Vida Actual
Miércoles 06 noviembre de 2019 | Publicado a las 08:33
Recibir tratamiento a tiempo es clave en un accidente cerebrovascular: debe ser antes de 4 horas
Por Bernardita Villa
La información es de Comunicado de Prensa
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Los accidentes cerebrovasculares (ACV) cobran la vida de un chileno cada 60 minutos, una estadística que transforma a esta emergencia médica en la principal causa de muerte en nuestro país. Su impacto es tan grande, que deja a más de 50 mil personas con secuelas permanentes y discapacidad, sin distinguir edad o sexo, aunque existen factores de riesgo que incrementan la probabilidad de padecerlo.

Silencioso e impredecible, se estima que el 90% de los individuos no sabe reconocer los signos y se√Īales de un ACV. Esta falta de informaci√≥n, seg√ļn la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS), ha llevado a que 15 millones de personas en el mundo sufran un ataque de estas caracter√≠sticas anualmente, mientras en Chile, el 2,6% de la poblaci√≥n ha reportado uno, con un alza que se elev√≥ del 1,7% al 3,2% en el caso de las mujeres, seg√ļn la √ļltima Encuesta Nacional de Salud.

Sin embargo, el 80% de quienes se enfrentan a un ACV podrían tener éxito en su recuperación, si detectan los síntomas y acuden a un tratamiento oportuno (*).

¬ŅQu√© significa esto? Trasladarse cuanto antes a un recinto asistencial despu√©s de haber identificado los primeros indicios, con una ventana m√°xima de cuatro horas. Cada minuto es crucial y determinante para el futuro del paciente.

Actuar a tiempo

Los especialistas son categ√≥ricos al indicar que cuanto m√°s duren los s√≠ntomas del ataque, mayor ser√° el riesgo de da√Īo cerebral, por eso hacen √©nfasis en la relevancia de su detecci√≥n precoz y adecuado tratamiento. En ese sentido, el m√°s eficaz para revertir esta compleja situaci√≥n es la trombolisis, procedimiento que se utiliza para disolver un co√°gulo sangu√≠neo (trombo) que se ha desarrollado dentro de una arteria o una vena.

En Chile esta intervención tiene diversos mecanismos de cobertura, por lo que los afectados deben acudir al centro asistencial que corresponda para garantizar la atención médica que se requiere.

S√≥lo por nombrar algunos, hospitales p√ļblicos como el Barros Luco, Salvador, Sotero del R√≠o o San Juan de Dios en Santiago, y establecimientos regionales del mismo car√°cter a lo largo de todo el pa√≠s, adem√°s de numerosas cl√≠nicas privadas, realizan trombolisis, por lo que a la m√°s m√≠nima se√Īal de p√©rdida de sensibilidad en la cara, falta de fuerza en un lado de cuerpo, mareo y brusco dolor de cabeza sin causa aparente, o alteraci√≥n al hablar -como tener la ‚Äúlengua traposa‚ÄĚ o imposibilidad de expresarse-, se recomienda concurrir inmediatamente a un recinto de salud.

Como disminuir el tiempo de atención durante las primeras horas es esencial, centros médicos de todo el mundo llevan a cabo estrategias para cumplir este objetivo. En nuestro país, el Hospital de Temuco marcó un precedente al demorar sólo 48 minutos en atender a un paciente con ACV, y varios otros servicios también están en la cruzada de reducir al máximo este margen.

Relevancia del tratamiento

Los ataques cerebrovasculares isquémicos pueden ser tratados efectivamente con medicamentos que disuelven los coágulos que obstruyen el flujo de sangre hacia el cerebro y, por lo tanto, restablecer el flujo sanguíneo al área afectada.

Las innovaciones en este aspecto han avanzado hacia revertir los efectos del ACV incluso hasta dentro de 4,5 horas de ventana terapéutica. Sin ir más lejos, en el mercado local ya existen trombolíticos de vanguardia para tratar infarto agudo de miocardio, embolismo pulmonar agudo con inestabilidad hemodinámica y accidente cerebrovascular isquémico agudo.

Utilizados tempranamente, estos trombolíticos introvenosos son trascendentales para reducir la discapacidad y mortalidad de los pacientes, cambiando de manera favorable los resultados del tratamiento. Varias regiones de Chile ya lo utilizan en sus redes de salud, con resultados positivos.

Tipos de ACV

Producido por un trombo que bloquea el flujo sanguíneo hacia el cerebro, el ACV isquémico es el más frecuente (80%).

Por otro lado, está el ACV hemorrágico, menos habitual aunque mucho más letal, generado por la rotura de un vaso sanguíneo que forma una hemorragia cerebral (20%).
Ambos da√Īan el cerebro, afectan el funcionamiento de todo el cuerpo y causan discapacidad f√≠sica y mental.

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