento a la Lectura.

El proyecto busca impulsar los sentidos de los niños y fomentar el hábito de lectura desde la más temprana edad garantizándoles a los menores el acceso a bibliotecas de calidad con diferentes tipos de libros.

Este año se sumarán a esta innovadora experiencia 33 establecimientos de las comunas de Valparaíso, Viña del Mar, Casablanca, Concón, Quilpué, Villa Alemana, Los Andes, La Ligua, Papudo, Quillota, Limache, San Antonio, El Quisco, Algarrobo, Los Andes, San Felipe, Llay LLay, Putaendo y el jardín infantil de Juan Fernandez que está en proceso de reconstrucción.

La educadora supervisora, Alicia Fernández, encargada de coordinar este plan en los jardines de Junji, indicó que la iniciativa ha permitido la integración de las familias al proceso educativo lo que se ve manifestado en el interés demostrado para incentivar niños en el uso de los libros, y la responsabilidad en el cuidado del material”.

Este proyecto ha permitido además fortalecer el vínculo de apego, pues ha implicado compartir responsabilidades con la familia en el cuidado de los libros y se ha potenciado la participación del padre o la madre a través de la lectura de cuentos a sus hijos, enriqueciendo la interrelación del niño, la niña, su familia y otros adultos significativos.

Cada jardín infantil recibió su biblioteca y la adecuó a su espacio según su propia identidad. La educadora aseguró que los textos despertaron gran interés en las niñas y los niños quienes felices interactuaban con ellos para explorar sus diferentes texturas, “además que son muy fáciles de manipular”, aclaró.

Por su parte la Jefa del Departamento Educativo de Fundación Integra, Adriana Peña, destacó que “la lectura estimula la imaginación, amplía el conocimiento, el lenguaje, y mejora la comprensión del mundo. A partir de esta iniciativa se han ido generando diversas estrategias que van en este sentido, por ejemplo el recuperar la lectura del cuento diario por parte de la familia lo que paralelamente favorece la creación de espacios de interacciones positivas entre padres e hijos”.

La Directora Regional de Junji, Alejandra Nielsen, recalcó el éxito de este programa y que “el fomento de la lectura en la primera infancia está ligado al desarrollo emocional y a los vínculos profundos que se establecen entre los adultos significativos y el niño o la niña, enriqueciendo la comunicación en el ámbito familiar y promoviendo las actitudes de buen trato”, aseguró.