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¿Qué puede pasar si dejas un tampón más del tiempo recomendado?

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Valeria Boltneva (cc) | Pexels

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La menstruación o período menstrual es el sangrado vaginal que ocurre todos los meses cuando su cuerpo se prepara para un embarazo que no ocurre. En ese momento el útero se desprende de su recubrimiento y se elimina sangre y tejidos de su interior a través de la vagina.

Para atender a esta necesidad, existen diversos métodos que contienen o absorben el sangrado, siendo los más populares las toallas higiénicas, los tampones y la copa menstrual.

Cada uno de estos presetan diversas ventajas acordes al ritmo de vida de la mujer, las actividades que realiza o incluso por simple comodidad, sin embargo, pese a lo masivo de su uso, existen interrogantes necesarias de aclarar, principalmente si te estás iniciando en este camino.

Estas apuntan principalmente al tiempo de uso y las veces en que debes cambiar estos productos para evitar accidentes posteriores o, incluso, un cuadro médico complejo.

El tampón y la copa menstrual funcionan de manera similar, en el sentido que ambas deben introducirse en la cavidad vaginal. El primero, consta de un rollo pequeño de un material absorbente que se introduce en la vagina para, justamente, absorber el flujo de la menstruación. El segundo, en tanto, funciona como un recipiente y es reutilizable.

La toalla higiénica, en tanto, es una especie de almohadilla que va pegada a la ropa interior y que también cumple la función de absorber el flujo pero de manera externa.

¿Con qué frecuencia se debe cambiar el tampón/toalla higiénica/copa menstrual?

De acuerdo a la unidad de salud femenina del departamento de salud de Estados Unidos, en el caso de la toalla higiénica, ésta debe cambiarse antes que se desborde de sangre. En tanto, en palabras del ginécologo Rodrigo Ayala Yañez, del Instituto Nacional de Perinatología de México, todo va a depender de la cantidad de fluido, pues hay mujeres que presentan hemorragias importantes que implicará el cambio más seguido de toallas. El especialista fija que en promedio debería cambiarse mínimo dos o tres veces al día.

En el caso de los tampones, Ayala recomienda cambiarlo mínimo dos veces al día. Además, aconseja utilizar toallas higiénicas durante la noche “para dejar que las secreciones fluyan naturalmente y descanse el cuerpo“.

La autoridad gubernamental estadounidense, en tanto, cree que lo mejor es cambiar el tampón al menos cada cuatro u ocho horas, aconsejando de paso, usar un tampón con menor capacidad de absorción para tu flujo, sobre todo en los días más suaves de tu periodo. “Usar un tampón súper absorbente durante estos días aumenta el riesgo de Síndrome de Shock Tóxico (SST), que si bien es inusual puede ser mortal.

En este contexto, el fabricante inglés de copas menstruales Mooncup, aconseja extraer, lavar y volver a introducir el aparato cada cuatro a ocho horas, es decir, unas tres veces al día. Haciendo hincapié en un estricto lavado de manos antes y después de manipular la copa. h

¿Qué podría ocurrir si no seguimos estos consejos?

Tal como se menciona anteriormente, el uso prolongado de tampones o copas menstruales, podría incrementar el riesgo de contraer el SST. Cabe señalar que con las toallas higiénicas el riesgo es mucho menor debido a que se utiliza de manera externa y no entra en contacto con los tejidos internos de la vagina.

Si bien el SST no está asociado exclusivamente al uso de estos productos, lo cierto es que sí existe relación, por lo mismo se recomienda el cambio constante de tampones. Este cuadro es causado por una toxina producida por las bacterias estafilococo áureo y estreptococo y que puede afectar varios órganos del cuerpo, según describe la enciclopedia médica estadounidense, Medline.

Zoe Rodríguez, profesora asistente de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción en la Icahn School of Medicine en Mount Sinai en Nueva York, el SST se presenta con una fiebre repentina, dolor de garganta, musculares y un sarpullido similar a las quemaduras de sol. Otros síntomas asociados son la diarrea, náuseas y vómitos.

En este contexto, asegura que “dejarte el tampón más tiempo de lo recomendado puede ser un caldo de cultivo para las bacterias como cualquier otro objeto extraño que se queda en el cuerpo demasiado tiempo”. Si bien no todas las bacterias causan SST, “si la bacteria que florece es de la variedad de la cepa que tiene esa toxina en particular, podría poner al paciente en peligro”, comentó a la revista VICE.

En el caso que el paciente no se trate, podría experimentar una baja en su presión arterial, fallas en múltiples órganos, lo que podría llevarlo a la muerte.

Aún así, Rodríguez es enfática en señalar que no porque te dejas un tampón o una copa menstrual más del tiempo recomendado quiere decir que tendrás un SST, aunque es probable que aparezcan otras complicaciones como sequedad excesiva de las membranas mucosas internas. Al igual que Ayala, aconseja “tratar de usar productos menos absorbentes en los días más ligeros, ya que los productos súper absorbentes son los que te pueden poner en riesgo de contraer el SST“.

El tratamiento de este cuadro médico consiste en la extracción de cualquier material extraño, como los tampones, por ejemplo, y el drenado de las zonas infectadas. Los pasos siguientes dependerán del nivel de complicaciones que se produjeron, lo que puede incluir ingesta de antibióticos, diálisis (si se presentan problemas renales), hidratación intravenosa, control de presión arterial y observación del paciente.

A modo de resumen, te dejamos con una serie de recomendaciones a seguir para prevenir el SST. Y recuerda que en el caso de sentir alguno de los síntomas anteriormente mencionados, lo primordial es que retires el tampón y visitar inmediatamente un médico.

1.- Cambia frecuentemente el producto que utilizas, según los consejos anteriormente expuestos. Y opta por toallas higiénicas en lugar de tampones cuando te vayas a dormir.

2.- Usa el tampón adecuado según tu flujo menstrual y tamaño de tu vagina. Ojo con aquellos que se saturen al quitártelo o que tengas que introducirlo con fuerza, ya que pueden dañar tus paredes vaginales, causando rasguños que permiten la entrada de toxinas a las membranas.

3.- Lávate las manos antes y después de manipular cualquiera de estos productos. Si tienes heridas o cortes en tus manos o alguna otra parte de tu cuerpo, asegúrate de que estén limpios y protegidos.

4.- Mantén la zona de la vagina limpia.

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