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Juventud UDI: No hay contexto alguno que justifique las atrocidades de la dictadura
Publicado por: Patricia Acu√Īa
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A 41 a√Īos del Golpe de Estado, la Juventud de la Uni√≥n Dem√≥crata Independiente conden√≥ la violaci√≥n de los derechos humanos en la dictadura, pidiendo plasmar este rechazo “sin justificaciones ni eufemismos” en la declaraci√≥n de principios del partido.

En una declaraci√≥n, firmada por el secretario general del partido, Ricardo Neumann, exponen que dicen entender la necesidad de ver actuar a las fuerzas armadas en el a√Īo 73, sin embargo no justifican la violaci√≥n a los derechos humanos. En ese contexto se√Īalan que el r√©gimen de Pinochet cuenta “con todos los elementos necesarios para llamarla una dictadura”.

Es por ello que manifiestan el deseo de luchar para que esto se exprese la Declaraci√≥n de Principios del partido, “sin justificaciones ni eufemismos, sin m√°s contextualizaciones hist√≥ricas de un periodo que debemos empezar a condenar para poder avanzar, de una vez por todas”, enfatizan.

A continuación te dejamos completa la declaración de la Juventud UDI:

La atrocidad y la operación de salvataje…

A partir de la conmemoraci√≥n del 11 de septiembre de 1973 y aprovechando una natural ‚Äúdistancia generacional‚ÄĚ a los hechos ocurridos en nuestro pa√≠s desde fines de los a√Īos 60, las nuevas generaciones de la UDI queremos aprovechar la oportunidad de abordar de manera m√°s objetiva esta historia reciente que tanto dolor y divisi√≥n ha generado en nuestro pa√≠s.

Muchas veces se ha dicho que nuestra generación política tiene el desafío de construir el Chile del futuro en vez de enmarcarse en sucesos del pasado. Sin embargo, no podemos pretender mirar el futuro en unidad, de manera sana y constructiva, sin antes reconocer y decantar en el tapete de la historia una serie de sucesos que nos llevaron al quiebre institucional el día 11 de septiembre de 1973 junto a los acontecimientos que posteriormente se desarrollaron en el régimen militar de Augusto Pinochet.

Dicha condensaci√≥n hist√≥rica -por lado y lado-, no ha sido lo suficientemente objetiva y justa para permitirnos avanzar‚Ķ La profunda crisis pol√≠tica, social y econ√≥mica que viv√≠a Chile en el gobierno de Salvador Allende, junto con sus atropellos a la institucionalidad, reconocidos en registros y denuncias oficiales ‚Äďtanto del poder legislativo como del poder judicial de la √©poca-, nos pueden hacer entender la necesidad del actuar de las Fuerzas Armadas el a√Īo 73; sin embargo, hoy tambi√©n queremos decir con fuerza que NO HAY CONTEXTO ALGUNO que justifique la violaci√≥n a los Derechos Humanos que se produjeron con posterioridad en el r√©gimen de Pinochet. Hoy queremos dar una se√Īal de consecuencia hacia la protecci√≥n y promoci√≥n de la dignidad humana y sus derechos de manera INCONDICIONAL, sin justificaciones econ√≥micas, institucionales o hist√≥ricas.

Para ello, y habiendo celebrado de manera reciente los 100 a√Īos de edad de Don Nicanor Parra, quisi√©ramos tener como base de nuestras declaraciones una breve cita que nos plantea la m√°s grande de las interrogantes a resolver para avanzar en el tratamiento de este tema:

‚ÄúPor una parte es un salvador, si no fuera por Pinochet estar√≠amos como Cuba. Eso es un hecho. Pero enseguida las atrocidades que se cometieron.¬†Uno quisiera un salvador sin atrocidades. ¬ŅC√≥mo junta uno las dos cosas?¬†La atrocidad con una operaci√≥n de salvataje…‚ÄĚ

Creemos que las palabras de Parra no hacen m√°s que reconocer que no hay atrocidad que se justifique, por muy grande que sea el salvataje‚Ķ Finalmente ¬ŅCon qu√© se queda la historia?, ¬ŅCon qu√© se queda la memoria? ¬ŅCon qu√© se queda la cultura? La naturaleza humana siempre condenar√° los atropellos a la dignidad por sobre la justificaci√≥n de salvatajes econ√≥micos, o sociales‚Ķ

En virtud de lo anterior, creemos que es importante reconocer que la acci√≥n de las Fuerzas Armadas, pese a ser solicitada por un amplio rango de posturas pol√≠ticas y movimientos sociales de la √©poca, deriv√≥ sin duda en un r√©gimen autoritario con limitaci√≥n de ciertas libertades individuales que consideramos fundamentales para la vida en sociedad. Queremos ser muy claros en la profunda condena a estos hechos. El r√©gimen de Pinochet, pese a que detuvo el avance de una ideolog√≠a socialista totalitaria que terminar√≠a con la libertad de nuestro pa√≠s y nos dejar√≠a ‚Äúcomo Cuba‚ÄĚ -ocupando la alusi√≥n de Parra-, gener√≥ una serie de violaciones reiteradas y sostenidas a la dignidad de las personas, contando con todos los elementos necesarios para llamarla ‚Äďsin m√°s eufemismos- una dictadura.

