Internacional
"Fujimorismo": el factor clave que salvó a Kuczynski y que marca la política peruana
Publicado por: Diego Vera La información es de: Deutsche Welle
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Parec√≠a todo listo para organizar la salida del presidente de Per√ļ, Pedro Pablo Kuczynski. Con la presentaci√≥n, por parte del Frente Amplio, de una moci√≥n de destituci√≥n, llegaron los c√°lculos: se necesitaban 87 votos y el fujimorismo, especialmente interesado en sacar a PPK del poder ‚Äďmedio por venganza, medio para hacerse ellos mismos con el mando‚Äď sumaba 71.

Si se agregaban los 10 del Frente Amplio y el respaldo de los partidos m√°s peque√Īos, la ecuaci√≥n calzaba. Kuczynski ten√≠a sus minutos contados.

Seguramente no fue la f√©rrea, s√≥lida y preparada defensa del abogado de PPK, Alberto Borea, la que permiti√≥ que se diera vuelta el escenario. Tampoco la argumentaci√≥n, por momentos sentimental y por momentos apelando al sentido com√ļn, del mismo mandatario.

Todo indica que una mezcla de antifujimorismo y de disputas internas dentro del todopoderoso partido Fuerza Popular, liderado por Keiko Fujimori, fueron los factores centrales que determinaron que PPK siga en su puesto.

En los debates se habl√≥ mucho, por cierto, de la estabilidad del pa√≠s, de la imagen que la destituci√≥n del jefe de Estado dejar√≠a a nivel internacional y de las dificultades que entra√Īar√≠a un cambio como el que se estaba impulsando. L

os vicepresidentes de Kuczynski habían dicho que no tomarían la estafet
a, como dicta la Constitución, lo que daba paso a que el presidente del Congreso, Luis Galarreta, quedara como jefe de Estado hasta el llamado a elecciones. Un fujimorista. Para algunos, esa era la línea roja.
Keiko Fujimori.

Ganadores y perdedores

Entonces fue cuando el antifujimorismo entró en la discusión. Y, factor no menor, las disputas internas del partido, donde las diferencias profundas que separan a Keiko de su hermano Kenji terminaron lastrando el intento de los herederos de Alberto Fujimori de llegar al poder.

Kenji, sumido en las dudas que le generaba la idea de sacar al presidente no por haber estado metido en casos de corrupci√≥n, sino por haber “mentido‚ÄĚ al Congreso, aprovech√≥ el momento para hacerse notar y, con otros nueve parlamentarios de Fuerza Popular, decidieron abstenerse, quebrando la unidad del fujimorismo en el peor momento.

Hoy ya se habla de sancionarlos o, incluso, expulsarlos del partido. Una ruptura con todas las de la ley.

Es cierto que, a nivel general, el discurso dice que en Per√ļ ha ganado la democracia. Pero la verdad es que lo que cabe esperar de un poder del Estado no es lo que se vio en estos d√≠as, donde muchos parlamentarios condenaron sin juicio previo a Kuczynski, avisando que votar√≠an por su salida sin siquiera haber escuchado los descargos del presidente.

Esa actitud seguramente jugó en contra de las ambiciones de quienes querían quitarse a PPK del camino, porque la destitución por la destitución no queda bien ante los ojos de la ciudadanía.

Jo-Marie Burt, una polit√≥loga de la Universidad George Mason en Virginia, citada por el New York Times, remarc√≥ esa l√≠nea, al se√Īalar que el objetivo de la moci√≥n contra PPK no era “limpiar la corrupci√≥n del Per√ļ‚ÄĚ, sino que los rivales del mandatario “est√°n usando las acusaciones en su contra para sacar a sus enemigos del poder‚ÄĚ. Y esa es la imagen que tienen muchos.

¬ŅCorresponde investigar los v√≠nculos de PPK con Odebrecht? Por cierto que s√≠. Pero con tiempo, con mesura, sin las prisas de un grupo pol√≠tico ansioso por tomar una presidencia que no obtuvo en las urnas.

El Frente Amplio, encarnado en la figura de Marco Arana, y el fujimorismo, representado por la siempre discutida figura de Keiko Fujimori, dieron un paso en falso. Unos, por aliarse con aquellos a los que tanto despreciaban, y los otros, por llegar tan lejos en su objetivo de estrangular al Ejecutivo.

Por su parte, PPK puede celebrar, porque cualquier división en las filas de Keiko es un triunfo para el presidente.

Llamado a la unidad

La figura de PPK sale fortalecida tambi√©n luego del llamado que hizo apenas unos minutos despu√©s de conocerse la derrota de quienes buscaban destituirlo. En lugar de actuar con soberbia o festejar, Kuczynski llam√≥ a la unidad nacional, a la reconciliaci√≥n y a pensar en Per√ļ por sobre todas las cosas.

Peruanos, ma√Īana empieza un nuevo cap√≠tulo en nuestra historia: reconciliaci√≥n y reconstrucci√≥n de nuestro pa√≠s. Una sola fuerza, un solo Per√ļ‚ÄĚ, escribi√≥ en Twitter. Es la actitud que se espera de un estadista, m√°s all√° de los colores pol√≠ticos y de las acusaciones que se hayan lanzado en su contra.

PPK tiene ahora el duro desaf√≠o de convertir este momento en un nuevo impulso para su Gobierno. Le quedan tres a√Īos y medio en el poder y seguramente habr√° m√°s dificultades en el camino.

Sin ir más lejos, su ministro del Interior, Carlos Basombrío, renunció este viernes y las dudas sobre la figura del mandatario ya están instaladas en una parte de la población, que escribe en las redes sociales sin rodeos que el jefe de Estado es un corrupto.

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