La ciudad costera de Split, uno de los principales destinos turísticos de Croacia, prohíbe desde este jueves la venta de alcohol en tiendas y supermercados a partir de las 21:00 horas para tratar de frenar los excesos nocturnos de turistas borrachos en su casco histórico, informó el diario local Slobodna Dalmacija.
La medida pretende evitar que los turistas consuman en las calles y parques el alcohol adquirido en tiendas, pero se sigue permitiendo beber en bares y restaurantes, señala el rotativo.
Muchos se muestran escépticos ante la medida, ya que los turistas aún pueden ir de bar en bar y probablemente se adaptarán rápidamente abasteciéndose de alcohol con antelación, según la misma fuente.
Split forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO por su excepcional valor arquitectónico e histórico, ligado al monumental Palacio de Diocleciano, pero millones de turistas, sobre todo jóvenes, visitan la ciudad por su vida nocturna, lo que genera problemas para sus habitantes.
Muchos vecinos consideran que el alcohol barato de las tiendas y quioscos, abiertos durante toda la noche, ha convertido el casco histórico en escenario de frecuentes excesos nocturnos, con turistas que orinan y vomitan en monumentos o incluso los dañan.
Ante las numerosas quejas y protestas de los vecinos, las autoridades introdujeron en 2023 multas de 300 euros por consumir alcohol en espacios públicos, vomitar, orinar, dañar monumentos o vestir de forma inapropiada en el casco antiguo.