Queremos aprovechar la oportunidad para se√Īalar que la dictadura militar, pese a haber dejado la base institucional que ciment√≥ el desarrollo de Chile en los a√Īos posteriores, hubiera podido terminar en el m√°s crudo de los corporativismos de no haber sido por la intervenci√≥n inteligente de figuras como la de nuestro fundador Jaime Guzm√°n. El ‚Äúr√©gimen del salvataje‚ÄĚ ‚Äďcomo dir√≠a Parra- hubiera tenido consecuencias mucho peores de no ser por la influencia de una serie de intelectuales, economistas, juristas, militares y estudiosos, que injustamente denominados como ‚Äúc√≥mplices pasivos‚ÄĚ ‚Äďy algunos incluso, injustamente condenados por la historia, la cultura o tribunales de la Rep√ļblica-, en realidad le dieron a la dictadura un marco jur√≠dico, pol√≠tico, econ√≥mico e institucional, que fijaron los l√≠mites de la eventual actuaci√≥n abusiva que suelen tener los gobiernos de facto. Pinochet entreg√≥ la banda, despu√©s de un plebiscito democr√°tico‚Ķ Queremos ser efusivos en el reconocimiento pol√≠tico del valor de esas personas, que lucharon por el dise√Īo de un pa√≠s en libertad, de una sociedad responsable donde las dictaduras se terminan con votos y no con balas. Aqu√≠ recae gran parte del respeto que Chile debe a la figura de personajes como Jaime Guzm√°n, que en su oportunidad, al igual que nosotros a trav√©s de esta carta, conden√≥ reiteradamente los sucesos que atentaran contra la dignidad humana, siendo v√≠ctima fatal de uno de esos sucesos en manos de una organizaci√≥n terrorista asociada al Partido Comunista.

En virtud de lo anterior, con estas palabras queremos ser capaces de transmitir desde una ‚Äúnueva generaci√≥n‚ÄĚ pol√≠tica, que los DDHH no son capital ni de la izquierda ni de la derecha, son patrimonio de la humanidad y su defensa debe realizarse de manera irrestricta e incondicional. Queremos terminar con la instrumentalizaci√≥n que ciertos sectores de la pol√≠tica chilena le dan al tema, manteniendo abierta la herida de nuestro pa√≠s con la manipulaci√≥n de sucesos hist√≥ricos atroces cuando fueron v√≠ctimas, pero el silencio perpetuo y la pasividad total cuando su ideolog√≠a es la victimaria‚Ķ Queremos resaltar especialmente la inconsecuencia de una serie de representantes j√≥venes de ciertos partidos, que rasgan vestiduras con los atropellos producidos durante el gobierno militar, pero guardan silencio en relaci√≥n al asesinato de Jaime Guzm√°n o a las violaciones a los DDHH que en la actualidad se producen en pa√≠ses como Cuba, Venezuela o Norcorea. Creemos que la juventud agrava la falta de dichos personeros ya que pese a su corta edad, no han sido capaces de separarse generacionalmente de las pasiones de la historia.

Adicionalmente, queremos aprovechar la oportunidad de emplazar al gobierno chileno a que no sea ‚Äúc√≥mplice pasivo‚ÄĚ de esta inconsecuencia en el tratamiento de la dignidad de la persona, apelando a que realicen una condena expresa a los reg√≠menes antidemocr√°ticos que existen en la actualidad y a la posibilidad de recibir de manera oficial a representantes de la oposici√≥n de dichos reg√≠menes. Queremos aprovechar de transmitirle al Gobierno y a toda la sociedad chilena que tambi√©n son violaciones a la dignidad de la persona, la interrupci√≥n injustificada de la vida del que est√° por nacer o el tratamiento que a veces damos a hermanos extranjeros que ingresaron y se han hecho parte activa de nuestro pa√≠s, intentando vivir la libertad de oportunidades por la que trabaja incansablemente nuestro partido.

Queremos transmitirle a todos los chilenos que, tambi√©n son acciones condenables contra los Derechos Humanos, todo atentado a la integridad f√≠sica y ps√≠quica de las personas, por lo que queremos condenar con fuerza toda acci√≥n de encapuchados en marchas o manifestaciones y sobre todo, la condena a todo acto terrorista que hoy ocurre en nuestro pa√≠s, aunque algunos lo quieran negar‚Ķ nuestro fundador fue v√≠ctima del terrorismo el a√Īo 1991 y hoy, siguen habiendo v√≠ctimas de lo mismo en todo momento y en todo lugar (incluso en el metro).

Por √ļltimo, quisi√©ramos se√Īalar que no habr√° en Chile un tratamiento integral a los DDHH, mientras los pol√≠ticos no terminen aquella dicotom√≠a odiosa que existe hoy entre las prioridades superficiales de una politiquer√≠a de 4 paredes, con las verdaderas urgencias sociales que viven d√≠a a d√≠a los ciudadanos de un Chile que algunos quieren esconder y no quieren reconocer ‚Äďsean de izquierda o de derecha-.

Para finalizar, queremos luchar para que se exprese con a√ļn m√°s fuerza en la Declaraci√≥n de Principios de nuestro partido, el respeto incondicional e irrestricto por la dignidad de la persona y los derechos que emanan de su naturaleza, sin justificaciones ni eufemismos, sin m√°s contextualizaciones hist√≥ricas de un periodo que debemos empezar a condenar para poder avanzar, de una vez por todas.

Ricardo Neumann
Secretario General Juventud UDI

URL CORTA: http://rbb.cl/almm
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