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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Gordon Ramsay transformó una infancia marcada por la pobreza y los problemas familiares en una exitosa carrera culinaria, luego de que lesiones acabaran con su sueño de ser futbolista. Tras formarse en gestión hotelera y trabajar con reconocidos chefs, obtuvo estrellas Michelin y abrió su propio restaurante en Londres. Su salto a la fama llegó en 2004 con Kitchen Nightmares, programa que, asegura, nació de su interés por ayudar a locales en crisis.

La vida de Gordon Ramsay ha sido una montaña rusa de subidas y bajadas. El chef escocés ha mantenido una carrera televisiva ininterrumpida desde su aparición en un documental que mostraba la alta tensión del mundo de la cocina.

Nacido Johnstone, una localidad de las Tierras Bajas de Escocia, a unos 19 km al oeste del centro de la ciudad de Glasgow, Ramsay vivió con una familia disfuncional por causa de los abusos de su padre.

“Crecer con un padre alcohólico y una madre que lucha por mantener a la familia unida te da una gran perspectiva. Aprendí a una edad temprana lo que es la devoción despiadada”, ha dicho en uno de las pocas entrevistas que ha concedido.

Con una infancia en un ambiente hostil, el joven Gordon buscó en el fútbol una salida a sus frustraciones. De niño, Ramsay se mudó con su familia de Escocia a Inglaterra, donde creció en Stratford-upon-Avon. Primero jugó al fútbol en el equipo juvenil del Oxford United y, a los 15 años, el Glasgow Rangers de la Premier League escocesa puso sus ojos en él.

Sin embargo, sufrió dos lesiones graves, que terminaron con destrozar su sueño de ser futbolista y lo llevaron a probar suerte en la cocina.

Un chef suelto en la cocina

Si bien Ramsay hizo de su temperamento explosivo su marca registrada, esa dedicación —como él la llama— y su adicción al trabajo le han permitido destacarse.

En una entrevista en el podcast SmartLess, el escocés habló sobre el origen de su fuerte personalidad. “Creo que, siendo honesto, eso viene de crecer en la pobreza, en un área de consejo, un barrio algo deprimido. Ir al colegio con agujeros en los pantalones y que tu madre tuviera que poner parches de cuero en las rodillas, lo que al final resultaba bastante cool. Que tus compañeros te señalaran porque tenías que hacer fila en la cola de los tickets de comida porque no tenías dinero para comprar comida”.

Más tarde, en 1987, Gordon se licenció en gestión hotelera. Así fue para él esta vivencia: “Era un curso básico de catering, pero allí fue donde descubrí que podía tomar control de mi vida, que podía construir algo propio y que tenía herramientas para salir adelante”, detalló Elle.

Esta preparación, que le permitió trabajar en un hotel, le abrió las puertas con dos eminencias de su tiempo, el chef Marco Pierre White en el restaurante Harvey’s y con el chef Albert Roux en La Gavroche.

De este momento, el propio Ramsay confesó que ya se pasaba de revoluciones. “Yo era un monstruo a los 29 años. Hoy en día, soy mucho más comprensivo, no voy a toda máquina. Uno pasa por diferentes fases en la vida. Cada cinco u ocho años hay que adaptarse y evolucionar. Lo he hecho, brillantemente”, recogió Esquire.

Con una fuerte ética laboral, la carrera de Ramsay despegó desde que prácticamente empezó a trabajar. A principios de la década de 1990, Ramsay viajó a Francia, donde preparó cocina francesa clásica en las cocinas de los maestros Joël Robuchon y Guy Savoy. De esta experiencia, el chef comentó que no dejaba de trabajar. “En Francia trabajaba 16, 17 horas al día, y en mi día libre iba a la tienda a aprender francés. En seis meses lo hablaba con fluidez; a veces me preguntaban de qué parte de Francia era”, indicó en alguna oportunidad.

Los años de consagración

En 1993, Ramsay regresó a Londres para asumir como jefe de cocina en Aubergine. En solo tres años, logró que el restaurante fuera galardonado con dos estrellas Michelin, una verdadera hazaña para un chef tan joven.

A los 35 años, Ramsay se independizó y abrió su primer local, Restaurant Gordon Ramsay. Inaugurado en 1998, pronto recibió de nuevo tres estrellas Michelin.

Sumado a ello, en 2004, lanzó el programa Ramsay’s Kitchen Nightmares, en la que muestra como ayuda a restaurantes en quiebra a funcionar como establecimientos cinco estrellas. “Nunca quise ser chef de televisión. Hay ciertos chefs que aparecen en televisión y no tienen restaurantes porque son chefs de televisión y la magia está en la edición, y eso me molesta mucho. Hice mi primer programa de televisión, Kitchen Nightmares, en 2004, y se trataba simplemente de ir a ayudar a un restaurante que estaba pasando por dificultades”, afirmó a South China Morning Post sobre su carrera televisiva.

Y de este modo, fiel a su estilo, Ramsay agregó: “Me importaban un bledo las cámaras. Era como un perro rastreador; llévenme hasta la puerta principal, quítenme la correa y déjenme poner todo patas arriba”.

“La primera temporada de Kitchen Nightmares tuvo buena acogida, y de repente me hice famoso”.

Desde entonces, su nombre es sinónimo de calidad porque, pese a que creció con carencias materiales, la motivación de enfrentar la adversidad ha sido su mayor inspiración. En el podcast también reflexionó sobre la valentía que pone en cada proyecto de vida: “Mi inspiración para ser valiente… creo que viene de mi infancia, de esos momentos de incomodidad, de necesidad y de sentirme señalado. Aprendes a no rendirte, a pelear por lo que quieres, a ser creativo y persistente. Eso me ha servido en los negocios, en los restaurantes, en la vida”.