Nacional


La increíble odisea de un perro de San Pedro de la Paz que encontró hogar en Alemania

Refugio Patitas Sin Hogar
  • share
Publicado por
Envíanos tu corrección

Todos merecemos una segunda oportunidad en la vida. Incluso los perritos callejeros. Y quizá ninguno pueda retratarlo mejor que Finn.

Que lo hayan encontrado junto al cementerio de San Pedro de la Paz ya era una señal de su desastroso estado. Herido, desnutrido en extremo y carcomido por la sarna, aquel conjunto de huesos unidos por lo que quedaba de su pelaje negro ya no soportaban dar un paso más. De no haberlo hallado una voluntaria del refugio Patitas Sin Hogar, es probable que Finn hubiera terminado allí mismo su calvario.

“Estaba en condiciones terribles. Tuvimos que hospitalizarlo durante una semana sólo para estabilizarlo y de ahí comenzar su tratamiento. Costó mucho en tiempo, dinero y esfuerzo, pero valió la pena”, cuenta a BioBioChile una de las encargadas del refugio, Valentina Ruiz.

Refugio Patitas Sin Hogar
Refugio Patitas Sin Hogar

Para un ser acostumbrado al rigor de la calle, aquello fue el paraíso. “Aquí hizo amigos y conoció las estufas. Se hizo tan dependiente de ellas que incluso les da besitos”, agrega Valentina.

Poco a poco, Finn -que por entonces era conocido como ‘Domingo’- recuperó sus fuerzas y con la ayuda de los voluntarios, volvió a caminar. Fue precisamente en esos paseos donde conoció a Alex Stähr, un estudiante alemán que se encontraba cursando estudios en la Universidad de Concepción. El flechazo fue instantáneo.

“Conocí a Finn cuando era chico y feo”, ríe Alex en un español muy marcado. “Tenía sarna y muchas heridas, pero sabía por su mirada que era muy cariñoso e inteligente. No me costó mucho enseñarle cosas y que olvidara lo que había tenido que pasar”.

Alex y Finn | Refugio Patitas Sin Hogar
Alex y Finn | Refugio Patitas Sin Hogar

Al comienzo, Finn se mantuvo en el refugio y Alex sólo lo visitaba al salir de clases para darle paseos. Luego se quedaron juntos. Por eso, cuando el estudiante debió mudarse a Santiago para realizar su práctica profesional, no dudó en llevárselo consigo. Consiguieron que un particular les pagara el transporte y el ahora restablecido can inició su nueva vida en Macul, junto a su humano.

“Me levantaba un poco más temprano para darle un paseo antes de irme. Luego le pagaba a una chica para que se ocupara de él por la tarde y, cuando regresaba a casa, salíamos a dar paseos más largos”, detalla Alex.

Y no está seguro del momento en que lo decidió, pero lo conversó con su familia y ellos lo apoyaron. No estaba dispuesto a separarse de Finn: se lo llevaría con él de regreso hasta su casa en Fráncfort.

“Cuando vine a Chile no lo hice pensando en asumir una responsabilidad, pero ahora la tengo y debo asumirla. Me di cuenta que cada día quería más a este perrito y así, el chiste de que se iba a ir conmigo a Alemania finalmente se hizo realidad”, relató a BioBioChile.

Aunque reconoce que las disposiciones del Servicio Agrícola Ganadero (SAG) y de la aerolínea Latam han sido un dolor de cabeza, asegura que los trámites no son tan difíciles. La vacunación y desparasitación que le exigen le salieron incluso más baratas en Chile que en Alemania, y aunque la jaula adecuada fue algo cara, tampoco resultó imposible de adquirir.

Con sus papeles en orden, todo estaba listo para que Finn, un perro abandonado en San Pedro de la Paz lograra algo impensado para cualquier que lo haya visto vagar por sus calles: irse a vivir a Europa.

Pero entonces, atacó la desgracia…

Finn se pierde

Era el jueves 5 de octubre pasadas las 20 horas cuando Alex y Finn iniciaron su ya tradicional paseo vespertino. Aquella noche la selección chilena se enfrentaría a Ecuador en el Estadio Monumental, no lejos de su casa.

Sólo habían recorrido algunas cuadras cuando los sorprendió una ráfaga de disparos lejanos pero abrumadores: eran los fuegos artificiales con que se daba la bienvenida al encuentro. Sin comprender qué sucedía, Finn se desesperó y emprendió la huida antes de que Alex pudiera detenerle.

Por más que corrió tras él, no logró darle alcance. Se perdió de vista tras una esquina.

“Corrí por todo el barrio hasta pasada la medianoche, cuando ya me dolían los músculos, pero no logré encontrarlo. Entonces le conté a las chicas del refugio y ellas me ayudaron a organizar la búsqueda. Hicimos carteles y los pegamos por todo el barrio”, detalla el joven profesional.

Mucha gente leyó su anuncio y colaboró difundiendo la imagen de Finn o intentando dar con él. Estaban luchando contra el tiempo: en menos de una semana tenían pasajes para viajar a Alemania.

“Le pedí su bicicleta a la chica que le daba paseos, que también estaba buscando, y salí a recorrer todas las calles. Finalmente, fue su madre quien lo encontró en una plaza donde ya habíamos buscado tres veces antes. Es probable que se haya trasladado desde otro lugar donde se encontraba”, dice Alex.

Y no le debe haber sido fácil desplazarse. Habían atropellado a Finn y sufrió una complicada fractura en su fémur. El veterinario le informó a Alex que no podía asegurarle cuánto tiempo tardaría en recuperarse para tomar el vuelo, pero eso no le hizo cambiar de opinión. “Me lo llevo a Alemania pase lo que pase”, sentenció.

Luego de algunas gestiones, consiguió cambiar los pasajes. Y tras obtener la aprobación del médico, este miércoles 25 de octubre Finn llegará hasta el aeropuerto de Santiago para continuar su vida junto a Alex y su familia en Alemania.

¿Qué significa para ti la responsabilidad hacia las mascotas?

“Es algo muy importante. La responsabilidad no es sólo darle comida a veces. Las mascotas necesitan atención y mantención. Son parte de la familia y confían en sus dueños. Por eso me apena ver a un perro corriendo por la calle para buscar a la gente que lo traicionó, que a cambio de su confianza lo lanzó fuera de un auto. Creo que traicionar la inocencia de un animal es una de las traiciones más altas”.

¿Crees que los chilenos podemos aprender algo de los alemanes en este sentido?

“Los chilenos pueden aprender que adoptar una mascota es la mejor alternativa. En Chile el costo de adoptar un perro es muy bajo. En Alemania debes pagar si quieres un perro de un refugio, el cual se paga parcialmente por el Estado, y también demostrar que realmente quieres al perro, yéndolo a visitar por varios días antes de llevártelo. La gente muchas veces la gente ni siquiera sabe cuánto tiempo deberá pasar antes de poder tener a su perro”.

¿Y qué aprendiste tú de toda esta experiencia?

“Que un perro y su dueño aprenden muchas cosas juntos. Quizá tú les enseñes algunos trucos divertidos, pero ellos te enseñarán a ti sobre su fortaleza”.

Sin lugar a dudas, todos merecemos una segunda oportunidad en la vida. Y algunos, como Finn, hasta una tercera

Alex y Finn | Refugio Patitas Sin Hogar
Alex y Finn | Refugio Patitas Sin Hogar
Nuestros comentarios son un espacio de conversación y debate. Recibimos con gusto críticas constructivas, pero nos reservamos el derecho a eliminar comentarios o bloquear usuarios agresivos, ofensivos o abusivos.
Ver los comentarios (0)
Destacados