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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La activista climática keniana Truphena Muthoni logró un nuevo récord Guinness al abrazar un árbol durante 72 horas seguidas, superando su marca anterior de 48 horas. Con su hazaña, Muthoni busca transmitir un mensaje poderoso sobre la importancia de proteger el medio ambiente. La joven, embajadora de la "Campaña de los 15.000 millones de árboles" en Kenia, realizó un ayuno y ajustó su consumo de agua para prepararse, demostrando su compromiso con la acción climática.

Guinness World Records reconoció este lunes a la activista climática keniana Truphena Muthoni por batir una marca mundial al permanecer abrazada a un árbol durante 72 horas seguidas.

“Truphena Muthoni ha establecido el récord de la maratón más larga abrazando un árbol con un increíble total de 72 horas”, afirmó Guinness World Records en un comunicado, al subrayar que Muthoni espera enviar con ese logro “un contundente mensaje sobre la protección de la Tierra”.

La activista, de 22 años, estableció esa marca el pasado diciembre en el condado de Nyeri (centro de Kenia), tras pulverizar su propia marca de 48 horas abrazada a un árbol.

Activista climática de Kenia gana Récord Guinness

“El primer intento fue una declaración, una forma de reintroducir a la humanidad en la Tierra a través de un acto simple e íntimo. El segundo intento fue un compromiso. Me di cuenta de que el mundo necesitaba más que simbolismo; necesitaba perseverancia, constancia y la prueba de que el cuidado del planeta no es algo pasajero“, explicó la joven en declaraciones recogidas por Guinness World Records.

“Hacerlo dos veces fue mi forma de demostrar que la acción climática no es algo puntual, sino una responsabilidad sostenida“, agregó la activista, quien ha impulsado una iniciativa llamada “Hug the Earth” (“Abraza la Tierra”).

En su primer intento, Muthoni realizó un ayuno y redujo su consumo de agua para entrenar a su cuerpo a fin de aguantar largos períodos sin ese líquido, pero se dio cuenta de que este enfoque fue un “error”, pues “ejercía una presión innecesaria sobre mis riñones y aumentaba el riesgo de sufrir complicaciones de salud graves”.

En su segundo asalto al récord, cambió de táctica y aumentó el consumo de agua semanas antes del reto. “Esto -explicó- marcó una diferencia notable: no me cansé en absoluto durante el intento. El principal desafío que experimenté fue la somnolencia, principalmente porque no dormí bien el día antes de que comenzara el récord”.

La marca de la joven, quien también es embajadora de la “Campaña de los 15.000 millones de árboles” en Kenia, supera con creces el primer récord en esta categoría: las 16 horas y 6 segundos que fijó en 2024 la activista medioambiental ugandesa Faith Patricia Ariokot.