El disfraz de “la Muerte”, una aparente guadaña y una actitud desafiante bastaron para sembrar el miedo en un hospital de Gales. Un hombre de 26 años terminó condenado luego de subir al techo del recinto de salud y observar fijamente a pacientes y personal médico, obligando a desplegar un amplio operativo de emergencia.
El autor del insólito episodio fue Leon Gillespie, quien protagonizó los hechos durante junio en el hospital Ysbyty Glan Clwydcami, en Gales. De acuerdo con la información publicada por El Mundo, el joven llegó hasta la entrada del centro asistencial caracterizado como Ghostface, el popular personaje de las películas Scream e iba con una aparente guadaña.
La situación rápidamente generó alarma entre quienes se encontraban en el hospital. Posteriormente, Gillespie subió al tejado del edificio, donde continuó mirando fijamente a pacientes y funcionarios, lo que aumentó la preocupación dentro del recinto.
El incidente obligó a movilizar un importante operativo de emergencia. Según publicó North Wales Pioneer, al menos cuatro patrullas policiales acudieron al lugar para controlar la situación y lograr que el hombre descendiera del techo.
Multa para el hombre disfrazado que aterrorizó en Gales
Sin embargo, el procedimiento no resultó sencillo. Gillespie se negó a abandonar las instalaciones cuando las autoridades se lo exigieron y mantuvo su comportamiento incluso después de la llegada de los agentes, por lo que finalmente fue detenido por la policía británica.
Tras el proceso judicial, el galés recibió una condena consistente en el pago de una multa de 200 libras esterlinas, equivalentes a unos 233 euros. El tribunal concluyó que provocó alteraciones del orden y molestias al personal sanitario y a los pacientes sin una justificación razonable.
Durante la investigación también salieron a la luz otros delitos cometidos por el joven. Gillespie admitió ante las autoridades que en marzo robó entre 30 y 40 libras esterlinas en comida y arena para gatos desde una tienda Pets at Home. Además, reconoció haber sustraído alimentos y bebidas de un supermercado Sainsbury’s durante mayo.