En diciembre de 2012, Reino Unido celebraba una noticia que despertó enorme interés mundial: Kate Middleton, entonces duquesa de Cambridge, esperaba su primer hijo junto al príncipe William. Sin embargo, lo que comenzó como una cobertura marcada por la expectación terminó convertido en una tragedia que remeció a la familia real británica, a un hospital de Londres y a una radio australiana.
Kate había ingresado al hospital King Edward VII, en Londres, debido a una hiperémesis gravídica, una condición que provoca náuseas y vómitos intensos durante el embarazo. En ese momento, la duquesa cursaba las primeras semanas de gestación del que meses después se convertiría en el príncipe George.
La noticia atrajo a medios de todo el mundo. Entre ellos, la radio australiana 2Day FM, de Sídney, que decidió realizar una broma telefónica al recinto médico. Los locutores Mel Greig y Michael Christian llamaron al hospital haciéndose pasar por la reina Isabel II y el entonces príncipe Carlos. Querían obtener información sobre el estado de salud de Kate.
La llamada ocurrió cerca de las 5:30 de la mañana del martes 4 de diciembre. A esa hora, según explicó después el corresponsal de Asuntos Reales de la BBC, Peter Hunt, no había recepcionista de turno. Por eso contestó Jacintha Saldanha, una enfermera de 46 años que llevaba más de cuatro años trabajando en el hospital.
Saldanha no entregó detalles médicos de la duquesa. Solo respondió el teléfono y transfirió la llamada a la habitación de Kate, donde otra enfermera habló con los supuestos miembros de la familia real. Esa segunda trabajadora explicó que la paciente estaba estable. “Ahora mismo está durmiendo y de momento ha pasado una noche sin incidentes. Le hemos dado líquidos y está estable”, dijo durante la conversación.
La enfermera que contestó el teléfono y transfirió la llamada a Kate Middleton
Para los locutores, la llamada pareció en un primer momento una broma exitosa. El audio había sido grabado previamente y, de acuerdo con los antecedentes conocidos después, pasó por una revisión legal antes de salir al aire. Al emitirla, Greig y Christian la describieron como “la broma más fácil que jamás se haya realizado” y reconocieron que sus acentos británicos eran “terrible”.
Poco después, ambos dijeron sentirse sorprendidos de que el hospital hubiera tomado en serio la llamada. “Lo sentimos mucho si es que causamos algún problema y nos alegramos de saber que Kate está bien”, señalaron tras la emisión.
Pero el impacto fue mucho más profundo de lo que imaginaron. Tres días después, el viernes, Jacintha Saldanha apareció muerta en Londres. Scotland Yard informó que sus oficiales acudieron a las 09:35 GMT, luego de recibir reportes sobre una mujer inconsciente en una dirección del centro de la ciudad. Las autoridades indicaron en ese momento que no trataban la muerte como sospechosa.
La prensa británica informó que la enfermera fue encontrada ahorcada en la residencia de enfermeras del hospital, donde permanecía durante sus turnos de trabajo. El resto del tiempo vivía con su familia en Bristol. Saldanha era madre de dos hijos.
La conmoción tras la muerte de Jacintha,a enfermera que pasó la llamada a Kate Middleton
Su muerte generó una ola de conmoción. El hospital King Edward VII confirmó que había comenzado a apoyarla psicológicamente desde que se descubrió que la llamada correspondía a una broma radial. Algunos compañeros también aseguraron que la enfermera se encontraba muy afectada por lo ocurrido.
El director ejecutivo del recinto, John Lofthouse, expresó su “profunda tristeza” y destacó el trabajo de Saldanha. “Jacintha trabajó en el hospital King Edward VII durante más de cuatro años”, comentó. Luego agregó: “Era una excelente enfermera, respetada y popular entre sus colegas”.
El caso escaló rápidamente. El presidente del hospital, Lord Glenarthur, envió una queja formal a Southern Cross Austereo, la empresa dueña de 2Day FM. En la carta, habló de una tragedia provocada por “acciones irreflexivas” y fue aún más duro al referirse a los responsables de la llamada.
“Las consecuencias inmediatas de esas acciones malvadas y premeditadas fueron la humillación de dos enfermeras dedicadas que simplemente hacían su trabajo cuidando enfermos”, escribió. También calificó como “extremadamente estúpido” que los locutores siquiera pensaran en mentir para acceder a información de una paciente.
El duque y la duquesa de Cambridge también reaccionaron. En un comunicado, William y Kate Middleton expresaron su “profunda tristeza” por la muerte de la enfermera y aclararon que nunca presentaron una queja contra el hospital por lo sucedido, recogió HuffPost.
El repudio a Radio de Australia
En Australia, la radio enfrentó una fuerte presión pública. Southern Cross Austereo suspendió la emisión de anuncios publicitarios y sacó del aire el programa que realizó la llamada. Además, los presentadores cerraron sus cuentas de Twitter y quedaron suspendidos “hasta nuevo aviso”.
Rhys Holleran, director ejecutivo de la compañía, aseguró que Mel Greig y Michael Christian estaban “completamente destrozados”. En una conferencia de prensa, dijo que no creía que la estación hubiera quebrantado alguna ley, aunque la empresa anunció que revisaría sus normas internas.
Días después, ambos locutores hablaron en televisión y rompieron en llanto al pedir disculpas. “He dado vueltas a ello un millón de veces en mi cabeza, todo lo que querría es estar con ellos y abrazarles y decirles que lo siento. Espero que se encuentren bien, de verdad”, dijo Greig en el programa A Current Affair, de Channel 9.
Christian también manifestó su dolor. “Estamos destrozados, abatidos, desconsolados y, evidentemente… todas nuestras simpatías están ahora con la familia y los amigos”, señaló. Luego añadió: “Solo esperamos que reciban el amor, el apoyo y el cariño que necesitan”.
La empresa dueña de la emisora anunció más tarde que retomaría la publicidad, pero destinaría los ingresos obtenidos hasta fin de año a una fundación creada en nombre de Jacintha Saldanha, con una contribución mínima de 405.000 euros. “Sentimos mucho lo que ha ocurrido. Es una terrible tragedia y nuestros pensamientos siguen estando con la familia”, afirmó Holleran.
La demanda, 13 años después
El caso dejó una marca difícil de borrar, pero no sólo para la familia de Jacintha, sino que también para los presentadores. En 2025, Michael Christian, uno de los autores de la broma presentó una demanda contra la emisora 2Day FM asegurando que no recibió apoyo de su empleador tras el suicidio de la enfermera.
Según explicó The Guardian, el locutor alegó que se le “ordenó hacer una llamada de broma al hospital e hacerse pasar por el entonces príncipe Carlos y la reina Isabel para intentar acceder a la duquesa”.
La demanda la realizó 13 años después del incidente y una vez que salió de la emisora, alegando que no lo había hecho antes porque era empleado y esperaba que la cadena cumpliera con la promesa que le hicieron en el momento, apoyo sanitario significativo y la reconstrucción de su imagen pública relanzando su carrera.
Sin embargo, esto no ocurrió y según afirmó, fue “gradualmente marginado” hasta febrero del mismo año, cuando fue despedido, por lo que se asesoró legalmente para solicitar una indemnización por pérdidas económicas, daños y perjuicios.