La vocera presidencial de Bolivia, Carla Faval, informó este martes sobre su renuncia al puesto, una semana después de haber anunciado erróneamente el restablecimiento de embajadores con Chile, relación que está suspendida a ese nivel por la centenaria reclamación marítima boliviana.
“En el marco de una nueva etapa, comunico al país que he decidido concluir mis funciones como vocera presidencial”, señaló Faval en un comunicado de prensa.
Su decisión responde a la “convicción” de que puede “seguir contribuyendo a la gestión y al país desde otros espacios, siempre con el mismo compromiso de servicio”, indicó.
La ahora exvocera agradeció a Paz “por la oportunidad de ser parte de su equipo” y aseguró que fue “un honor servir a la patria” desde esa oficina.
“Me retiro tranquila, agradecida y satisfecha por el trabajo realizado”, sostuvo Faval y agregó que próximamente hará saber cuáles serán sus “siguientes pasos”.
Faval, que formó parte de la comisión de transición gubernamental, asumió como vocera presidencial el pasado 21 de noviembre, casi dos semanas después de la investidura de Rodrigo Paz.
Los dichos de Faval
La semana pasada, durante el viaje del mandatario boliviano a Santiago para asistir a la toma de juramento del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, Faval dijo a los medios locales que “se va a restablecer a embajadores de ambos países”.
Posteriormente, en un comunicado, aclaró que eso fue un “error de comunicación” y que “la información a la que se hacía referencia correspondía en realidad al proceso relacionado con Estados Unidos”, con el que el país suramericano mantiene la relación a nivel de encargados de negocios desde 2008.
Bolivia y Chile no tienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores desde 1962, salvo un paréntesis de 1975 a 1978, por la falta de solución a la centenaria reclamación marítima boliviana, aunque mantienen consulados generales en La Paz y Santiago.
Paz ha señalado varias veces su intención de abrir un “nuevo ciclo” con Chile, con una agenda sobre todo económica y comercial, sin dejar de lado la aspiración marítima de su país.